viernes, 14 de diciembre de 2012

Menos cerebro, más alma.


Aparte de un país empobrecido y desigual, la crisis nos está convirtiendo en un país descerebrado: la “fuga de cerebros” va en aumento, para desgracia de nuestro futuro. Ya saben de qué hablo: la marcha de miles de investigadores a otros países, una emigración científica que irá a más en los próximos tiempos, a la vista de los recortes que ya afectan a todo tipo de instituciones y programas, y a la espera del tiro de gracia en los presupuestos generales.

La fuga llega tras unos años en que presumíamos de que por fin, tras una larga historia de atraso científico, nos subíamos al tren de la investigación, con nuevas promociones de estudiantes que no iban a pensar eso de que “investigar en España es llorar”, y sobre todo con el regreso a casa de unos cuantos cerebros ilustres que habían hecho su carrera allende, y a los que el gobierno español ponía alfombra roja y los recursos necesarios para que, en expresión de un ministro optimista, emulásemos en el terreno científico los éxitos de nuestros deportistas.

Pero está visto que la ciencia aquí es un lujo que sólo podemos permitirnos cuando nos sobra el dinero y no sabemos ya en qué gastarlo, en vez de un suelo firme sobre el que levantar ese nuevo modelo económico del que tanto hablan los gobernantes, tan amigos de pronunciar esas siglas mágicas, I+D.

Leo una noticia sobre la fuga de cerebros que comparte página con otra sobre la recaudación de la Iglesia Católica en el IRPF. El contraste es inevitable: mientras en cerebro flaqueamos, el alma está fuerte como un roble. El alma católica, se entiende, pues aparte de la engañosa casilla del IRPF (que los científicos proponen copiar, a ver si los contribuyentes están por el cerebro tanto como por el alma), la iglesia es una de las pocas instituciones, si no la única, que se salva de los recortes. Mientras para la ciencia no hay dinero, los obispos siguen recibiendo lo suyo (que es lo nuestro), vía impuestos, programas, ayudas, conciertos y las generosas exenciones fiscales de que siguen gozando.

Lo dicho: seremos un país sin cerebro, pero a alma no nos gana nadie.

Isaac Rosa, Menos cerebro, más alma, Público
PAU Comentario de Texto, Distrito Universitario de Canarias, Junio 2012. 



Un curso más volvemos -desde la materia de Proyecto Integrado de Comentario de Texto- a ofrecer en el blog del instituto diferentes pruebas que han caído en Selectividad ya sea en Andalucía o en otros distritos universitarios. El objetivo que se persigue con esta entrada es que los alumnos de 2º de Bachillerato se animen a la escritura y a partir del trabajo realizado en clase ellos sean capaces de manifestar sus opiniones de manera fundamentada, con coherencia, con cohesión y corrección, y manifestando siempre respeto por las opiniones contrarias.  En definitiva, es un ejercicio de madurez intelectual.  Para completar esta actividad, aportaremos siempre la solución al ejercicio en lo que respecta a Tema, Resumen y Estructura.

Tema. El éxodo científico: una consecuencia más de la crisis.

Resumen. La crisis económica que vive España no solo la está convirtiendo en un país paupérrimo y con grandes diferencias sociales, sino que está provocando que las personas más preparadas, los científicos, se marchen ante la ausencia de futuro y de inversión en I+D. Paradójicamente, no se invierte en investigación pero la Iglesia siguen gozando de sus antiguos privilegios.
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Estructura
El presente artículo de Isaac Rosa presenta una estructuración deductiva o analizante, puesto que la tesis o idea principal se formula y se explica en el primer párrafo, justamente al comienzo:   la conversión de España –a raíz de la crisis- en un Estado con grandes diferencias sociales y empobrecido en todos los sentidos, incluso en el científico por el éxodo de las personas más cualificadas. Una vez planteada la tesis, se desarrolla el cuerpo argumentativo, que en este caso cumple más la función de constatación de la validez de la tesis, que de proceso de convencimiento, ya que el autor no necesita acudir ni a la refutación  ni a la concesión de ideas contrarias, pues está seguro de que el lector comparte su punto de vista y por tanto, se trata tan solo de afianzar más la idea principal: la “huida de cerebros” se produce cuando se había superado en España el atraso científico que la había caracterizado y cuando se trataba de emular el éxito del deporte en el campo de la investigación. En esta línea argumentativa de constatación de la tesis, se cierra el artículo con una dura crítica al Estado: no hay dinero para invertir en I+D, sin embargo la Iglesia no se ve afectada por los recortes y se sigue beneficiando del porcentaje que recibe de cada contribuyente que marca la casilla de esta institución en la declaración del IRPF.  Finaliza con una rotunda conclusión construida a partir de una metonimia (la parte por el todo): nuestro país no tendrá cerebro, pero sí alma. En cuanto al tipo de inferencias o argumentos utilizados en los párrafos 2º, 3º y 4º, hay que comentar que son fundamentalmente de carácter racional, pues se basan en ideas y verdades aceptadas por el gran conjunto de la sociedad; apreciamos también el uso de la comparación y de la antítesis (fracaso de la investigación/ éxito del deporte); y por último, observamos un argumento de implicación cuando el articulista hace referencia ala lectura de dos noticias contrapuestas: "Leo una noticia sobre la fuga de cerebros que comparte página con otra sobre la recaudación de la Iglesia Católica en el IRPF".    


