lunes, 15 de abril de 2013

Jueves de cine (10/04/13)



Nuestro programa de hoy comienza con un estreno español de ciencia-ficción; se trata de la película “LOS ÚLTIMOS DÍAS”, ambientada en una Barcelona postapocalíptica. Se trata de una muy interesante producción que demuestra que el cine español es capaz de afrontar nuevos proyectos con muy buenos resultados. Unos magníficos efectos (que recuerdan por momentos “SOY LEYENDA”) envuelven una claustrofóbica historia que nos sitúa en los días posteriores a una catástrofe que prácticamente ha provocado el fin de la civilización. La peripecia de dos personajes (protagonizados por un correcto Kim Gutiérrez y por un excepcional José Coronado) que tratan de encontrar a sus seres queridos nos llevan en un recorrido por una Barcelona subterránea y terrible. No recomendada para menores de 12 años. Calificación: 8/10.-
(os ofrecemos el trailer por cortesía de www.labutaca.net)
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El segundo estreno es la película estadounidense “THE HOST (La huésped)”, primera de la que promete ser nueva saga inspirada en la novela homónima de Stephenie Meyer (seguro que la recordáis por “Crepúsculo”). Es un film a medio camino entre la película de ciencia-ficción y romántica para jóvenes. No ha recibido buenas críticas entre los profesionales (en palabras de José Arce -www.labutaca.net -, “Una esmirriada invasión de ultracuerpos a partir de un texto de Stephenie Meyer, que propone básicamente lo mismo que en su saga crepuscular. Bobos amoríos a tres bandas, ñoñería y un fondo descuidado hasta decir basta”), aunque el público joven está respondiendo muy bien en taquilla. Así que recomendada para los incondicionales de las adaptaciones de las novelas de esta escritora norteamericana. No recomendada para menores de 12 años. Calificación: 3/10.

Empezamos nuestra segunda sección del programa con un fragmento de la película “VERACRUZ” (1954), western crepuscular del director Robert Aldrich. Para mí, una de las mejores participaciones cinematográficas de la diva española SARA MONTIEL (Sarita en los títulos de crédito americanos), compartiendo cartel con dos magníficos actores: Gary Cooper y Burt Lancaster. Y creo que este puede ser nuestro pequeño homenaje a esta actriz manchega que siempre tuvo el sueño de triunfar y lo cumplió, como pocas actrices españolas de la época; primero en México (se habla poco de su etapa mejicana), después en Hollywood (donde se casó con el director Anthony Mann) y siempre en España.

Nunca pensó ser cantante, pero cuando volvió a España se planteó (casi por casualidad) la posibilidad de cantar en la película “EL ÚLTIMO CUPLÉ” (1957). No tenía las facultades de las grandes de la época, pero con su voz grave supo darle su toque personal. El resultado, un éxito que atravesó fronteras.

En definitiva, como ella misma se definió, lo suyo no era ser actriz o cantante, sino otra cosa... estrella. Nosotros la vamos a despedir con su inolvidable interpretación del tema “LA VIOLETERA”, cuplé del maestro José Padilla, que cantó en la película del mismo título (1958). Por cierto, canción que años antes generó un pleito por derechos de autor contra Charles Chaplin, por su adaptación para la preciosa “LUCES DE CIUDAD” (1931).  

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Hasta la semana que viene con más cine,
Javier Tinoco

1 comentario:

GEHA dijo...

Es indudable que la recientemente desaparecida Sara Montiel es uno de los nombres a tener presente en la reconstrucción de la historia del cine español de las décadas centrales del siglo XX. Por ello es oportuno el pequeño recuerdo que se le dedica en el siempre interesante “Jueves de Cine”. Como bien señala Javier Tinoco, recordando afirmaciones de la propia artista, la Montiel no era una actriz o una cantante sino una estrella. Su fotogénica belleza, su singular personalidad y la suntuosidad con la que era presentada en pantalla eran sus mejores argumentos, mucho más que sus limitadas dotes dramáticas y sus ajustadas cualidades como bailarina y cantante. Tras un inicio no demasiado importante en CIFESA (salvo “Locura de amor”), encontramos sus mejores películas en la etapa mexicana, hacia donde marcha en busca de mejores oportunidades (en especial son notables “Cárcel de Mujeres” y “Piel Canela”). En mi opinión, su muy breve carrera en Hollywood ha sido sobrevalorada (sólo tres películas menores y en papeles secundarios). En la práctica, un malogrado proyecto de carrera estadounidense que no resolvió ni su matrimonio con Anthony Mann. Su regreso a España se debió a esta circunstancia, por mucho que se adorne con explicaciones más o menos novelescas este episodio, y en su país natal su carrera “muere de éxito”. Desde “El Último Cuplé” se limitó a repetir el mismo esquema con variantes ambientales y musicales, aunque, todo hay que decirlo, con un enorme seguimiento de público. En este último período, la Montiel se muestra especialmente eficaz cuando transita por el registro de mujer popular (como en la primera parte de “La Violetera”, o en “Carmen la de Ronda”, en la línea de sus roles mexicanos). Cuando se muestra como mujer sofisticada y adinerada pierde eficacia, se acartona hasta hacerse inverosímil. Esta tendencia se fue, desafortunadamente, agudizando según avanzaba la década de 1960, hasta caer en la caricatura de sus últimos años.
Con respecto a sus condiciones como cantante, no fueron especialmente notables, aunque a fuerza de personalidad lograra ser resultona en una línea parecida a la de, salvando las distancias, Marlene Dietrich. Se le puede atribuir el mérito de actualizar el cuplé al dotarlo de formas más asumibles por los oyentes de su época, alejándolo del estilo casi lírico y en un registro más agudo de Raquel Meller o Imperio Argentina. En definitiva, como una vez se dijo de otra célebre actriz española: no canta, no actúa, no baila… pero no se la pierdan.