lunes, 2 de marzo de 2015

Letrinas de internet

Juan Manuel de Prada
Siempre me ha llamado la atención la ingente cantidad de pasiones putrescentes que se desaguan en Internet. Algunos amigos que mantienen blog me confiesan que con frecuencia se ven tentados a abandonarlo, ante la avalancha de comentarios ofensivos o desquiciados que un puñado de sórdidos trolls dejan a sus entradas. Yo mismo, cuando consulto las ediciones electrónicas de los periódicos, me quedo estupefacto ante la retahíla de obscenidades, improperios y calumnias que, en mogollón informe y bilioso, se suceden a las noticias. Y me pregunto si los responsables de tales ediciones electrónicas serán conscientes del daño que tal acumulación de cochambre hace a la credibilidad y prestigio de sus respectivos medios; y, si lo son, por qué permiten su entrada y sedimentación. Algún director de un medio digital especialmente infestado por estos gargajos del odio me ha llegado a confesar –no sé si hipócritamente– que no hay manera de contener la avalancha de inmundicia... salvo que se impida la participación de los usuarios, que es tanto como renunciar a las potencialidades de Internet.

La pasión putrescente del odio, avivada por el anonimato, ha alcanzado en Internet un ímpetu de marea que todo lo anega... y no hay dique jurídico que trate de detenerla. Y como, entretanto, se han empezado a disponer diques jurídicos contra otros fenómenos infinitamente menos lesivos que florecen en Internet, como la descarga de canciones y películas (que, en puridad, es un servicio de intercambio gratuito que los usuarios entablan sin ánimo de lucro), uno se pregunta si en el mantenimiento de Internet como desaguadero de odios no habrá alguien que salga beneficiado. En un número anterior de esta revista el profesor Santiago Niño Becerra anunciaba que, en un futuro próximo, los gobiernos legalizarían la venta de la marihuana, para «que la gente no sea agresiva y esté tranquila y relajada»; esto es, para que no se revuelva contra los artífices de su miseria, en estos tiempos de vacas flacas y horizonte laboral cada vez más angosto. Y me pregunto si las letrinas de Internet donde se desagua el odio no estarán siendo la marihuana que aparta la agresividad de la gente de los artífices de su miseria, para dirigirla contra quienes la denunciamos.

 Juan Manuel de Prada, "Letrinas de internet", XLSemanal (31/01/2010)

Continuando con la práctica del Comentario de texto para la preparación de la PAU, hemos seleccionado esta vez un texto del escritor, crítico literario y articulista vizcaíno Juan Manuel de Prada, galardonado en distintas ocasiones tanto por su labor novelística como periodística, no solo por el interés que este tema despierta, sino también porque fue propuesto en el País Vasco en la convocatoria de junio de 2010.  Como es ya habitual, ofrecemos la solución para el Tema, el Resumen y la Estructura del texto elegido y dejamos el Comentario crítico, después de haberlo trabajado en clase, de la mano de los alumnos de 2º de Bachillerato para que lo añadan a la entrada de este artículo.  

TemaAusencia de cortapisas por parte de los medios digitales a los comentarios inapropiados de los internautas.   

Resumen. Internet, un maravilloso medio de comunicación si es usado adecuadamente, nos muestra uno de sus lados oscuros cuando algunos usuarios de la red bajo la máscara del anonimato emplean los blogs o las ediciones digitales de los periódicos para verter improperios y toda clase de exabruptos sin ningún tipo de educación y de respeto porque hoy por hoy  tienen garantizada la libertad de expresión.    

Estructura.  Esta columna presenta una organización inductiva o sintetizante porque la idea principal o tesis (Internet  se ha convertido en  vertedero sin freno de lo peor de la sociedad)  se encuentra al final del texto: “Y me pregunto si las letrinas de Internet donde se desagua el odio no estarán siendo la marihuana que aparta la agresividad de la gente de los artífices de su miseria, para dirigirla contra quienes la denunciamos”. Como es habitual en las estructuras inductivas, se presenta primero el cuerpo argumentativo con el objeto de ir convenciendo al lector poco a poco y conducirle finalmente a la tesis, aunque en este caso el columnista lo tiene bastante fácil porque tiene ganado al lector nada más comenzar su reflexión. 

