lunes, 7 de septiembre de 2009

El final del verano llegó y tú...

Atrás quedaron los días de levantarse tarde, los paseos en bici por todas partes, los baños enseñando modelito, las tardes en el Parque que La Juventud y los partiditos de futbol, las noches en el parque El Gamo hablando con los amig@, …. . Es demasiado duro ¿verdad?.

Ahora toca madrugar, trabajar, esforzarse, ¿A quién le puede gustar?. Pero no desesperéis, siempre nos quedará el próximo verano y “¡qué demonios¡” el invierno también tiene los suyo: por la mañana ya temprano estamos con nuestros amig@s, conocemos gente nueva y entre una cosa y otra siempre aprendemos algo, que…¿quien sabe?, tal vez nos pueda servir algún día.

Desde luego tendremos a nuestras madres y padres, (a veces, hasta algún abuel@ se apunta) para recordarnos continuamente lo que tenemos que hacer, decirnos lo importante que es estudiar y labrarte un buen futuro, etc, etc, Esto es un verdadero fastidio, pero…sinceramente, estaréis de acuerdo conmigo que no tener a alguien ahí que nos lo diga es una verdadera pena.

A veces el mal humor es tan grande que nos transforma sólo con entrar por la puerta del edificio, que no queremos ni nombrar. Nos volvemos más antipáticos, violentos y mal educados aunque en realidad no somos así y basta vernos por la calle para darse cuenta que somos buenos chicos, cariñosos y agradables.

Nosotros somos como somos y no nos pueden cambiar, sólo cambiaremos si nosotros queremos, y tal vez lo hagamos cuando encontremos a alguien que nos haga decir, “tú haces que yo quiera ser mejor”, como Jack Nicholson, en Mejor Imposible, dice a su compañera de reparto.

No me olvido de los que no piensan así, de los que cada día entramos sonriendo y aceptamos lo que nos dicen y queremos aprender y hacemos nuestras tareas y tantas y tantas cosas que dan tiempo en seis horas. A nosotros no nos cuesta tanto trabajo porque entendemos que ha de ser así, porque así está establecido por ahora y no todo está tan mal. Nosotros hacemos poco ruido, tal vez porque somos pocos o tal vez porque no nos gusta llamar la atención, pero también somos de aquí, estupendos como los demás, sólo que con otra forma de ver la vida porque otra vida nos ha tocado vivir.

Para todos la realidad es esta: es septiembre, hay que empezar, dejarse de excusas, poner muchas ganas. Yo sólo puedo deciros ¡ÁNIMO! y como al principio…
“ SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL PRÓXIMO VERANO”.

Ana Alcón (profesora de Biología y Geología)

3 comentarios:

David Núñez dijo...

Muchas gracias, Ana, por tus palabras. A veces es necesario un pequeño empujoncito para empezar de nuevo.

Yolanda Jiménez dijo...

Que sí, que sí, que hay que resignarse y retomar las clases con ganas, que aprender no es tan aburrido. Después de los meses de estío y fabulosa desidia, vienen siempre los de otoño y dinámico trabajo. Pensemos que el conocimiento nos hace más libres, autónomos e independientes. Además, prontito llega la feria...

Ana Retamero Olmos dijo...

Yo también quiero unirme para dar ánimo a nuestros alumnos y también, como no, para nosotros los profes.