miércoles, 6 de marzo de 2013

JUEVES DE CINE


Comenzamos nuestro programa de cine de esta semana con la habitual sección dedicada a estrenos. La primera de las películas que os proponemos es la china LAS FLORES DE LA GUERRA”, dirigida por el reconocido realizador Zhang Yimou (“Hero”, de 2002, o “Amor bajo el espino blanco”, de 2010) y protagonizada por Christian Bale (lo recordaréis por su papel como Batman en “El caballero oscuro: la leyenda renace”). Se trata de una película ambientada en los terribles acontecimientos desarrollados en la ciudad china de Nanking, durante la ocupación japonesa (1937). Concretamente, se centra en lo ocurrido a un grupo de niñas refugiadas en un convento, a las que más tarde se unirá un grupo de prostitutas, que quedarán a cargo del personaje protagonizado por Christian Bale, uno de los pocos occidentales que quedan en la ciudad. Las barbaridades cometidas por las tropas de ocupación han sido recientemente tratadas en otras películas como “Ciudad de vida y muerte” (2009). Sin embargo, el enfoque aquí es diferente, ya que como el propio director declara, «La masacre de Nanjing es bien conocida por el pueblo chinoVemos películas o series de televisión sobre ella prácticamente cada año. Pero esta novela me gusto más, porque es un relato sobre humanidad, una historia que toma un punto de vista femenino». De manera que si queremos conocer algo más sobre unos acontecimientos históricos poco conocidos en occidente (la terrible guerra chino-japonesa quedó bastante olvidada en Europa al iniciarse la II Guerra Mundial) y descubrir algo del cine que se hace en China, esta película es muy recomendable. No recomendada para menores de 16 años. Calificación: 6/10.-
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Nuestra segunda propuesta es la comedia “EL LADO BUENO DE LAS COSAS”, que os sonará bastante ya que su protagonista femenina ha recibido el Óscar a la mejor actriz. Se trata de una interesante realización del director David O. Russell, que le da una vuelta de tuerca al argumento de una aparente comedia romántica rozando a veces el drama. Sin embargo, la película siempre intenta mostrar “el lado bueno de las cosas”, hasta de las peores situaciones personales. Estupendos los dos protagonistas (Bradley Cooper y Jennifer Lawrence), y muy bien acompañados por una lista de secundarios en la que aparecen figuras de lujo como Robert de Niro. No recomendada para menores de 12 años. Calificación: 6,5/10.-

A continuación, en la sección dedicada a la música en el cine, vamos a hacer un alto por primera vez en los vínculos que existen entre el séptimo arte y la música clásica.
Y es que la música, la buena música, tiene a veces un poder de evocación de intensidad difícilmente igualable. Es lo que a mi me ha pasado siempre con las obras del compositor Enrique Granados, especialmente con su serie de danzas para piano. Que mejor pretexto para traer a este genial compositor español a nuestra sección de música y cine que el estupendo programa POPKESÍ, que nuestro compañero Alfonso realizó ayer en la radio escolar, como todos los martes. Concretamente, se centró en versiones que el pop español ha realizado de temas clásicos. Escuchando su programa, surgió la idea que os proponemos: empezar a familiarizarnos con el uso directo de la música cásica en las bandas sonoras, y para ello vamos a empezar con un caso singular: la Danza Española Nº 5 “Andaluza”, maravillosa obra para piano escrita por el maestro Granados.

