martes, 10 de marzo de 2015

Mentiras

Hoy voy a hacer algo que siempre he condenado: criticar un libro que no he leído y una película que no he visto. Pero así son las cosas: la contradicción es consustancial al ser humano. Se trata de Las cincuenta sombras de Grey. Dice gente de la que me fío que la obra es muy mala, por eso me he abstenido (quizá erróneamente). Lo cierto es que han vendido 40 millones de ejemplares en el mundo y 180.000 entradas anticipadamente tan sólo en España. ¿Y qué es lo que ofrece? La historia de una jovencita panoli virginal y pobre que se enamora de un millonario guapo de corazón duro, al cual ella termina salvando de sí mismo; el millonario, que en el fondo era buenísimo, se rinde a los pies de la pureza y se casa con la chica pobre, que se transmuta en rica y come perdices. Mientras tanto, eso sí, el joven la maltrata un poco, la controla un poco, la asusta un poco. Nada importante, nena: si te maltrata y te asusta es porque te quiere. Puro amor recóndito; aguanta y llegará la boda, la conversión en ángel. En fin, es muy cierto que, por un lado, las relaciones pueden ser tóxicas, y, por otro, que el sadomasoquismo consentido es una opción sexual. El problema de Las cincuenta sombras de Grey no está en nada de eso, sino en su mentira. Lo verdaderamente obsceno no es que el rico le pegue, sino que convierta eso en un bobalicón, reaccionario cuento de hadas que fomenta la sumisión, el abuso, la dañina y arraigada creencia de que podemos cambiar al amado. El otro día, la hija de 18 años de una amiga se topó con un jovenzuelo en una disco que intentó ligar con ella maltratándola a lo Grey. Se creen que mola. Según una reciente encuesta del CIS, el 32% de las chicas españolas entre 15 y 29 años considera aceptable que su pareja las controle. Lo peor que tiene el arte malo, es decir, el embustero, es que es peligroso.


 “Mentiras”, una columna  de Rosa Montero publicada por El País el 24 de febrero de 2015

De nuevo traemos a la ventana del blog, uno de los últimos artículos publicados en El País por Rosa Montero al calor del estreno en las carteleras de la adaptación cinematográfica de la trilogía Cincuenta sombras de Grey con el objeto de que los alumnos de 2º de Bachillerato realicen el comentario crítico después de haber trabajado en clase el Tema, el Resumen y la Estructura. 

Tema. Cincuenta sombras de Grey o la historia de una dominación en formato de cuento de hadas.  

Resumen.  El éxito editorial y cinematográfico de Cincuenta sombras de Grey esconde en el fondo una relación basada en la sumisión de la mujer frente a los caprichos y deseos sexuales del protagonista (Grey).Esta novela y su adaptación a la gran pantalla lejos de suscitar el rechazo por el peligroso contenido que transmite ha generado, sin embargo, muchos adeptos e imitadores.

Estructura. La estructura de este artículo de Rosa Montero es inductiva o sintetizante porque la tesis la encontramos casi al final del texto: esta novela fomenta la sumisión de la mujer, la violencia de género y la utópica idea de que el amor es capaz de cambiar al ser amado.  ("El problema de las....podemos cambiar al amado"). Para llegar a esta tesis, la autora hace primeramente una introducción ("Hoy voy a hacer algo.....¿Y qué es lo que ofrece?") en la que se excusa por negarse a leer la novela y ver la adaptación cinematográfica, de tal manera que con esta "captatio benevolentiae" trata de ganarse al lector y de justificar la crítica que a continuación va a realizar. En dicha introducción utiliza también el recurso de la "concesión" en el sentido de que a pesar de que es una realidad evidente el éxito del libro y de la cinta, sin embargo el mensaje que ofrece no está en consonancia con esta sorprendente acogida. A partir de aquí, inicia el cuerpo argumentativo que no es otra cosa que una lacerante crítica no solo a la novela sino a su versión cinematográfica. Los recursos más destacados de este cuerpo argumentativo son los siguientes: empleo de un léxico que denota la subjetividad  y la ironía del texto ("jovencita panoli  virginal y pobre"); empleo de la antítesis ("millonario guapo de corazón duro....que en el fondo era buenísimo"); empleo de la función apelativa del lenguaje para acercarse al lector ("Nada importante, nena: si te maltrata o te asusta es porque te quiere"); argumento de ejemplificación ("El otro día, la hija de 18 años de una amiga se topó con un jovenzuelo en una disco que intentó ligar con ella maltratándola a lo Grey"); y argumento de autoridad ("Según una reciente encuesta del CIS, el 32% de las chicas españolas entre 15 y 29 años considera aceptable que su pareja las controle"). Finaliza el texto con una conclusión en la que retoma la tesis ya da sentido al título del artículo: "Lo peor que tiene el arte malo, es decir, el embustero, es que es peligroso".