A partir de aquí el debate está abierto y esperamos la opinión de nuestros alumnos. 

Aprovechamos también para felicitar al Distrito Universitario de Canarias por proponer este artículo de Isaac Rosa, tan sumamente acertado en estos tristes y lamentables tiempos que corren.

8 comentarios:

Lorena Rivas dijo...

A partir de la lectura de Isaac Rosa, “Menos cerebro, más alma”, he de comentar que estoy a favor de lo que defiende el autor. Ya que es cierto que cada vez son más las personas cualificadas que salen de nuestro país, debido a la administración del gobierno y a los recortes de nuestro país.

La investigación del gobierno español en I+D ha caído este año un 25% respecto al 2011, cuando también se redujo. ¿Está España decayendo científicamente? España tiene una buena base de científicos y ha mejorado las posibilidades de investigar, aunque evidentemente, la ciencia no prospera como debería. Desde hace años el crecimiento económico del país se debe a descubrimientos científicos y tecnológicos. Pero para que se sigan formando a científicos y tecnólogos primero hay que invertir en I+D, cosa que en España no sucede. La educación es muy importante para que las personas lleven una vida racional y razonable y para la propia madurez personal. Y esto aunque el gobierno diga lo contrario es rentable, todo conocimiento lo es. Mariano Rajoy ha recortado el presupuesto de educación, algo terrible y catastrófico no solo desde el punto de vista cultural, sino también desde el económico. Lo que hace falta es más educación, no menos. Sin jóvenes bien preparados para convertirse en científicos no podemos obtener beneficios en esas áreas, por lo que no aumentaría la economía del país.

Paradójicamente, la iglesia recibe una importante cantidad de dinero, gracias a los ciudadanos que marcan su casilla en la declaración de la renta, y aunque este número ha disminuido, hoy en día sigue siendo una gran cantidad de dinero, que permite sostener las actividades básicas de la iglesia. Esta no paga impuestos, por lo tanto tiene más privilegios sociales y económicos que el resto de las instituciones. Muchos estamos de acuerdo con que pague impuestos y se elimine su financiación mediante el impuesto sobre la renta, porque hay muchos ciudadanos afectados por las medidas de austeridad y el paro. Está claro que los cientos de españoles que se ven ahogados por la crisis y no tienen ya dónde caerse muertos no deben estar muy de acuerdo con estos privilegios que hoy por hoy sigue manteniendo esta sagrada institución.

Como bien dice el autor en su última línea “lo dicho: seremos un país sin cerebro, pero a alma no nos gana nadie”, se está refiriendo (y yo comparto totalmente su opinión) a que la mayoría le damos más preferencia a lo espiritual antes que a lo racional, cuando debería ser todo lo contrario para conseguir un buen progreso y desarrollo de nuestro mermado y maltrecho país.

Lorena Rivas García 2ºBachillerato A

Laura Lapeña dijo...

La crisis, la ciencia, la iglesia,… son temas de los que nos podríamos llevar mucho tiempo debatiendo, pero en tiempos como en los que estamos, es cierto que nos ponemos a analizarlos y nos damos cuenta, tal como dice el texto, que estamos en un país en el que cuando hay crisis de lo que primero de lo que se recorta es de la investigación.
Desde mi punto de vista, esto no es nada beneficioso para el desarrollo del país, ya que la ciencia y la investigación en todas sus formas han sido las que durante años han hecho que evolucionemos.
España ha llegado a ser uno de los países que han hecho investigaciones patológicas del cáncer, e incluso universitarios de países tan importantes como Estados Unidos han venido aquí para sus estudios. Pero ahora, como podemos ver, en el texto son los españoles los que tienen que emigrar a países extranjeros para seguir con las investigaciones debido a la falta de subvenciones, “La fuga de cerebros”
También, como caso personal mío, gracias a la ciencia ha aparecido la inseminación in vitro gracias a la cual mi tía consiguió tener a mis primas, pero como ahora los recortes van para la ciencia no se podrá seguir investigando técnicas como está o más avanzadas aquí en el país.
Claro que es cierto que cada español tiene derecho a destinar su dinero de la declaración de la renta, proveniente de los impuestos que esté paga, a lo que a él le parezca conveniente. Pero por esto mismo veo justo que apareciera la opción de destinar ese dinero a una casilla dedicada a la ciencia y la investigación, porque muchos españoles, creo que estarían dispuestos a marcarla.
En general que el país necesita desarrollo y para el desarrollo se necesita la ciencia y la investigación y que hay cosas en las que se debería de recortar algo más o que algunas instituciones pagaran impuestos y que no se le recortara tanto a algo que hará al país evolucionar.

