viernes, 18 de junio de 2010

Jueves de cine se despide con Mark Knopfler

El maravilloso programa de cine que nos ha acompañado desde el segundo trimestre se despide, como los demás que constituyen nuestra parrilla radiofónica, con un especial dedicado a uno de los mejores guitarristas que ha dado la historia de la música rock contemporánea. Nos referimos nada más y menos que a Mark Knopfler, no sólo conocido por ser el guitarrista y cantante del mítico grupo Dire Straits sino también por sus colaboraciones con bandas tan importantes como Notting Hillbillies y Brewer´s Droop o con cantantes como Bob Dylan o Tina Turner, sino también por sus incursiones en el mundo del cine siendo autor de diversas bandas sonoras. Y es precisamente esta faceta, la que ha destacado nuestro compañero Javier Tinoco en este último programa de cine de la temporada. En 1983 compuso la primera banda sonora mientras seguía tocando con Dire Straits, nos referimos a Local Hero, en la que contó también con la ayuda de sus compañeros. Curiosamente, un año después, durante la grabación de una de estas bandas sonoras el grupo conoció al teclista Guy Fletcher, que a partir de ese momento se incorporaría a “Dire Straits” y colaboraría con Knopfler en más de una banda sonora, como es el caso de Last Exit To Brooklyn (Última salida a Brooklyn) de 1989. Desde el principio de su aventura en el cine, se puede decir que las bandas sonoras de Knopfler se caracterizan por un estilo de música celta con toques de rock, es el caso de Local Hero (Un tipo genial), Cal de 1984, The Princess Bride (De parte de la princesa muerta) de 1987 A Shot At Glory de 2002, aunque también podemos apreciar el estilo más “country” en Wag The Dog (La cortina de humo) de 1998.

Como el tiempo de cine es limitado, Javier Tinoco se centró en tres de estas películas que acabamos de citar: La princesa prometida, Local Hero y Cal. La primera de ellas, La princesa prometida, es una película del 87 dirigida por Rob Reiner, basada en el relato homónimo de William Goldman de 1973, que comienza cuando un abuelo le lee un libro a su nieto enfermo. A partir de aquí aparecen todos los ingredientes del cuento fantástico, que en este caso me recuerdan mucho a la novela bizantina. La historia se inicia en el país de Florín en el que vive el joven mozo de caballerías Westley, que está perdidamente enamorado de la hermosa Buttercup, y que consigue finalmente conquistar su corazón. Pero para poder casarse con ella debe hacer fortuna y para ello decide marcharse de su tierra. Desde este momento se inician toda una serie de aventuras, en las que Westley debe superar diversos obstáculos para conseguir su objetivo y se va encontrando en el camino con diversos personajes como el temible pirata Roberts, que ataca su barco, motivo por el cual Buttercup lo cree muerto y esto lo lleva a aceptar al príncipe heredero de Florín como esposo. El día antes de la boda, Buttercup es raptada por un extraño trío de delincuentes: un pequeño genio de Sicilia (Vizzini), un espadachín español inspirado en los caballeros del Siglo de Oro (Íñigo Montoya) y un luchador turco (Fezzik) Como es típico en este tipo de historias, la joven raptada tiene que ser salvada, y aquí entra en juego un misterioso enmascarado, que la rescata de sus captores. La anagnórisis hace su aparición, elemento típico de estos relatos, y los jóvenes se reconocen. Sin embargo, la historia no se resuelve tan fácilmente, y nos reserva muchas más sorpresas porque el príncipe –que es algo malvado- no está dispuesto a renunciar a la joven Buttercup.

En cuanto a Local Hero, se trata de un largometraje escocés del 83, dirigido por Bill Forsyth, el que Mac y Danny, dos ejecutivos que trabajan para el multimillonario del petróleo Happer, marchan a un remoto pueblo escocés para asegurar y negociar los derechos de propiedad de su jefe en la zona con el objeto de construir una refinería. Todo resulta muy fácil con los habitantes del pueblo, hasta que se encuentran en el camino a un ermitaño local que vive en la playa, Ben Knox, quien cambiará la vida de Mac, un tipo genial que lo enganchará con sus maravillosas historias sobre las auroras boreales. Y por último tenemos Cal, una producción británica de 1984 del director PatConnor, que nos cuenta la historia de un miembro del IRA, Cal -interpretado por John Lynch- que se enamora de viuda católica (Marcella), cuyo marido había sido asesinado un año antes por dicho grupo terrorista.

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