Tras la realización del Tema, del Resumen y de la Estructura, dejamos a los alumnos de 2º de Bachillerato el comentario crítico de una novela y de una película más que polémica, que por cierto han leído y han visto más de uno.     

16 comentarios:

Celia Jurado Delgado dijo...

En primer lugar debo de apuntar que al igual que la autora de la columna, Rosa Montero, no he leído ni el libo ni he visto la película 50 Sombras de Grey, de tal forma que me basaré en aquellas opiniones que me han dado y en las que he leído en otros artículos aparte de este.
Por una parte, tanto amigos como conocidos dicen que la película les ha gustado pues ofrece un poco de todo, una historia de amor, morbo, partes cómicas… Sin embargo piensan que no se da una excesiva impresión de machismo y de maltrato hacia la mujer. Por el contrario, leyendo artículos de periódicos online y demás páginas de internet he encontrado todo lo contrario y la película está muy criticada pues se dice que en ella se ridiculiza a la mujer y se induce al maltrato.
Este análisis me lleva a pensar lo siguiente y es que, las opiniones que me han dado directamente, es decir las de amigos y conocidos, son de personas que como yo vivimos en un pequeño pueblo mientras que las que he leído en internet son de personas que viven en ciudades, nada que ver desde mi punto de vista. Todo ello me lleva a decir que este contraste puede estar debido a ello, a la distinta situación en la que se encuentra cada persona, es decir, en los pueblos suele haber una mentalidad algo más atrasada pues es un entorno que vive según tradiciones de tal forma que en muchas personas que viven en ambientes rurales se conserva la idea de que el hombre es superior a la mujer y este tiene derecho a controlarla e incluso a decidir sobre ella. No son pocas las familias que conozco dentro de mi pequeña localidad en las que las hijas son las que se encargan de ayudar en las tareas domésticas mientras que los hijos a no ser que estén estudiando ( y en muchos casos ni eso) no hacen prácticamente nada, además de que en los pequeños pueblos es donde más se oyen las situaciones de la típica pareja compuesta por una chica espléndida con muchas cualidades la cual está sumida a un novio que la controla y decide sobre sus acciones, este sin aspiraciones en la vida. Aunque como en todo hay excepciones y en los pueblos también podemos encontrar chicos modelo.
Por el contrario, pienso que en las ciudades esa mentalidad no está tan arraigada o al menos se lucha más por intentar que no permanezca vigente a través de manifestaciones contra la violencia de género, campañas para que mujeres que tengan este problema encuentren ayuda, etc.. A demás es en las grandes ciudades donde podemos ver más igualdad hacia la mujer, pues podemos verlas ocupar grandes cargos o dueñas de su propio establecimiento además de verlas triunfar como grandes escritoras, articulistas, etc.. Es por ello que pienso que debido al ambiente en el que se mueven esta película está más criticada por personas de ciudad pues debido al entorno en el que viven no toleran que se muestre al público una película en la que se ve o se puede dar a entender la sumisión de la mujer hacia un hombre o el maltrato. Y en mi opinión apoyo esta postura, pero como ya he dicho no conozco la obra a fondo solo de oídas, pero veo lógico que haya personas que se muestren disconformes si en dicha película y dicho libro se muestra aquello que tanto se critica y contra lo que tanto se lucha hoy día.
En conclusión, se podría decir que en pequeños pueblos es donde más aceptación ha tenido el argumento de la película sin embargo es en las ciudades donde más ha chocado este mismo, aunque en ellas por supuesto también haya personas que consideren que no se da tan mala imagen hacia la mujer y haya gustado. Pienso que la sumisión de una mujer hacia un hombre es algo que no se debe tolerar hoy día pues estaríamos dando un paso hacia atrás en todo aquello por lo que tanto ha luchado la mujer, la igualdad, y es que cada persona independientemente de su sexo es libre de vivir la vida a su manera y nadie puede cuestionar eso.

Ismael dijo...

Los dramas de Calderón dela Barca dejaban entrever entre sus palabras que la mínima sospecha de infidelidad por parte de la mujer otorgaba al marido el derecho de acabar con la vida de su esposa. A lo largo de los años se han sucedido en el tiempo mujeres revolucionarias y guerreras, que incluso dejando sus vidas en ello han contribuido a que el sector femenino adquiera las bases de la sociedad de hoy en día: derechos y libertades. Dos conceptos que bien sabe la historia han costado penurias, dolor y sangre, aunque paradójicamente, hoy en día a pesar de que la mujer es libre, termina sometiéndose.