Maria Jiménez dijo...

Este texto nos habla sobre la salida de los investigadores por los problemas económicos, y el articulista sostiene que esa emigración se debe principalmente a los problemas causados por la crisis de nuestro país. Personalmente estoy de acuerdo con el autor del texto y comparto por completo la tesis que defiende Isaac Rosa. Lo cierto es que las consecuencias de este éxodo son verdaderamente terribles y sangrantes para nuestro país, pues nuestro Estado gasta una gran cantidad de dinero en la formación de los jóvenes y sin embargo esta inversión no revierte en beneficio nuestro, sino en beneficio de los países receptores, puesto que los jóvenes llegan ya formados y no se gastan nada en su enseñanza y formación.
Esto trae como consecuencia que no se produzca un desarrollo económico necesario para invertir en la investigación de las Universidades. Si se le pone fin a estas investigaciones no habrán nuevos proyectos, ni nuevos avances, ni se crearán nuevas empresas, es decir, la economía de nuestro país iría a pique.
Por otra parte está el IRPF, que en el caso de España tiene gran relevancia cuantitativa y recaudatoria. Pero claro, estos impuestos no son pagados por todos los sectores, y con esto me refiero a la iglesia, que sigue manteniendo un alto privilegio en este aspecto. La crisis no sería tan grave si todos contribuyésemos con el mismo derecho, ¿acaso vivimos aún en la Edad Media para que ciertos sectores sigan teniendo estos privilegios?

Utilizando solo la ganancia que recibe la Iglesia por parte de los españoles que marcan la casilla asignada a esta institución en la Declaración de la Renta, podríamos invertir por ejemplo en I+D, de tal manera que se aseguraría el desarrollo y el crecimiento en todos los aspectos de nuestro país, pero claro para esto se debería cambiar la normativa vigente y permitir otras opciones a las contribuyentes.

En conclusión, no nos podemos permitir que se siga incrementando la emigración de estas personas, el país las necesita para su desarrollo y crecimiento. Por tanto debemos hacer todo lo posible para que la crisis económica mejore, y así toda la situación.

Cristina Vidal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cristina Vidal dijo...

Vivimos en España, un país afectado por una crisis económica donde cada vez aumenta más los problemas. Tal y como menciona el texto, estamos sufriendo un “drenaje de cerebros” debido a tal situación, lo que constituye una gran pérdida para nuestro país.

En primer lugar, perdemos la inversión que significó formar esto y la posibilidad de contar con la cooperación de los investigadores para contribuir al desarrollo nacional. Esto lo podemos ver reflejado en los proyectos de I+D, en los que no se generará riqueza y difícilmente, viendo cómo estamos, saldremos de esta crisis que arrasa nuestro país.

Por otro lado, hay que tener en cuenta la baja inversión que se destina a la actividad científica, de ahí que el salario sea mucho más bajo aquí que en otros países. La consecuencia inmediata e inevitable es: La fuga de cerebros. Ahora bien, ¿Creemos que la poca financiación de actividades científicas es lo más correcto? A la vista está que no, que sin ellos, España no podrá mejorar.

Además, ¿Somos conscientes de la perspectiva que se le está mostrando a los universitarios? Creo que no, ya que no hay nada para evitar la migración de tantas mentes prodigiosas, tan importantes para nuestra economía, ya que ellos son el motor, son los seres capaces de crear empresas, industrias, son las personas necesarias para ayudar a este país, y son los modelos a seguir de los ahora universitarios. Así que, si no evitamos dicho hecho, seguiremos igual, los estudiantes harán lo que han hecho estas personas, es decir: salir de aquí.

También, por mi parte, creo que es necesario una reforma en el IRPF, ya que hay una casilla para donar dinero a la Iglesia y otra a los fines sociales, pues pienso que sería muy útil la introducción de una casilla para aportar dinero a la ciencia, y a partir de ahí, que cada cual haga lo que crea conveniente para nuestro país.

En definitiva, estamos en una era de crisis, donde asistimos a la salida de muchas mentes necesarias en España, y no veo la lucha contra esto

nazaret gordillo ruiz dijo...

