miércoles, 27 de abril de 2016

FCPC. INFORME Nº 28. Historia del libro y de las bibliotecas IV Parte. IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.


Hilando con los programas anteriores dedicados a la historia del libro y de las bibliotecas, y aprovechando que el pasado sábado se conmemoró el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, hemos a dedicado las secciones "Tiempo de Ciencia" y  “Carpe diem”, correspondientes al programa Punto hits del martes 26 de abril,  a esta importante efeméride. Así mismo, la hemos vinculado a La pieza del cuatrimestre en la biblioteca escolar y por tanto al conjunto de actuaciones que se llevan a cabo desde la Formación en Centro, dirigida por nuestro compañero Javier Tinoco.

SECCIÓN "TIEMPO DE CIENCIA". La ciencia y Don Quijote. 


Don Quijote de la Mancha retrata el momento científico que le tocó vivir a su autor.


La mayoría de los libros esconden entre sus páginas un retrato de lo que ocurre en la época y en el lugar en los que fueron escritos. Por ello, extraño sería que la obra maestra de Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, fuese una excepción.

En el marco del 400 aniversario de la muerte del novelista, poeta y dramaturgo español; así como del Día Internacional del Libro que se celebró el pasado 23 de abril, recordamos algunas de las referencias al momento científico que le tocó vivir a Cervantes presentes en esta gran novela.

Para ello hemos contado con Eva María Cabrera, Rocío Cardoso, Francisco de la Cruz, Cristina Macías, Emilio Moreno, Andrea Paz, Natalia Ramírez Y Adrián Rodríguez,  alumnos de 4º de ESO B, que han leído la noticia, así como trozos del Quijote.

Astronomía vs astrología.

En este libro, la astrología y la astronomía aún son sinónimos, como lo eran entonces para la mayoría de las personas. Sin embargo, por esos años, el científico alemán contemporáneo de Cervantes Johannes Kepler ya buscaba demostrar que la vida de los seres humanos no es regida por las estrellas.

El autor escribió en su obra:
…porque cierto está que este mono no es astrólogo, ni su amo ni él alzan, ni saben alzar, estas figuras que llaman judiciarias, que tanto ahora se usan en España, que no hay mujercilla, ni paje, ni zapatero de viejo que no presuma de alzar una figura, como si fuera una sota de naipes del suelo, echando a perder con sus mentiras e ignorancias la verdad maravillosa de la ciencia.

En este párrafo, Miguel de Cervantes no excluye la posibilidad de que la astrología tenga una base científica pero critica el abuso de las predicciones sobre el futuro que se hacían en su época.
Ptolomeo
En Don Quijote de la Mancha también podemos encontrar algunos de los datos astronómicos que cambiaron la forma de pensar del mundo por aquél tiempo. Por ejemplo, a pesar de que el texto realmente no menciona la teoría heliocéntrica presentada en 1543 por Nicolás Copérnico, sí hace referencia al trabajo del greco-egipcio Claudio Ptolomeo.

… de trescientos sesenta y cinco grados que contiene el globo, del agua y de la tierra, según el cómputo de Ptolomeo, que fue el mayor cosmógrafo que se sabe, la mitad habremos caminado, llegando a la línea que he dicho.

Esta línea de la que habla el protagonista es el ecuador, al que describe como la línea equinoccial que divide y corta los dos contrapuestos polos en igual distancia.

Medicina con poco avance.

La medicina del siglo XVl apenas había cambiado desde los tiempos de los griegos Hipócrates y Galeno. Por ello, no son muchas las citas sobre esta ciencia en Don Quijote de la Mancha.
Así, la referencia más destacada corresponde a la primera comida de Sancho después de ser nombrado gobernador de la ínsula Barataria, cuando el doctor Pedro Recio de Agüero le impide comer de todos los platos bajo el argumento de que cada uno de ellos puede hacerle daño.
Al llegar a las perdices, este personaje cita al propio padre de la medicina griega con las siguientes palabras:

…porque nuestro maestro Hipócrates, norte y luz de la medicina, en un aforismo suyo, dice: Omnis saturatio mala, perdices autem pessima. Quiere decir: Toda hartazga es mala; pero la de las perdices, malísima.

Por su puesto, a nadie consta que el destacado médico de la Antigua Grecia haya dicho algo parecido.

Biología fantástica.

La novela de Cervantes delata varias creencias curiosas de la época que, hoy, sabemos que son erróneas. Criaturas fantásticas como el basilisco de las montañas que menciona la pastora Marcela en el entierro de Grisóstomo se hacen presentes durante todo el relato.
A este animal, supuestamente emparentado con las serpientes, se le atribuía la capacidad de matar con la mirada. Sin embargo, la biología moderna asignó este nombre a un lagarto similar a las iguanas pero de menor tamaño, así como de aspecto más ágil y esbelto. Esta especie era desconocida al momento de la publicación de Don Quijote de la Mancha.
Tal vez estos reptiles no son capaces de hacer morir a alguien sólo con mirarlo, sin embargo, resultan sorprendentes por un motivo diferente: pueden correr sobre el agua apoyándose únicamente en sus patas traseras.

Entre las letras escritas por Miguel de Cervantes también encontramos otra leyenda animal.
Cuentan los naturales que el armiño es un animalejo que tiene una piel blanquísima, y que cuando quieren cazarle los cazadores, usan de este artificio: que, sabiendo las partes por donde suele pasar y acudir, las atajan con lodo, y después, ojeándole, le encaminan hacia aquel lugar, y así como el armiño llega al lodo se está quedo y se deja prender y cautivar, a trueco de no pasar por el cieno y perder y ensuciar su blancura, que la estima en más que la libertad y la vida…

En este caso, se trata de una muestra de antropomorfismo —atribución de forma o cualidades humanas a lo que no es humano—, una constante en la mitología, por ejemplo.

