martes, 14 de febrero de 2017

DESMONTANDO EL MITO DEL AMOR ROMÁNTICO

Hoy, 14 de febrero, se celebra el Día de SanValentín, el llamado Día de los enamorados.  No hay duda de que el amor es un sentimiento universal, que engrandece al ser humano y lo acerca a sus semejantes. 
No obstante, queremos recordar que no podemos aceptar el pretendido amor romántico si implica apoderarse del ser amado, controlarlo, anularlo o, incluso, maltratarlo. Nos negamos a afirmar que el amor debe ser "para toda la vida" forzosamente y en todas las circunstancias. La libertad es la verdadera fuente del amor. 
Por ello, queremos celebrar este día publicando un interesante comentario crítico que ha escrito la alumna de 2º de Bchto. Beatriz Borrego sobre una columna que Rosa Montero publicó en 2015 a raíz del estreno de la película Las cincuentas sombras de Grey, basada en la novela homónima.
Aprovechado que este pasado fin de semana se ha exhibido en nuestros cines la segunda parte de esta película, queremos recordar el citado artículo de opinión. Los alumnos de 2º de Bchto. han realizado un comentario crítico del mismo en la asignatura de Lengua Castellana y Literatura. Destacamos el de la alumna Beatriz Borrego y aquí os lo ofrecemos. Los dos, columna y comentario, suponen una magnífica oportunidad para reflexionar sobre la naturaleza del  amor que no hay que celebrar un día como hoy.

“Mentiras”, una columna  de Rosa Montero publicada por 

El País el 24 de febrero de 2015


Hoy voy a hacer algo que siempre he condenado: criticar un libro que no he leído y una película que no he visto. Pero así son las cosas: la contradicción es consustancial al ser humano. Se trata de Las cincuenta sombras de Grey. Dice gente de la que me fío que la obra es muy mala, por eso me he abstenido (quizá erróneamente). Lo cierto es que han vendido 40 millones de ejemplares en el mundo y 180.000 entradas anticipadamente tan sólo en España. ¿Y qué es lo que ofrece? La historia de una jovencita panoli virginal y pobre que se enamora de un millonario guapo de corazón duro, al cual ella termina salvando de sí mismo; el millonario, que en el fondo era buenísimo, se rinde a los pies de la pureza y se casa con la chica pobre, que se transmuta en rica y come perdices. Mientras tanto, eso sí, el joven la maltrata un poco, la controla un poco, la asusta un poco. Nada importante, nena: si te maltrata y te asusta es porque te quiere. Puro amor recóndito; aguanta y llegará la boda, la conversión en ángel. En fin, es muy cierto que, por un lado, las relaciones pueden ser tóxicas, y, por otro, que el sadomasoquismo consentido es una opción sexual. El problema de Las cincuenta sombras de Grey no está en nada de eso, sino en su mentira. Lo verdaderamente obsceno no es que el rico le pegue, sino que convierta eso en un bobalicón, reaccionario cuento de hadas que fomenta la sumisión, el abuso, la dañina y arraigada creencia de que podemos cambiar al amado. El otro día, la hija de 18 años de una amiga se topó con un jovenzuelo en una disco que intentó ligar con ella maltratándola a lo Grey. Se creen que mola. Según una reciente encuesta del CIS, el 32% de las chicas españolas entre 15 y 29 años considera aceptable que su pareja las controle. Lo peor que tiene el arte malo, es decir, el embustero, es que es peligroso.

COMENTARIO CRÍTICO realizado por la alumna Beatriz Borrego (2º Bchto. B)

Tengo que empezar reconociendo que he visto la versión cinematográfica de este libro a diferencia de la articulista Rosa Montero, pero ¿cómo no ver una película que ha despertado tanta controversia en todo el mundo? Despertó gran curiosidad en mí al escuchar comentarios como “quiero un Grey en mi vida” o como “¡cuánta suerte tiene Anastasia!”… comentarios que te hacen pensar que será una gran película con una gran historia de amor. Sin embargo no fue así.  Después de verla comprobé que no deja de ser una película machista disfrazada por el romanticismo y la pasión que despierta esta pareja.
Ha sido muy criticada por todas las redes y por la propia Rosa Montero (como comprobamos en su columna “Mentiras”), pero no he visto en ningún momento esa crítica en mi entorno y es sorprendente que en mi pueblo haya personas que piensen  que no es una película machista, que el personaje femenino actúa con esa sumisión  porque quiere o que lo hace por amor. Este amor al que se refieren, el que ofrece esta película es aquel que nos muestra al típico chico guapo y musculoso, pero frío de corazón debido un pasado oscuro,  que encuentra a una chica inocente y guapa que se deja embaucar por su  riqueza  y que consigue salvarlo de ese pasado oscuro  con una historia de amor. Pero,claro, para ello el chico "malo" la hace sufrir un poco controlándola e incluso maltratándola, pero lo hace "por amor".
Este es el gran fallo de todo lo que representa el  libro – y la película -  y es que la línea entre la ficción y la realidad es muy fina y tiende a romperse y a crear ideas dañinas,  como la sumisión de la mujer por amor que ponen en práctica  ideas tan absurdas como que “si  tu pareja te controla o si se pone celoso es porque te quiere”. Este es el verdadero peligro de estas historias de amor ficticias como indica Rosa Montero en su artículo  y es que muestran una idea errónea y contraria de lo que una mujer debería tolerar.
Para terminar, quiero destacar que,  desde mi punto de vista,  es muy decepcionante cómo se ve  a veces por desgracia también en la vida real, a  mujeres que toleran esta humillación y violación de su libertad,   defraudando a todas aquellas mujeres que lucharon y luchan por lo que hoy todas tenemos: derechos y libertades y, aunque la igualdad no esté del todo conseguida,  con estas actitudes solo daremos pasos atrás a lo conseguido a lo largo de la historia.
Se avecinan tiempos en los que deberemos luchar con las nuevas generaciones que pretenderán  dárselas de Grey e intentar abrir los ojos a aquellas Anastasias que haya por ahí sueltas “aguantando” por amor.

Beatriz Borrego (2º de Bchto. B)