Las mujeres, aunque no todas, se dejan dominar por el marido, por el hombre: se someten a él, a sus deseos e inquietudes. Sería fácil compararlas con una sumisa muñeca de trapo manejada a merced del titiritero. Amor, o al menos esa es la expresión que utilizan para justificar dicho acto, dicha realidad, que a mi juicio, solo podría denominarse “amor mercenario”. ¿Realmente es acertada esta “justificación”? ¿Hay verdaderamente alguna justificación para la sumisión en una pareja? En mi opinión, muchas parejas tienen un concepto equivocado del amor, ya que este no significa obedecer exigencias, el verdadero amor reside más allá: dos corazones grandes cargados de comprensión, respeto, y pasión.

Aunque claro, la actualidad está plagada de géneros que se podrían entender como elementos para incrementar dicha sumisión; como el trasfondo de las ya famosas cincuenta sombras de Grey, tema expuesto por Rosa Montero en su columna. He de reconocer que fui a ver la película aunque no leí previamente el libro, quizás porque el género erótico no es de mis preferidos o quizás porque no tuve tiempo para la lectura. Recuerdo las opiniones previas que leí antes de decidir ver la famosa película de este último mes, algunos la clasificaban como “porno suave para señoritas” y otros como “machismo disfrazado de romanticismo”.

Personalmente la película me gustó, a diferencia de casi todos los presentes en la sala de cine donde suspiraban cada vez que Cristian Grey se quitaba la camiseta o ataba a Anastasia con una corbata, quizás se quedaron con ganas de más ya que no solo fue erotismo, se proyectó una historia de amor donde, es cierto que el protagonista es durante casi toda la película una persona machista, pero que se ve limitado por los límites que sabe poner la mujer, en mi opinión fue bastante astuta y supo conducir favorablemente las riendas de la relación, incluso supo decir basta cuando vio como el flamante protagonista era capaz de azotarla para conseguir placer.

Para concluir solo me queda decir, que la libertad es algo muy preciado que ha costado mucho conseguir como para jugar con ella y terminar volviendo a tener algo parecido a los dramas de Calderón dela Barca. Para hallar el amor, primero debemos respetarnos y querernos a nosotros mismo, dándonos cuenta que nadie debe ser tratado como un simple muñeco de trapo a merced de ningún titiritero. Destaco una frase que hizo una señora a otra cuando terminó la película como respuesta a la típica pregunta de ¿te ha gustado?, a la que respondió: “claro, ¿qué te esperabas? Solo es eso, buen cine”

Y es que además, nunca se debe traspasar una historia más allá del cine o de las páginas de un libro, porque solo es eso, cine o literatura, es decir, ficción.

María del Carmen Scharff Bellido dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María del Carmen Scharff Bellido dijo...


Cincuenta sombras de Grey, es una novela erótica, recientemente llevada a la gran pantalla y que ha creado una gran controversia en estos últimos tiempos.
Y debo decir que no es para menos, ya que el argumento que se nos muestra en esta película es cuanto menos desagradable, bajo mi punto de vista.

Yo, al igual que la autora de esta columna, Rosa Montero, no he leído este libro, al igual que tampoco he visto su versión cinematográfica, pero ello no me impide mostrar mi desaprobación ante el mensaje que nos ofrece.

Nos encontramos ante una película que nos muestra que el dinero y la belleza son la verdadera clave del éxito, que con ello puedes someter a cualquiera y comprar su dignidad.
Una película donde se nos muestra a un hombre controlador, acosador y manipulador, que utiliza a una inocente joven como un mero objeto y además de ello, se nos presenta a aquella dulce chica totalmente conforme ante este trato, como si esta situación estuviera sacada de un cuento de hadas.
Aunque claro, los espectadores solo piensan en disfrutar del “espectáculo” y no se preocupan en pensar en las consecuencias que puede causar en nuestra sociedad una película con dicho contenido.

Nosotros, nos vemos constantemente modificados por nuestro entorno, muchas veces, hemos repetido en más de una ocasión, alguna frase o algún gesto que hemos visto con anterioridad en alguna película o en cualquier otro medio.
Por esta gran influencia y además de por la gran repercusión que ha tenido esta película en nuestro entorno, yo me llego a preguntar si realmente sería correcto que se mostrarse tan abiertamente al público y mucho menos, bajo mi punto de vista, que incluso llegue a proyectarse en la gran pantalla.
Y aquí no queda la cosa, porque además debemos añadir a esto, por ejemplo, que en Francia la película está catalogada para mayores de 12 años, siendo estos, aún unos jóvenes muy vulnerables y que pueden fácilmente verse influenciados por el contenido o por varias de las situaciones que se dan en la película.