Los recursos o argumentos que utiliza para defender su tesis son fundamentalmente los siguientes: a) argumentos de implicación para acercarse al lector cuando hace referencia a su propia experiencia personal  o bien a la de amigos cercanos en esta cuestión ("Algunos amigos que mantienen blogs me confiesan que...", "Yo mismo cuando consulto las ediciones electrónicas", "Algún director de un medio digital ....me ha llegado a confesar"); b) argumentos de comparación o contraste (se ponen "diques jurídicos" para las descargas de música y de cine, pero no para controlar este fenómeno de la red); c) argumentos de autoridad al hacer referencia a una persona de renombre ("... el profesor Santiago Niño Becerra anunciaba que..."); d) uso de un léxico deliberadamente valorativo para conseguir la "captatio benevolentiae"  de los lectores ("La pasión putrescente del odio" o "en mogollón informe y bilioso"); y e) la utilización de la 1ª persona como muestra por un lado de la subjetividad y por otro lado, como vehículo para abrir su pensamiento de una manera más directa a los que le leen ( "Y me pregunto si..").

11 comentarios:

alberto dijo...

El autor de este texto, Juan Manuel de Prada, plantea un tema de actualidad, usar Internet para criticar y hacer comentarios ofensivos gracias al anonimato. Ya que muchas personas, tras dicho anonimato que ofrece este medio de comunicación, “desaguan su odio” comentando públicamente sus opiniones de manera ofensiva y sin ningún tipo de respeto.

Dicho autor se plantea que quizá el gobierno, salga beneficiado al desviar la agresividad de la gente hacia los medios llegando incluso a comparar Internet con la marihuana: una droga legal en muchos países para mantener a la gente “tranquila y relajada”.

Los blogs deberían ser un lugar en el que poder intercambiar opiniones, buscar información, pero no, para hacer comentarios ofensivos. Una solución podría ser que solo los comentarios coherentes fueran seleccionados, pero no sería buena la idea esa. Cerrar los blogs tampoco sería apropiado ya que perjudicaría a los que verdaderamente les haga falta ese blog. La solución no es nada fácil. Además, no pienso que los gobiernos se vean favorecidos cuando muchas de las opiniones publicadas van en su contra.

En mi opinión el causante de este problema es la seguridad que da el anonimato, porque seguramente nadie diría las barbaridades que escribe en Internet si su identidad se diera a conocer. Por esta razón creo que antes de hacer públicos nuestros pensamientos deberíamos reflexionarlos y expresarlos de buena manera.

Alberto Jurado Alcón.
2º Bach B.

marta perez romero dijo...

A partir de la lectura de este texto denominado ¨Letrinas de Internet¨me hace reflexionar sobre la nueva sociedad en Internet.
Si miramos el pasado y volviéramos años atrás nos encontramos niños que sabían lo que significaba jugar, donde un amigo era un amigo y no un contacto de la red social.
Hoy en día casi todos los niños están encerrados en sus casas enganchados a los videojuegos o Internet, desde mi punto de vista los padres son los mayores culpables de esta situación actual ya que regalan videojuegos y móviles con Internet a sus hijos, cada vez más pequeños.
Centrándonos en el texto, Internet nos facilita muchas cosas, hay personas que se crean blogs ya sea para informar sobre un instituto, para dar consejos o incluso para vender cosas de 2º mano, aparte de estos blogs hay redes sociales en las que todo el mundo tienen derecho a comentar y es que aveces hay personas tan ignorantes que comentan cosas sin pensar, sin saber el daño que a la otra puede causarle.
En definitiva es que deberíamos pensar que se puede publicar y que no, para no ofender a los demás y aveces es bueno dejar a un lado esta tecnología que sin querer nos esta robando los días, los cuales deberíamos de aprovechar mucho más.

Thalía Flores Alpresa dijo...

La libertad de expresión es un derecho social básico del que gozamos desde hace décadas, pero debemos tener presente que nuestra libertad acaba en el mismo lugar donde empieza la de otra persona, por lo que no debemos faltar al respeto o actuar ingratamente contra nadie.

Partiendo de aquí quiero hablar sobre “el mal uso de la libertad de expresión en Internet” por llamarlo de alguna manera, que viene a ser la tesis de este texto, y es que no son pocos los que se ven obligados a cerrar sus cuentas sociales o a abandonar blogs debido a las constantes críticas grotescas que se esconden tras un anonimato.

Estas críticas son productos de los llamados “trolls” de Internet. ¿Pero que se entiende por trolls? Pues bien, es una persona que favorecida por el anonimato, siente placer al sembrar discordia en Internet, intenta iniciar discusiones y ofender a la gente con sus comentarios, sin tener en cuenta el daño que puedan causar en las personas.

