
Las migraciones son una de las principales manifestaciones de la movilidad humana, una realidad tan antigua como la humanidad. Nos hemos pasado la vida moviéndonos de un sitio para otro y nuestra historia como especie es el cuento de unos seres que se han trasladado incesantemente y se siguen moviendo, cada vez más. La especie humana es la de mayor movilidad en la medida en que se ha extendido por toda la faz de la tierra. Cada especie, vegetal o animal, vive adaptada a su correspondiente ecosistema, pero el ser humano se ha instalado en las llanuras, bosques y desiertos, en las estepas, polos y selvas, en la tundra, la sabana y las costas. Este hecho se debe a la extrema adaptabilidad del ser humano, adaptabilidad no sólo de origen genético sino también cultural, junto con el aprendizaje situacional transmitido de generación en generación.
Hablamos de necesidad, libertad y adaptación, pero las migraciones son también impuestas, forzadas, inducidas y planificadas. Es conveniente distinguir las migraciones totalmente forzadas o impuestas –como las realizadas con el tráfico de esclavos en distintas épocas y áreas–, de las migraciones inducidas e impulsadas por los gobiernos –como, por ejemplo, el poblamiento en América Latina de europeos blancos en el siglo XIX, de colonos franceses en Argelia, o del Plan Bracero establecido entre Estados Unidos y México ya en los años cuarenta del siglo XX–, o de las migraciones voluntarias –como los procesos migratorios contemporáneos sobre los que nos centraremos en esta obra–, sin que este adjetivo signifique en modo alguno que se adoptan con total libertad, sin condicionamientos o sin regulaciones oficiales. Aunque las migraciones económicas actuales no son totalmente coercitivas –como fueron los procesos de tráfico de mano de obra esclava– ni son inducidas y planificadas directamente desde los gobiernos –como múltiples experiencias de temporeros–, lo cierto es que están fuertemente condicionadas por factores económicos y sociopolíticos, e influidas por las políticas y normas de los gobiernos.
Carlos Jiménez Romero, Qué es la inmigración
Esta semana, como ya viene siendo habitual en el Proyecto Integrado de Comentario de Texto, presentamos esta PAU propuesta en la Comunidad de Madrid en el curso 2005-2006. Aunque ya ha llovido bastante desde esta fecha, no obstante el tema seleccionado es atemporal, y es muy jugoso para el comentario crítico, y sobre todo en estos tiempos que corren en donde, por desgracia, no solo hay que hablar de inmigración, sino de emigración, pues muchos españoles ante la falta de futuro en nuestro país están marchando al extranjero para buscar una salida laboral y profesional. En el presente artículo, les dejo a mis alumnos de 2º de Bachillerato el Resumen, el Tema y la Estructura después de su corrección en clase, y dejo abierto el Comentario Crítico para que ellos den su opinión argumentada y fundamentada sobre este tema. La verdad es que, como dije antes, da mucho qué hablar, pues pueden enlazarlo con sus conocimientos de historia y de literatura, compararlo con el fenómeno del exilio de intelectuales por causas políticas en distintos períodos como la Década ominosa a principios del siglo XIX o la Guerra Civil, abordarlo desde el punto de vista del desarraigo del que se encuentra en tierra o nación ajena, vincularlo al drama de los deportados, de los inmigrantes que se acercan a nuestras costas en pateras o simplemente establecer una relación entre los emigrantes españoles de los años 50 y 60 y los actuales que inician este éxodo ante la falta de futuro. En fin, esperemos que reflexionen y que aporten interesantes comentarios críticos.
RESUMEN. Los procesos migratorios (emigración e inmigración), han existido desde siempre, aunque no en todos los casos a lo largo de la historia han estado impulsados o condicionados por las mismas circunstancias. Y así el autor nos habla de migraciones forzadas e impuestas, de migraciones inducidas por los gobiernos, o de migraciones voluntarias o económicas actuales, que aunque no son forzadas o impuestas por ningún gobierno, están directamente condicionadas por la situación económica, social y política.
TEMA. Origen, causa y tipos de las migraciones.
ESTRUCTURA. En primer lugar vamos a aclarar que estamos ante un texto humanístico, que emplea un discurso argumentativo, pues se defiende una tesis y se aportan una serie de argumentos, y dentro de los diferentes textos humanísticos que existen, entre los que podríamos hablar del estudio y del ensayo, nos encontramos ante un estudio, muy didáctico (según su función) y divulgativo (según el destinatario). Si observamos el texto, podremos comprobar que cumple todas las características del estudio, es muy objetivo, evita las digresiones, es riguroso en el tratamiento del tema de las migraciones, es exhaustivo porque nos detalla de forma muy clara las causas de los procesos migratorios, y es preciso y claro desde el punto de vista lingüístico, porque el texto es asequible para todo tipo de lectores. Pues bien, todas estas características que posee como estudio, se plasman perfectamente en su estructura, y por tal motivo hemos hecho referencia a ellas. Desde el punto de vista de la situación comunicativa, la estructura es monologada porque es la voz de Carlos Jiménez Romero la que organiza la totalidad del texto argumentativo; sin embargo, desde el punto de vista del orden de los componentes en el texto, tenemos una estructura claramente deductiva, porque el autor define a comienzo del texto el concepto de “migración” (“Las migraciones son una de las principales manifestaciones de la movilidad humana, una realidad tan antigua como la humanidad”), y a continuación desarrolla el cuerpo argumentativo para explicar y detallar este concepto. Hay que aclarar que en este texto argumentativo, el autor no tiene que defender sus tesis ni enfrentarla ante posturas contrarias, por tanto no aparecen los mecanismos de la contrargumentación (como la concesión o refutación), sino que demuestra total seguridad y convicción ante lo que está exponiendo, dado que no es rebatible bajo ningún concepto. El tipo de argumentos que utiliza son de hechos o pruebas comprobables y de ejemplificación. El primer caso lo podemos observar, por ejemplo en el primer párrafo en donde el autor nos explica el por qué de los procesos migratorios a lo largo de la historia, y así nos dice que “la especie humana es la de mayor movilidad en la medida en que se ha extendido por toda la faz de la tierra” a diferencia de las demás que se han adaptado a su medio en mayor medida (comparación), y esto se debe a la gran capacidad de adaptación que tiene el hombre (argumento racional y de hecho). Si en el primer párrafo, ha hecho uso de los argumentos de hecho fundamentalmente, mezclados con uno racional y con el uso de la comparación, en el segundo párrafo dominan los argumentos de ejemplificación, porque al hilo de la explicación de las causas de los procesos migratorios va poniendo ejemplo de ellos a lo largo de la historia: migraciones forzadas o impuestas (el tráfico de esclavos), inducidas o impulsadas por los gobiernos (colonización francesa en Argelia) o las migraciones actuales de carácter voluntario condicionadas por la situación económica, política y social. Y en este último caso, aunque el autor no proponga ningún ejemplo, a todos se nos viene a la cabeza los inmigrantes subsaharianos que cruzan el mar en condiciones inhumanas, o el proceso actual de la fuga de cerebros en España por la terrible crisis económica.