No puedo criticar la película en sí, pues como ya he dicho no la he visto y me atrevería a decir, que nunca lo haré, pero opino que no deberían mostrarse abiertamente ante nuestra sociedad, películas que muestren malos valores tales como la sumisión de la mujer, o que es aceptable el hecho de que un hombre controle a su pareja en una relación que debería ser de iguales.
Y ya para acabar, quiero decir, que como bien ha dicho Rosa Montero “Lo peor que tiene el arte malo, es decir, el embustero, es que es peligroso” pues nos muestra situaciones irreales que muchas personas toman erróneamente como ejemplos a seguir y los llevan a su propia realidad, habiendo sido estafados entonces por el halo de mentiras que envuelve a este tipo de películas.

Thalía Flores Alpresa dijo...

¿Qué se esconde detrás del taquillazo o el exitoso debut de la novela “50 Sombras de Grey”? ¿Qué hay detrás del sensual Grey? ¿Y que oculta la pulcra Ana?
En un primer momento puede parecer una verdadera historia de amor, el típico cuento de la bella y la bestia, es decir, un chico con corazón de piedra por su difícil pasado que gracias al amor y constancia de ella, se convierte en el mejor de los hombres y llega la esperada boda para después vivir felices y comer perdices para siempre.

Pero no, el fundamento de esta obra básicamente es “EL MALTRATO Y EL ABUSO”.
Lo primero que tienes que saber de esta obra es que Christian de niño estuvo mal atendido y muy maltratado, por lo que ahora no sabe actuar ante el amor puesto que nunca lo ha experimentado. Disfruta dañando a las mujeres de las formas más raras y Anastasia es una chica inmadura que se enamora del físico y de la riqueza de Christian, y tontamente consiente sus deseos, sin pensar en las consecuencias que pueden conllevar.
No te dejes engañar por el glamour que desprende el guapo de Grey con sus caros coches o su gran empresa, ni por la inocencia de Ana, porque en la historia real esta pareja no hubiera llegado a nada, él terminaría sus días entre rejas por maltrato y ella en cualquier instituto de salud mental como mínimo o detrás de una lápida quien sabe, aunque claro, también cabe la posibilidad de que Ana cegada por el amor o más probable por el miedo hubiese seguido aguantando a su amado mucho más tiempo, pero créeme en ninguno de estos casos esta historia sería un cuento de hadas, todo lo contrario, sería un autentico infierno.

La obra manda constantemente mensajes completamente inciertos al público, que en muchos casos confunden a los jóvenes.
Se dice que a las chicas les gustan los hombres como Christian que les den órdenes para conseguir lo que quieren, pero no, una mujer evita el dolor, se quiere sentir segura, respetada y cuidada por un hombre en el que puede confiar, sueña con trajes de novias y una verdadera familia, no con esposas y latigazos.
También se intenta mostrar que un tío busca una chica insegura y sumisa, lo que es incierto, la mayoría de los hombres buscan mujeres seguras y capaces de defenderse por sí mismas, que tengan un punto de guerreras.
Se transmite durante toda la obra que es Anastasia la que cambia a Grey, la que consigue todo de él.. Pero es incierto, es Christian el que interviene en todo momento en las decisiones de Ana, hasta el punto de usar el alcohol para hacer que Anastasia no piense como debería y tome decisiones a la ligera, un ejemplo de ello lo tenemos en que Ana se convierte en sexualmente activa con Grey a los pocos días de conocerlo, con ausencia de la confianza y seguridad que tanto necesitaba. O cuando la obliga a firmar el acuerdo de confidelidad para que nunca nadie sepa nada sobre todo los abusos.
Y como punto clave en la obra tenemos la experimentación sexual. Supongo que no es malo experimentar y conocer cosas nuevas pero según el momento y la persona. Con esto te arriesgas a enfermedades, embarazos y agresiones físicas y emocionales porque un simple encuentro puede desviar tu vida para siempre.

Para terminar me gustaría decir que estoy totalmente de acuerdo con lo dicho en el texto “mentiras” de Rosa montero, puesto que pienso que las ideas que desprende “50 Sombras de Grey” son peligrosas y pueden conducir a confusiones y malas decisiones en el amor. Hay muchas diferencias entre una relación sana e insana que se muestran confusas en la historia.

Cristina Romero Romero dijo...