Internet es un maravilloso recurso fundamental para la vida, encargado de derribar barreras de información entre distintos países y facilitar la comunicación, no obstante, el juego online de estos seres nos obliga poco a poco a abandonar dicho recurso.

Muchas personas ven esto como un riesgo más a asumir en el momento en el que expones tu opinión en Internet, por ello simplemente no prestan atención a las criticas sin sentido de los conocidos como trolls. Estaría bien que todo el mundo se lo tomara con esta calma, así quizás acabaríamos con este problema ya que al ser ignorados probablemente se cansarían y dejarían de comentar necedades, sin embargo, no todos somos iguales, y hay cosas que afectan de diferente forma dependiendo de la persona, por lo que podemos decir que algunos se ven realmente ofendidos y dolidos con el comentario en cuestión, por lo que deciden abandonar la página y no volver nunca mas por el miedo a recibir una nueva crítica de mal gusto.

Básicamente este viene a ser el cometido de los ya mencionados trolls, pero..¿dónde queda aquí la libertad de expresión? Sinceramente, pienso que con estos seres no se puede hablar, y que al acusarles de lo dicho solo entras en su juego y aumentas su ego, por lo que lo más eficaz ante estos sería acabar con el anonimato, es decir, desde mi punto de vista, todos estos comentarios son producto de cobardes que usan la ausencia de su identidad para criticar todo aquello que les parece incorrecto o que simplemente no son de su agrado, pero que si tuvieran que expresarlas con su identidad por delante no lo harían. Como bien dice el autor del texto, las letrinas de Internet se convierten en el lugar donde todos se desahogan sobre lo que les oprime contra aquellos que son capaces de exponer el tema sin ocultar su identidad, por todo lo dicho, me gustaría concluir diciendo que todos aquellos “Trolls de Internet” deberían ser un poco más valientes y criticar lo que quieran siempre que lo hagan respetando al prójimo y sobre todo, encabezando la crítica con su nombre.

Rocio Rodriguez Ruiz dijo...

Juan Manuel de Prada nos plantea un problema muy relevante en la actualidad, y es que cada vez con más frecuencia los internautas nos encontramos con comentarios agresivos, ofensivos e incluso sin sentido, nos encontramos ante los llamados trolls, cuya función es atentar en redes sociales o blogs de diversos fines, sobre todo en los de noticias de actualidad con avalanchas de comentarios ofensivos y desquiciados llenos de obscenidades improperios y calumnias tal y como dice el autor de este texto.

Lo cierto es que por culpa de estas personas; que no son más que un puñado de cobardes que aprovechan el anonimato para generar conflictos y así tener algo en lo que entretener sus aburridas vidas; numerosos lectores e internautas que verdaderamente tienen una opinión coherente y están realmente interesados por acudir a estos blogs, redes sociales o periódicos con el fin de tener información o intercambiar su opinión seria y coherentemente, dejen de acudir a estos lugares en la web solo para evitar encontrarse con este tipo de obscenidades o porque por culpa de estos comentarios dudan de que ese blog o página tenga credibilidad o seriedad, yo misma he cerrado varias veces noticias que aparecen en las redes sociales al comenzar a leer absurdeces y barbaridades.
Me frustra bastante que haya personas que se diviertan con esto y se aprovechan del anonimato para ridiculizar la libertad de expresión, algo bastante importante, pues al fin y al cabo cada uno es libre de decir lo que piensa, pero sin olvidar el respeto y los modales, ya que al final lo único que acaban despertando en los demás es vergüenza. Desde mi punto de vista, los que llevan a cabo el trabajo de estas páginas web deberían tomar medidas para evitar que este tipo de personas publique en sus entradas, una forma de evitarlo sería eliminando el anonimato, pues seguro que a más de uno se le quitan las ganas de soltar necedades y calumnias agresivas y sin sentido si aparece su nombre junto a su publicación.

Realmente, siempre va haber personas sin sentido de la vergüenza, sin respeto y groseras dispuestas a crear ambientes de mal gusto y a provocar a la gente a través de sus ofensivos comentarios, siempre habrá alguien que no sepa aprovechar lo que tiene, pues gracias a internet la sociedad ha progresado muchísimo, claro eso sí, aquellos que sepan usarlo correctamente, pues este medio nos permite informarnos sobre lo que pasa en la otra punta del mundo e incluso intercambiar información y dar nuestra opinión con total libertad, por lo que me resulta bastante triste que haya personas que se diviertan estropeando lo que a los demás les puede favorecer muchísimo, como en este caso, navegar por internet.