Actualmente vivimos en un país que va en detrimento por los problemas derivados de la crisis, fundamentalmente económicos. Esto, entre otros factores, provoca la emigración de miles de estudiantes y de científicos dado que no encuentran trabajo aquí en España y deciden probar suerte en países extranjeros, al estar estos más desarrollados que España y ofrecer más puestos de trabajo debido a que no están sumergidos directamente en la crisis.
Hoy en día los políticos no hacen más que decir que España es un país que pronto estará recuperado, y sin embargo siguen pidiendo un rescate dado que los datos de pobreza y de paro siguen aumentando en nuestro azotado país y venden de cara al pueblo el I+D, cuando todos sabemos que se quedan en puro programa político debido a la falta de recursos económicos. Al mismo tiempo la Iglesia sigue exenta de impuestos y además recibe un 0,7 % de la declaración del IRPF perteneciente a los contribuyentes que marcan la casilla de esta institución.

Entre tanto ya se ha iniciado el exilio, y científicos y jóvenes universitarios deciden partir para buscar un mejor futuro en el extranjero, por lo menos hasta que España supere la crisis que nos afecta a todos y se convierta en una potencia en igual de condiciones que las demás potencias mundiales, aunque eso -dada la situación- es bastante difícil y en mi opinión sería una lenta recuperación que duraría años y años.

Paola Martínez Martín dijo...

Partir es morir un poco. Dejar atrás la familia de uno, los amigos, la ciudad… Decidirlo. Cargar la maleta. Cerrar las puertas de la casa de uno (si es que tiene) para abrir otra (si es que la consigue) de la que aún no se tiene llave. Decir basta y marchar voluntariamente y/o por necesidad. Hay mil razones ahora en España: por falta de trabajo, de oportunidad, y hasta por desilusión y decepción sociopolítica. “El país propio deja de ser de algún modo el país apropiado, deja de ser opción”.

La situación actual del país nos obliga a plantearnos nuestro futuro y a tomar un camino que puede que incluso no nos guste. La emigración es uno de esos caminos para el cual debemos estar bien formados con títulos universitarios, como bien dice el articulista. El problema es que dejamos a nuestro propio país sin gente cualificada donde el Estado se ha gastado un dinero en su formación para que presten sus servicios en otros países. Otro camino seria el autoempleo, para la creación de nuestras propias empresas, sociedades y trabajadores autónomos, los cuales no están exentos de riesgos. Por un lado, tenemos una banca que no da crédito, por lo que no podemos financiarnos y si conseguimos una financiación es pagando un alto coste por los prestamos. Todo esto además unido a la incertidumbre de si nuestra empresa o negocio tendrá éxito o no en un país en el que el consumismo ha caído en picado en los últimos años.

Isaac Rosa hace referencia también al tema eclesiástico. Denuncia que es donde menos se recorta y no se ayuda a la investigación científica. Creo que la aportación de la iglesia está muy unida a tintes políticos, ya que es la derecha la que gobierna el país y desde siempre ha habido una relación entre la iglesia y los gobernantes actuales. Creo que es la única justificación que tienen las asignaciones de ayudas y presupuestos que reciben.

En conclusión, desde mi punto de vista, el Estado no está recortando donde debiera, pues un país que recorta en Sanidad, en Educación y en Investigación termina pagándolo muy caro.

Ivan Marquez dijo...

Rajoy, los recortes, los inmigrantes, el fuerte crecimiento de desempleo, la burbuja inmobiliaria o el incremento de la población son unas de las muchas posibles causas (según la mayoría de las personas piensan) de la crisis económica que se encuentra presente en España. Debido a esta terrible crisis muchos científicos se han visto obligados a emigrar a otros países para poder financiar sus proyectos y tener una vida mejor. Pero, ¿quiénes son los culpables de esta emigración científica?
Pues bien, para empezar, la crisis es una de las culpables de esta gran emigración, ya que por causa de la crisis y de las deudas en España hay mucho menos recursos económicos para poder invertir en los proyectos de estos científicos. Así pues, debido a la gran deuda acumulada el Gobierno se ha visto forzado a realizar recortes, aunque los ha hecho en los lugares equivocados, como en I+D, en Educación, o en Sanidad. Ante esta situación, muchos científicos se han visto incapaces de poder financiar sus proyectos y han tomado la decisión de marcharse a otro país donde poder financiar dichos proyectos y seguir avanzando con la ciencia.
En el texto se critica que al comienzo de la crisis se hayan realizado recortes en ciencia, en especial en I+D, mientras que la Iglesia no ha sufrido ningún recorte en los años que llevamos de declive económico, además se sigue beneficiando del porcentaje que recibe de los contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia al realizar la Declaración de la Renta anualmente.
En conclusión, los recortes en ciencia han originado esta gran oleada de emigración científica, y lo peor que es que estos recortes se podrían haber evitado o incluso haber sido menores, recortando en otros sitios, como por ejemplo en la Iglesia, institución que –a mi juicio- no ha notado en absoluto esta sangrante crisis.