Hoy
en nuestro tiempo de ciencia queremos hacer una mención especial con motivo del
Día Meteorológico Mundial que fue el pasado 26 de marzo a una noticia publicada
en varios medios con respecto a los efectos del cambio climático que ya están
siendo perceptibles a escala mundial y en concreto en nuestro país. El artículo
de la publicación digital 20 minutos se titula “el cambio climático en España:
mayor aridez y cinco semanas más de verano”
Para
hablarnos de ello hoy hemos tenido a Daniela Pineda, Marcos Elena y Fatalah Handaui con nosotros,
tres alumnos de 4º de ESO, junto con su profesora de biología Isabel María
Olivares.
Más
de 32 millones de españoles están ya afectados por el cambio climático
Los expertos no se cansan de advertir que ha
llegado el momento de actuar de forma inminente. Un nuevo 15-M ha empezado a
sacar a la calle a jóvenes de todo el mundo en señal de protesta. El cambio
climático amenaza al ser humano y, frente a ciertas voces negacionistas, cada
vez más datos reflejan que existe.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha
sido la última institución en aportar evidencias de su impacto, en España en
concreto y en los últimos cuarenta años. Sus estimaciones señalan que 32 millones
de ciudadanos, el 70% de la población, ya están afectados por las consecuencias
de esta crisis.
Con motivo del martes 26 de marzo del Día
Meteorológico Mundial, el organismo presentó un avance del conocido como Open
Data Climático. Este ha detectado hechos tan preocupantes como que en medio
siglo la superficie con climas semiáridos ha avanzado en 30.000 kilómetros
cuadrados, un incremento que Beatriz Hervella, una de las portavoces de la
Aemet, calificó de "considerable". Esto supone en torno al 6% de la
extensión del país, con Castilla-La Mancha, el valle del Ebro y el sureste
peninsular como las zonas más afectadas.
El Mediterráneo es una de las áreas más
vulnerables
Un
clima tan seco es producto de unas temperaturas cada vez más altas, tanto en
valores promedios como en máximas y mínimas. La tendencia arranca en 1971 pero
se intensifica en la última década. Como ejemplo, los termómetros suben en el
Mediterráneo a razón de 0,34 ºC cada diez años desde principios de los 80, con
su consecuente incremento del nivel del mar –3,4 milímetros anuales desde 1993–
y del número de noches tropicales en la costa –más de 60 cada año–, aquellas en
las que se llega, o incluso se superan, los 20 ºC.
El Mediterráneo se presenta así como una de las
áreas más vulnerables, pero también las grandes ciudades lo son. El cambio
climático está amplificando el fenómeno 'isla de calor', definido como un plus
térmico nocturno en el centro de las urbes en relación con la periferia, con
efectos negativos para la salud. En Madrid el número de noches cálidas ha
pasado de menos de 10 entre 1971 y 2000 a más de 20 entre 1981 y 2010.
Todas las estaciones son más cálidas, pero se
aprecia con mayor claridad en primavera y, sobre todo, en verano, una época
cada vez más calurosa y también más larga. Los datos muestran que el periodo
estival abarca ahora cinco semanas más que a comienzos de los 80, en concreto
del 11 de junio al 22 de septiembre. "Es algo que todos notamos y que los
datos vienen a confirmar", subrayó Rubén del Campo, otro de los
representantes de la agencia.
Olas de calor más frecuentes
El análisis destaca también la evolución de las olas de frío y de calor.
Mientras las primeras disminuyen, las segundas son más frecuentes y duraderas.
"Este hecho es particularmente relevante, ya que existe una elevada
correlación entre temperaturas máximas y mortalidad", resalta la Aemet y
recuerda que entre 2004 y 2016, 446 personas fallecieron por exposición al
calor excesivo.
La Aemet pretende que el Open Data Climático, de
acceso libre a partir de abril, sea "una herramienta clave" para el
estudio del cambio climático y la adopción de medidas de mitigación, así como para
"acercar la realidad climática a la ciudadanía". Para este análisis
ha contado con información procedente del Banco Nacional de Datos
Climatológicos y, en particular, con datos de 58 observatorios repartidos por
todo el país.