Cristina Romero Romero dijo...

Vivimos en un mundo rodeado de una gran variedad de criterios y pensamientos, que concierne al dueño de cada uno de ellos. Ya que todos somos diferentes, ¿por qué no iban a serlo nuestras opiniones?
No siempre ha habido esa libertad de expresión en nuestro país, al igual que actualmente no la hay en otras partes del mundo. En ambas situaciones, el hecho de exponer opiniones personales está demasiado restringido, ni siquiera permite mostrarnos tal y como somos.
Hoy por hoy somos conscientes de la multitud de internautas que tienen total libertad para comentar lo que deseen, prácticamente en casi todas las páginas de Internet. Abundando en la opinión, es imprescindible preservar la libertad de expresión, pues nunca está de más el compartir con otras personas los pensamientos y leer diferentes opiniones acerca de ciertos temas. Dichas críticas, aunque no estemos de acuerdo, hay que respetaras y para ello respetar primero a quien lo publica. Pero no siempre es así, y como bien hace referencia Juan Manuel de Prada en su texto sobre las calumnias que suceden a las noticias. Es por ello que no se debe permitir que los usuarios de Internet publiquen en la red comentarios llenos de injurias, pues para expresar tu punto de vista no es necesario llegar a estos extremos. En otras palabras, estoy completamente a favor de la libertad de expresión, siempre y cuando tenga ciertos límites como los expuestos anteriormente.
Más aún, el ciudadano carece de posibilidades de hacer públicas sus opiniones fuera de la red, pues en los medios no digitales están más limitados, y a tal vez por ello se hayan malacostumbrado a valerse de una pantalla para expresar sus pensamientos. Lo lógico sería que los límites de libertad de expresión en Internet fueran los mismos que en los medios de comunicación no digitales.
Por consiguiente, me reafirmo a lo dicho en líneas anteriores sobre que cada uno es libre de publicar teniendo presente el respeto hacia los demás como límite, y procurando ser capaz de expresarse en cualquier medio.

Daniel Cordero Lopez dijo...

En este gran artículo, Juan Manuel de Prada nos quiere mostrar el mal
uso de la libertad de expresión que se lleva a cabo en internet, no
solo en blogs, sino que también ocurre en las ediciones electrónicas
de los periódicos.

Hoy en día los blogs parecen que han pasado de ser un lugar en el que
se pueden intercambiar opiniones y diferentes puntos de vista, a un
lugar que esta lleno de discusiones, comentarios ofensivos y todo ello
la mayoría de las veces de forma anónima, debido a que no hay ningún
dique jurídico que pueda detenerlo. Estas personas que insultan al fin
y al cabo lo único que llegan a conseguir es que la gente dejen de
publicar sus opiniones , las que tal vez, algún día les pueda resultar
útil.

Me gustaría realizar una pregunta: ¿ Por que nadie intenta solucionar
el problema de los trolls? Yo creo que a esto no se le busca una
conclusión, porque puede ser beneficioso para el Gobierno, ya que usar
Internet de esta forma, hace que la gente no sea tan agresiva y este
más relajada y tranquila,( fuera de las redes sociales ), llegando
incluso a causar los mismo efectos de la marihuana, la que es
legalizada en muchos países.

En mi opinión, este problema es originado por el anonimato, ya que a
que nadie se le ocurriría insultar y decir sandeces si su identidad
estuviera expuesta a todo el mundo. Por ello creo que todos debemos de
reflexionar y pensar más de una vez que lo queremos decir y así
conseguir que las redes sociales dejen de ser un desagüe de pasiones.

Daniel Cordero López
2 Bachillerato B

Celia Jurado Delgado dijo...