Para terminar con este recorrido por la ciencia de finales del siglo XVI y principios del XVIl, te compartimos una cita matemática que hace Cervantes en el Quijote, en la que Lotario dice:


…les han de traer ejemplos palpables, fáciles, inteligibles, demostrativos, indubitables, con demostraciones matemáticas que no se pueden negar, como cuando dicen: Si de dos partes iguales quitamos partes iguales, las que quedan también son iguales…



SECCIÓN "CARPE DIEM". Biblioclastia y crítica literaria en el capítulo VI de la I parte de El Quijote


Gustavo Doré
Don Quijote rodeado por los personajes
de las novelas de caballería.
Como ya muchos de ustedes sabéis, el famoso escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librería o biblioteca personal del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha se efectuó tras la primera salida. Perseguía dicho escrutinio eliminar la causa de su locura, que no había sido otra que la voraz lectura de todos los libros de caballería que pudo comprar, hasta el punto “que olvidó el ejercicio de la caza”, “la administración de su hacienda” y tuvo que vender “muchas hanegas de tierra de sembradura”.

Pero este capítulo va más allá de la pura ficción literaria, porque Cervantes lo utilizó para hacer crítica literaria y sobre todo para efectuar una crítica de los malos libros de caballería, aunque aparecen textos de otros géneros literarios. Recordemos que esta obra es una parodia de la novelas de caballerías es escasa o dudosa calidad.


Antonio Mingote,
El donoso escrutinio
Así pues, los libros que el cura y el barbero condenaron y fueron llevados por el ama a la hoguera, que se hizo en el corral, fueron aquellos que el propio Cervantes consideraba que no tenían calidad literaria como es el caso de las novelas de caballerías La Historia del invencible caballero don Olivante de Laura, príncipe de Macedonia de Antonio de Torquemada (Barcelona, 1564), La primera parte de la grande historia del muy animoso y esforzado príncipe Felixmarte de Hircania y de su extraño nascimiento de Melchor de Ortega (Valladolid, 1556), La Crónica de Lepolemo, llamado El Caballero de la Cruz, hijo del emperador de Alemania de Antonio de Salazar (Valencia, 1521); o las novelas pastoriles El Pastor de Iberia (Sevilla, 1591), Primera parte de las ninfas y pastores de Henares (Alcalá, 1587) o Desengaño de celos (Madrid, 1586).   




De entre los libros que se salvan destacamos los siguientes: las novelas de caballerías Los cuatro libros del virtuoso caballero Amadís de Gaula de Garci Rodríguez de Montalvo (1508), Palmerín de Inglaterra de Francisco de Morais (Toledo, 1547) y Tirante el Blanco de Joanot Martorell (Valladolid 1511); las novelas pastoriles La Diana de Jorge de Montemayor (Zaragoza, 1570), La Diana enamorada de Gaspar Gil Polo (Zaragoza, 1577), Los diez libros de fortuna de amor de Antonio de Lofraso (Barcelona, 1573), aunque en este caso se salva de la quema por lo disparatado que es;  obras de género lírico como el Cancionero de Gabriel López Maldonado y el Tesoro de varia poesía de Pedro de Padilla; y los poemas épicos la Araucana de Alonso de Ercilla (Madrid, 1578), la Austriada de Juan Rufo (Madrid, 1584) y Las lágrimas de Angélica de Luis Baharona de Soto (Granada, 1586). Quedan en suspenso y en poder del barbero  el libro de caballería Don Belianís de Grecia y la novela pastoril del propio Cervantes, La Galatea.

Este escrutinio se prorroga al capítulo siguiente en el que se mandan a la hoguera algunos libros sin ser previamente examinados, como es el caso de La Carolea de Jerónimo Sempere (Valencia, 1540), El León de España de Pedro de la Vecilla (Salamanca, 1586) o Los hechos del Emperador de Luis de Ávila (Salamanca, 1549).




Lo cierto es que este capítulo revela los gustos literarios de Miguel de Cervantes, al mismo tiempo que manifiesta las enemistades o rencillas con escritores del momento, dado que muchos de los autores, cuyas obras son enviadas a la hoguera, vivían en la época en la que fue publicada la I parte de El Quijote.

Pusimos el punto y final a esta sección con la lectura del comienzo del capítulo VI de la I parte de El Quijote.por parte de alumnas de 4º de ESO B.

Como siempre esta es posible gracias a la colaboración de los alumnos de Latín de 4º de ESO.


LA PIEZA DEL CUATRIMESTRE EN EL PROGRAMA RADIOFÓNICO DE HOY.



Miguel de Cervantes
Y un dato más antes de acabar esta reseña: queremos hacer hincapié que tanto esta sección radiofónica como la realizada por mi compañera Concha Román, se han preparado de forma conjunta con el objeto de hacer referencia al IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, y así mismo con el objeto de vincular ambos espacios a La pieza del cuatrimestre en la biblioteca escolar, dado que una de las piezas que se incluye en la vitrina es una pluma.  


La pluma, después del cálamo, fue el principal instrumento utilizado para la escritura desde el siglo VI hasta el siglo XIX. Las plumas que se utilizaban par dicho fin eran fundamentalmente las de ganso o las de cisne, aunque también se utilizaban las de otras aves como el cuervo, el águila, el búho, la lechuza, el halcón o el pavo. 

La semana que viene continuaremos este espacio hablando de las bibliotecas en la Edad Media.

Para escuchar estas  dos secciones pincha aquí.