Se oye hablar en la calle, en las páginas de Internet, comentarios entre comentarios en la prensa e incluso en televisión de uno de los estrenos más esperados: 50 sombras de Grey, basado en la trilogía escrita por la autora E.L. James. El público se ha mostrado muy desigual ante esta obra, pues por una parte ha tenido millones de fans y ha sido un gran éxito tanto la venta de libros como el estreno de la película, pero a pesar de ello, por otra parte también están los que la califican como una obra misógina, machista e incluso porno para mamas.
Pues bien, la obra narra la historia de una joven estudiante que se enamora de un multimillonario joven y guapo que tiene unos gustos peculiares en cuanto al tipo de relación que le gusta tener con las mujeres debido a su pasado oscuro. Solo le interesa llevar una relación de amo y sumisa en la que él tiene el control y poder en el ámbito sexual, es más, le va el BDSM (Bondage, Disciplina y Sadismo Masoquismo). Sin embargo, a lo largo de la historia se puede observar una transformación del personaje influido por la protagonista.
Asimismo, tal vez el hecho de que a él le guste este tipo de relaciones en las que tenga el control de la mujer en el sexo, sin que ella se oponga, es el origen de los comentarios que tachan a la obra de machista al trasladarlo a la realidad y hacer una comparativa con una relación de pareja normal como cualquier otra. Visto de esta forma no estoy de acuerdo por los siguientes motivos:
Primero que todo, aunque se presente en la historia el trato de amo-sumisa, el protagonista hace mención a su pasado donde él había sido sumiso, de manera que cambian un poco los papeles.
Y en segundo lugar, hay que separar la ficción de la realidad, y más aún no compararla con las parejas de hoy en día, pues el que los protagonistas de este relato el control lo tenga el hombre en el ámbito sexual, no implica que el hombre debe tener el control en una relación de pareja y que ello signifique que la quiera, pues amor y control son dos conceptos completamente diferentes, uno no implica la necesidad del otro.
Abundando en la opinión, lo que no termino de comprender de esta obra es el masoquismo que muestra el enigmático Grey, es decir, siente placer al maltratar y humillar a la mujer. Desde mi punto de vista esta es la parte que debería extralimitarse. Si me impactó cuando leí el libro más aún cuando lo vi en la gran pantalla. ¿Es esto lo que queremos, reflejar al público como la mujer es maltratada y humillada?
Me parece una desaprobación desmoronar lo que poco a poco se ha construido, la igualdad de la mujer lo cual es algo que afortunadamente encontramos en nuestro país.
Sin embargo, no siempre ha sido así. Años atrás la sociedad era muy machista, por ejemplo, en el siglo XVII la ley permitía que el hombre tan solo con la ligera sospecha de que la mujer le había sido infiel, ya tenía el derecho de asesinarla. Actualmente en otras partes del mundo como Afganistán, la mujer está muy sometida, no tiene derecho prácticamente a nada.
Por consiguiente, y sintetizando lo expuesto, 50 sombras de Grey, como cualquier otra obra tiene y seguirá teniendo críticas de todo tipo, buenas o malas, pero me dirijo sobre todo al público seguidor de la trilogía que no traslade esa incomprensiva forma de placer maltratando y humillando a la mujer a la realidad, pues estaríamos volviendo al pasado.

Carmen Marrufo Román dijo...

¿Se puede sentir decepcionado alguien que haya visto una película con más de 40 millones de ejemplares vendidos en el mundo y 180.000 entradas anticipadas? Cuesta creer que una película, como lo es “50 Sombras de Grey”, con tal campaña de marketing que ha rodeado su estreno resulte, como bien dice Rosa Montero, una mentira.

En primer lugar, he de decir que me posiciono totalmente a favor de la autora,- incluso en el pensamiento que tiene de criticar una película y un libro que no ha visto ni leído-, pero, como ya he dicho antes, gracias a la tremenda publicidad de tal obra es imposible no tener una idea de qué trata y es desde ahí desde donde quiero dar mi opinión, de lo que meramente se ha contado de esta. Tampoco quiero radicalizar, porque no creo que la película sea mala del todo, puesto que, en parte, como película tiene la función de entretener al espectador y, en este caso, pienso que también de dar morbo. Pero sí que es cierto que puede crear dudas ya que es una novela que convierte una simple historia ficticia en una incentivación > incentivo al abuso o a la sumisión de la mujer.

Para ser más exactos, hace poco leí –investigando con ganas de encontrar una buena crítica- un estudio realizado por la Universidad de Michigan, que decía que la lectura del tan famoso libro podía producir efectos secundarios. Uno de ellos, el abuso sexual. La causa se encuentra en que estos abusos son permitidos por la protagonista de la obra y, por tanto, permitidos por algunas mujeres que quizás después de leerla ya lo ven como algo normal, o como explica Rosa Montero en su artículo, consideran aceptable que su pareja las controle.

Por tanto, volviendo a mi postura, “50 Sombras de Grey” no sería más que un libro con un trasfondo quizás algo machista, pues da la imagen del hombre que controla a la mujer.