La sociedad de hoy día vive sumida en una gran miseria de valores y a la vez en una gran angustia por la situación que azota al país. De esta forma, ya sea en Internet o en la vida real hay una gran tendencia a expresar todo aquello que pensamos, sea o no ofensivo para el de al lado, es decir descargamos nuestra ira y enfado sobre aquellos que no tienen porque soportar esa represión.
Como muy bien apunta Juan Manuel de Prada en su artículo, ya sea en blogs u otras páginas donde se permita dar una opinión, siempre hay oleadas de comentarios ofensivos que en puntos extremos pueden llegar a dañar la sensibilidad del escritor incluso hasta llegar al punto de que este, ante tanta crítica, pueda caer en depresión, y es que en la mayor parte de los casos estas calumnias van hacía artículos que critican la mala situación en la que se encuentra el país y son los propios afectados quienes critican esto, sin darse cuenta, al parecer, de que son artículos que en cierto modo apoyan que se busque solución a su situación.
Esta forma de actuar puede estar causada por la presión que llegan a soportar estas personas al no saber como reaccionar ante ciertas situaciones, y otras veces estos comentarios están hechos simplemente para molestar. Como decía antes, nuestra sociedad se encuentra sumida en una gran crisis de valores, pues no somos capaces de empatizar con el prójimo y de intentar ponernos en su situación para saber como, en este caso, se siente ante tales críticas. Hemos llegado a un punto en que no sabes distinguir donde acaba nuestra libertad de expresión, y es que no nos damos cuenta de que una vez que otra persona sale perjudicada por nuestros actos esta libertad se restringe ya que podemos ejercer el libre acto de actuación y expresión siempre y cuando no entremos a modificar la libertad del de al lado.
En conclusión se puede decir que estos hechos, colgar comentarios ofensivos en páginas de internet, no están justificados pues cada uno de nosotros debemos de saber que esa acción repercutirá de forma negativa sobre la persona que la recibe y que debemos de tener un mínimo de respeto sobre la opinión de los demás porque muchas veces esta opinión nos puede hacer ver cosas que al principio no veíamos haciendo cambiar nuestro punto de visto o haciendo que desechemos pensamientos que no eran del todo correctos sobre ciertos temas.

Ismael dijo...

En un mundo complejo en el que vivimos hoy día, sumido en un cambio constante, la libertad de expresión es un tema que da pie a diversos debates, relacionados sobre sus múltiples usos y lo moral e inmoral que este guarda en sí. En este texto de Juan Manuel de Prada, en concreto se expone las consecuencias de un libre uso de la expresión en una plataforma a escala mundial como es internet, donde poco a poco, como se indica en el texto, la libertad de expresión hace que pasiones putrescentes se desaguan en internet.

Y esto es una realidad, cada día al consultar blogs o ediciones online de periódicos españoles, los espacios dedicados a ofrecer, compartir o intercambiar puntos de vista o comentarios, se convierten en meras peleas entre anónimos, quienes se desaguan a su antojo de manera ofensiva y sin respeto, convirtiendo los portales de internet en meras “letrinas”, restando en la reputación, veracidad o credibilidad de los mencionados blogs, foros o periódicos online.

Hay un gran porcentaje de la población que justifica esto indicando la amplia libertad de expresión que se localiza en el ámbito de internet entre otros, aportando que lo más favorable sería racionalizar dicha libertad. A mi modo de ver, el factor anonimato, juega un gran papel en estos asuntos, ya que la mayoría no escribiría no publicaría un comentario indecente si se conociera su identidad, ¿que por qué ocurriría esto? En mi opinión, porque todos sabemos lo que es éticamente y moralmente correcto, pero algunos lo obvian al saber que el anonimato oculta el acto inmoral

En conclusión, no hay que culpar al exceso de libertad de expresión, ya que en mi opinión, es la mejor herramienta para poder dar nuestra opinión y valoración. Cada uno es consecuente de sus actos, por eso pienso que la mejor de las opciones es reflexionar sobre nuestros pensamientos, opiniones y valoraciones personales, de manera coherente y responsable, para poder hacer así un buen uso de la mejor de las libertades, la palabra.

Inma Fernandez Benitez dijo...

Desde hace poco Internet se ha convertido en un medio de comunicación fundamental en la vida de cualquier ser humano, blogs, redes sociales, páginas de música y muchos más apartados abordan sus diferentes páginas. El porqué de esta dependencia en el buen y mal sentido hacia dicho medio de comunicación se debe a que a través de él, se tiene mayor libertad de expresión de la que ya nos dio nuestra querida democracia. Pero al igual que en todos los conceptos de la vida, todo tiene un límite. Últimamente en estos tiempos de crisis, parece ser que nuestro medio legal de desahogo ante tan decadente situación está siendo el publicar, permaneciendo en el anonimato, comentarios deplorables sobre lo que en dicha página se diga o argumente, cosa que en mi opinión me parece algo cobarde, puesto que se dice ‘’a escondidas’’, tal y como se dice en el dicho de ‘’tira la piedra y esconde la mano’’.