Para ello, tomaremos del cine otra obra emblemática: la película española “EL SUR”, dirigida en 1983 por Víctor Erice, y considerada unánimente una de las obras maestras del cine español. La película adapta un breve cuento de Adelaida García Morales, y, además, por avatares del rodaje, lo hace de forma incompleta. Probablemente, eso contribuyó a reforzar en la historia el aspecto de nostalgia, melancolía y remembranza de tiempos mejores. Y es que la película pivota en torno a la desesperación del protagonista (excepcional Omero Antonutti), que se rebela contra la realidad que le ha tocado vivir, siendo el contrapunto el poético recuerdo de su infancia en tierras andaluzas. Su hija se convierte en la espectadora (y sufridora) de ese reiterado viaje virtual al pasado feliz, que durante unos pocos días se materializará en la triste casa de la familia con la visita de la mujer que le crió y que porta con ella la luz del Sur (maravillosa Rafaela Aparicio). Todo ello, descrito con ritmos de poesía, y con un telón de fondo creado mediante una fotografía etérea y difuminada (como la vida del protagonista).


Precisamente, el piano de la Danza Andaluza (junto a otros acordes como los del pasodoble “En er mundo…”, del maestro Juan Quintero) se convierte en el instrumento de evocación sonora que aparece en momentos clave de la película para traernos esos recuerdos de un pasado mejor. Esos recuerdos que el protagonista, en su desesperación hasta el suicidio, idealiza ante la mirada de la hija que le adora, pero que, en los momentos decisivos, no le alcanza a comprender… quizás lo hubiera podido hacer si la producción de la película hubiera permitido su viaje al Sur. Pero entonces, quizás también, esta maravillosa historia, con sus capítulos inconclusos, hubiera perdido parte de su magia… 

Javier Tinoco

1 comentario:

GEHA dijo...

Es fantástico que “Jueves de Cine” haya decidido prestar atención a, en mi opinión, una de las mejores películas del cine español: “El Sur”. El singular y muy sutil universo creado en ella emplea diversos elementos interpretativos, narrativos, visuales y auditivos con mucha inteligencia. Si hay un ejemplo claro de cómo la música puede ser clave en el diseño del lenguaje cinematográfico es éste. La fascinante música de Enrique Granados, uno de los puntales del nacionalismo musical español, es eje sobre el que gira un aspecto clave de la historia. Comparto plenamente la opinión que Javier Tinoco expresa sobre el compositor y la película.

La Danza nº 5 de Granados me trae agradables recuerdos de mi infancia, ya que mi abuelo la tocaba insistentemente en una transcripción para guitarra. No descubro nada nuevo afirmando que Enrique Granados fue un creador sobresaliente entre aquellos que se adhirieron a las consignas del manifiesto de Felipe Pedrell “Por nuestra música” (1891), que marcaría el punto de inflexión de la evolución de la música española hacia el nacionalismo. La vuelta a un “hispanismo profundo” y la modernización cultural de España, muy en la línea de los Regeneracionistas, serían objetivos asumidos por ilustres autores, entre ellos los que destaca Enrique Granados. La musicología tradicional ha emparejado, quizás de modo arbitrario, a los cuatro nombres más importantes del nacionalismo musical en España de este modo: Albéniz y Granados, Falla y Turina. Aunque, a mi juicio, estas asociaciones tienen escasa consistencia, es quizás inevitable la comparación de los dos catalanes y los dos andaluces por su coincidencia histórica, su proyección internacional desde París y su significado estético. Ya en 1930, Adolfo Salazar observaba que estaban más cerca Granados y Turina, por el carácter evocador, poético y romántico de su música; y Albéniz y Falla, por lo enérgico y próximo a los presupuestos estéticos del impresionismo de sus composiciones. Una pieza tan significativa como esta Danza nº 5 “Andaluza” es reveladora de ello.

El cine ha utilizado esta música en varias ocasiones. Una de ellas ha sido la adaptación cinematográfica de la ópera “Goyescas” en 1942, bajo la dirección de Benito Perojo. La película fue diseñada al servicio de la actriz más importante del cine español de la época, Imperio Argentina, y en ella interpreta una excéntrica versión cantada de la Danza nº 5, en la que se mezcla lo lírico y lo castizo.

Enhorabuena a los responsables de “Jueves de Cine” por sus magníficos programas, en los que la lucidez en el análisis y la amenidad con la que son presentadas las propuestas convierten en oro puro estos veinticinco minutos.