Para finalizar, debo dejar claro que no considero el tema de la sumisión del todo acertado para una película y el hecho de que haya alcanzado tanto éxito me hace pensar en la repercusión que puede llegar a tener,-incluso sin darnos cuenta-, en nuestra sociedad, en la que, como no, uno de los problemas en los que se sumerge es este.

ainara suarezsanchez dijo...

El estreno de la película "50 sombras de Grey" ha sido motivo de diversas opiniones, tanto malas como buenas, en los últimos días.
Esta novela habla sobre la vida de un presonaje Cristian Grey que es un guapo multimillonario que tiene un oscuro pasado y en base a ese pasado actua con las mujeres, sobre todo en el acto sexual, de esa manera. Conoce a una joven humilde, virginal y estudiante de la universidad que se enamoró de él y le cambió la vida. Al principio de esta novela él quiere que ella se someta completamente a él, ya que este solo quiere una relación amo-sumisa, y esta lo rechaza.
Desde mi punto de vista, la trilogía muestra cierto grado de machismo en el relato, ya que Grey quiere someter a la joven a sus caprichos, lo que me hace reflexionar, ¿en qué plano quedamos las mujeres si nos dejamos someter por los hombres después de tantos años luchando para conseguir la igualdad?
En el siglo XVIII, la mujer no tenía ningún tipo de derecho, incluso les estaba prohibido salir solas a la calle y si había la más mínima sospecha de que cometía adulterio, era maltratada hasta la muerte. No hace falta mirar al pasado para darnos cuenta del machismo que sigue en la actualidad sobre todo en países subdesarrollados donde la mujer queda al margen de todo sin ningún tipo de derecho ni privilegios, están sometidas al marido y su única obligación es tener hijos y atender a todos los caprichos del marido, aún hay países que tienen una sociedad machista.
Volviendo al tema del estreno de esta película, veo importante destacar un aspecto que aporta Rosa Montero en su artículo Mentiras y es el transfondo de cuento de hadas que le dan a esta novela en el que el guapo millonario se casa con la pobre virginal y viven felices y comen predices, pero ¿dónde queda el machismo que aparece reflejado en esta novela? ¿a caso es más importante que los protagonistas se casen que el plano en el que quedamos las mujeres?
El otro día escuche a una joven que paseaba por la calle y me sorprendió al escucharla hablar de esta novela, cuando de pronto le dice a la amiga - quiero un Grey en mi vida- y eso me hizo pensar en si en realidad esa niña queria a un hombre como el protagonista de esta novela porque es guapo y multimillonario o porque le gusta que la dominen.
En conclusión esta trilogía refleja el dominio del hombre sobre la mujer y el machismo, que aparece reflejado cuando este la golpea o le impide cosas, que se ve suavisado por el pasado de este.

Carmen dijo...

Cincuenta sombras de Grey es la famosa y aclamada novela, supuestamente erótica, que causa furor tanto en la España así como en la Europa del momento. ¿Pero cuál es el problema de ésta? Pues bien, desde mi punto de vista el trasfondo de esta trilogía es muchos más oscuro de lo que muchos cerebros –impregnados por el encanto de Mr Grey- pueden captar. Es por ello quizás por lo que se llame cincuenta sombras, y no cincuenta luces.

La oscuridad viene dada por el papel que desempeña la mujer en dicha trama. Se presenta como un personaje relativamente plano, sumiso, que vive para agradar a ese joven apuesto, rico y que todo lo consigue. El amor se presenta de una manera sadomasoquista, sin romanticismo y cuya finalidad es la satisfacción del hombre. Según me han contado, a lo largo de dicha trilogía él cambia, pues el amor hacia ella es mayor que sus ansias de sadomasoquismo. Pero he ahí otro dilema, pues ¿realmente se puede cambiar un hábito de este tipo?
Agradar a todos no, pero lo que, desde mi punto de vista, sí ha conseguido esta novela es apartar del camino algunos de los tabúes que inundan España en cuanto a la libertad sexual. Ha conseguido pues, hacer un hueco en cada cine y librería a una historia erótica y de amor sadomasoquista, cosa casi impensable hasta el momento.
Pero lo que quizás es más criticado de la trilogía es que incita a muchos jóvenes a actuar de esa forma; así, los hombres, viendo el encanto que provoca Grey, intentan –en determinadas ocasiones- parecerse a él, utilizar la fuerza y dominar a la mujer, mientras que éstas esperan sentadas a que aparezca un apuesto galán que la salve de todos sus problemas -aunque para ello tenga que someterse a él y a sus azotes-. Y no solo esto, pues además el control, los celos y la obsesión también impregnan esta, sin lugar a dudas, curiosa novela.

Ante esto, cabe decir que estoy de acuerdo con parte de la tesis de la escritora pues, los valores que inundan esta novela son- algunos- inaceptables, además de que puede causar problemas de personalidad en las débiles mentes de muchos de nosotros.