Desde mi punto de vista nos estamos acostumbrando a remarcar aspectos que no son de nuestro agrado por redes sociales y otras páginas, como por ejemplo la referida por Juan Manuel de Prada como son los blogs. Y esto no es que sea del todo malo, sino que cuando de verdad tenemos que dar la cara ante este tipo de problemas o de cuestiones que son injustas para nosotros nos acobardamos y dejamos las cosas pasar, sin mover un solo dedo para intentar cambiar la situación. Aquí es donde verdaderamente está el problema, el utilizar Internet para escondernos a través de sus páginas. Desde otra perspectiva, en el tema que se aborda en este texto exactamente como son los comentarios subidos de tono, pienso que deberíamos pensar más en el daño que dichos comentarios puedan hacer en la persona dueña del blog, o página web, o no solo en esa persona, sino también en las que puedan leerlo.

Por esta razón me pongo totalmente a favor de la opinión del articulista Juan Manuel de Prada, y quizá tenga razón cuando dice que deberían legalizar la marihuana, así la gente dejaría de preocuparse tanto por comentar en las redes sociales. Aunque pienso que lo que sí deberíamos hacer es luchar de verdad en la calle por conseguir aquello que consideremos justo, además de pensar y ser conscientes de que todo tiene su límite, ya que como dicen: ‘’La libertad del individuo acaba donde empieza la libertad de los demás’’
Inmaculada Fernádez Benítez.
2º BTO A

Carmen dijo...

La máscara del anonimato nos acoge en su seno, nos da fuerza y vanidad, nos da la seguridad que tanto le hace falta al hombre para criticar al prójimo. Libertad de expresión le llaman, ¿pero a caso ofender también forma parte de los derechos individuales del ciudadano? Y es que como bien dice Juan Manuel de Prada en su texto de “Letrinas de Internet” a día de hoy, internet se ha convertido en el desagüe del odio que invade a nuestra sociedad.
Y podríamos justificar esto objetando que lo que acontece hoy en día en internet es tan solo un efecto colateral de la crisis y, por tanto, del descontento generalizado de la población, pero ¿realmente se pueden justificar los comentarios ofensivos o las injurias? Desde mi punto de vista, desde tiempos remotos el hombre siempre se ha refugiado en el anonimato para ofender y criticar a otras personas y para decir aquello que no se atreven a decir por miedo a las represalias. Así pues, no ha cambiado la forma de pensar del humano, si no los medios en los que puede actuar. La carta, la nota o el mensaje anónimo a dejado paso a internet, medio al alcance de todo y que aporta gran facilidad en cuanto a no tener que dar tu verdadera identidad.

Pero lo que también es innegable es que en estos tiempos en los que casi no podemos ver luz al final del camino, la llama de la crítica se aviva en nuestro interior, ante la indignación que nos provoca determinados hechos. Así pues, indudable es que la crisis ha incentivado el odio y las ansias de criticar, aunque como antes dije, esto no es escusa para justificar dichos actos.

Entonces, ¿dejará algún día de ser Internet el desagüe del odio? ¿Tiene solución este grave problema? En mi opinión, el solucionar el problema conlleva una ardua tarea cuya acción principal es la concienciación. La concienciación de que la libertad de expresión de cada persona termina cuando ofende directamente a otra, de que el anonimato solo refleja la inseguridad del hombre y de que opinar y ofender no son sinónimos.
CARMEN GIL ROMERO 2BTO B

Maria Regordan Carnicer dijo...

Hoy en día, Internet se ha convertido en el medio de comunicación a nivel mundial mas importante. En este medio podemos encontrar todo tipo de información y nos podemos conectar desde una gran cantidad de dispositivos.

Pero no todo son ventajas. Hay gente que no utilizan Internet de la forma mas idónea y se dedican a molestar , insultar o ridiculizar a personas en sus propios blogs u otros medios de comunicación digitales. Esto hace que Internet , ya no sea el portal al que todo el mundo acuda para buscar información , ya que , cada vez más hay personas que publican sin saber de lo que se esta hablando.

Es muy triste que se de este uso a Internet, que gente de opiniones no constructivas y opinen sin dar la cara, sino de forma anónima. Para ello , muchos portales de Internet han tomado medidas para acabar con la cantidad de comentarios grotescos, no puedes comentar sino te registras.

Poco a poco , me siento mas disconforme con su mal uso. Internet es una ventaja para todos: Es gratis, ofrece información , es rápido... etc. Pero todos los usuarios que hieren , critican y no son capaces de fijarse en sus errores, sino en el que los demás están acabando con la fiabilidad de Internet.

En conclusión , pienso que podemos opinar y criticar, pero desde el respeto sin herir a nadie, con comentarios constructivos y no son sandeces y valoraciones personales impropias.