Aunque, más bien, me sitúo en una postura neutra, pues desde mi punto de vista, es, simple y llanamente una novela, una película y como tal, siempre habrá alguien a quien no le guste y otros a los que le encante.

La cuestión está en saber distinguir entre ficción y realidad, la cuestión está en que un libro o película no determine tu forma de actuar o tu personalidad.

miriam gomez dijo...

“Mentiras”. ¿Acaso podría recoger mejor el título de esta columna de Rosa Montero el trasfondo del libro Cincuenta sombras de Grey de su adaptación cinematográfica?. Yo creo que no. De entrada estoy de acuerdo con ella, y es más confieso su mismo pecado: ni me he leído el libro ni he visto la película, pero me he documentado bastante y he podido hablar con compañeros que han visto la película recientemente estrenada en las carteleras de los cines.
¿Realmente hay una bonita historia de amor o hay algo más allá? Tal vez resulta muy agradable que el señor Grey te regale lujosas prendas, lujosos coches e incluso un lujoso ordenador, ojala todo fuese tan sencillo como poder aceptarlo. Pues bien, su trasfondo nos guía hacia un señor Grey manipulador y controlador, que regala lujosas prendas para obligar que lleve la ropa que él quiera, lujosos coches para tenerla a su disposición en todo momento y su lujoso ordenador para estar en contacto todo el día.
Como en toda relación todo es muy bonito e irreal al comienzo pero todo tiene sus complicaciones. Pone en situación a la chica de firmar un contrato para ser sumisa todos los fines de semana, lo que incluso pasa a ser más de esos días. Ha sido tan fácil criticar al protagonista de la historia que a la chica se le ha tratado como una víctima más de él.
Aunque realmente se somete a ser sumisa por amor y su historia llega más allá de ser una sumisa para él, ¿hubiera sido su situación igual si hubiese rechazado este contrato y se hubiese valorado como mujer? Hoy en día, las relaciones se están pareciendo más a esta situación, no a tal extremo de ser sumisa, pero si a estar bien controladas por él o en otros casos controlados por ella. En estos casos no es tan cuentos de hadas de regalar o no cosas lujosas para controlarla, sino con las mismas redes sociales de mensajería instantánea, una vez más presentes las tan populares redes sociales.
Cada vez más nos vamos valorando menos frente a los hombres, vamos olvidando y perdiendo toda la lucha de las mujeres por nuestros derechos. Con todo lo dicho, no quiero decir que todas las relaciones sean así, y que es fantástico poder compartir momentos con tu pareja y estar enamorada de ella.
Retomando todo lo expuesto por Rosa Montero, comparto por completo la tesis que defiende, sobre todo porque yo como mujer me niego a admitir o tolerar que un hombre me controle o me domine por mucho que yo lo quiera o que él me diga que me quiera. Decididamente no quiero ni deseo un Grey en mi vida.

marta perez romero dijo...

A partir de la lectura de esta columna llamada ¨mentiras¨ publicada por Rosa Montero en el País el 24 de Febrero de 2015 me hace reflexionar sobre el sadomasoquismo.
Muchas personas describen el sadomasoquismo como placer prohibido, pero en realidad se trata de encontrar placer en conductas monstruosas, aquellas conductas las cuales implican dolor físico, humillación o malos tratos, como sucede en las 50 sombras de Grey.
En la actualidad hay muchas parejas que eligen esta alternativa como forma de evitar la rutina en la pareja, el desgano o el aburrimiento,esto los llevan a sentir placer al controlar a la victima o ser controlado por el victimario.
Desde mi punto de vista una persona que te maltrata y que te asusta no es una persona que te quiere ya que te esta haciendo daño para llegar al placer.
En conclusión es que puedes llegar al placer de muchas maneras que no sea maltratar.

Elisabeth Barroso dijo...

La columna de Rosa Montero publicada por el país el pasado 24 de febrero sobre el tema del famoso libro “Cincuenta sombras de Grey” y los temas que esta obra nos muestra, son muy interesantes para abordar o analizar las relaciones de pareja, y sobre todo el sometimiento que la mujer puede padecer.

Pero, hablemos de este libro o de la película: en esta obra vemos cómo la protagonista, se convierte en una chica sumisa a la que un millonario le da todo lo que quiere y más después de maltratarla un poco. En la actualidad, la mayoría de las personas que han leído este libro o han visto la película han salido encantadas sin darse cuenta de que todo ello puede causar estragos en la población adolescente.

Se hacen continuas campañas contra la violencia de género y nos quejamos de que los jóvenes (una parte de ellos) son cada día más machistas y controladores con sus parejas, pero sin embargo nos vamos al cine para ver esta película o nos compramos este libro que incita a la mujer a ser sumisa, con la esperanza de cambiar a un millonario de corazón duro y vivir un final feliz, y nos quedamos tan tranquilos. La verdad es que es bastante paradójico.

Por todo ello, pienso que el mensaje que subyace en esta obra es bastante perjudicial para las relaciones de pareja, pues muestra como una cosa de lo más normal que la mujer se someta a los deseos de un hombre, pensando como una “tonta” que es porque la quiere y porque así lo va a cambiar. Desde luego, ser sumisa no trae nada bueno: dejemos de disfrazar la realidad.

Rocio Rodriguez Ruiz dijo...

Las famosas cincuenta sombras de Grey y su famoso protagonista han conquistado medio mundo femenino, sobre todo a chicas jóvenes, aunque también a otras no tan jóvenes. Famosos son también comentarios como “Quiero un Grey en mi vida” o “cómo me gustaría ser Anastasia”. Bien, ¿pero que nos gusta realmente de Grey?, ¿su peculiar vida sexual, su extraña personalidad, lo realmente acosador que es con su chica, lo imponedor, su absolutismo, sus azotes, su casa, su cuarto rojo o su dinero? Para gustos los colores, pero si no se tratara de un hombre de su misma posición, ¿nos dejaríamos conquistar por un chico cualquiera, que de la noche a la mañana sabe todo de ti, te controla y para colmo es sadomasoquista? El problema creo que está en que la escritora ha sabido llevarse demasiado bien a los lectores a su terreno y estos, o mejor dicho estas, no han sabido separar la ficción de la realidad, hasta tal punto de llegar a desear un hombre así. Pero detrás de todo esto hay mucho más cuando una chica acepta su gusto por un hombre así, está aceptando que la controlen, pues al fin y al cabo, por muy asombroso que sea el señor Grey, le gusta controlar a su chica tal y como lo controla todo.

Y entonces la autora de esta columna hace referencia al fomento y aceptación de la sumisión por parte de las mujeres que tras leer este libro, quedan hipnotizadas por su protagonista, un libro lleno de mentiras como dice el título de este texto, que hacen que la sumisión, el control y el sadomasoquismo se convierta en el deseo de mucha mujeres y lo vean como las carteristas de una pareja ideal.

Es cierto que el libro tiene cierto trasfondo y la peculiar forma de ser de su protagonista viene dada por graves problemas de su niñez y experiencias de su juventud, pues antes de que grey adoptara la posición de amo de sus miles de sumisas, fue el sumiso de una señora mayor que él, entonces llegó Anastasia, la chica que hizo cambiar al misterioso Grey, es cierto que este ejerce un gran control sobre la vida de su chica y que el libro te atrapa de tal manera que ese control o escenas de cierta violencia sexual ( pero nunca en contra de la chica) queden vistos como grandes muestras de amor y pasión, que llegan a convertirse en el deseo de muchas lectoras después de haber dejado volar su imaginación durante las horas que ha dedicado a leer el libro, ese libro que ha evadido a muchísimas mujeres de su vida real.

Desde mi punto de vista también ha habido muchas exageraciones sobre este tema, aunque no me resulta del todo ético que chicas que han leído este libro consideren que Grey es el prototipo de pareja ideal, y que se le dé tal vuelta al asunto como para creer que si su pareja les controla es porque les ama demasiado. Se trata de una historia muy peculiar que ha encandilado a muchas de sus lectoras, pero hay que saber separar la ficción de la realidad, y no creo que exista una pareja como esta, y si ha existido o existe no creo que les haya ido del todo bien.

Amdres Pablos Esteban dijo...

El sometimiento, la humillación, el maltrato y el dolor infringido son aberrantes. Eso no es amar a alguien. Es todo lo contrario. Mentes lúcidas. Relaciones basadas en el respeto, la comprensión, el cariño y la valoración del otro. Todo ello en un plano de igualdad, libertad y confianza mutua.

Amdres Pablos Esteban dijo...

El sometimiento, la humillación, el maltrato y el dolor infringido son aberrantes. Eso no es amar a alguien. Es todo lo contrario. Mentes lúcidas. Relaciones basadas en el respeto, la comprensión, el cariño y la valoración del otro. Todo ello en un plano de igualdad, libertad y confianza mutua.

Amdres Pablos Esteban dijo...

El sometimiento, la humillación, el maltrato y el dolor infringido son aberrantes. Eso no es amar a alguien. Es todo lo contrario. Mentes lúcidas. Relaciones basadas en el respeto, la comprensión, el cariño y la valoración del otro. Todo ello en un plano de igualdad, libertad y confianza mutua.