domingo, 14 de diciembre de 2014

Otra manera.

Me admira que, tantos días después, sigamos pegados a la catarata de las páginas necrológicas de Mandela sin repulsión ni hastío, que es lo que se suele experimentar en este tipo de hemorrágicos ditirambos mortuorios. De Mandela, en cambio, nos interesa todo, desde los magníficos textos de Carlin hasta las imágenes de esa fiesta interminable que está siendo su despedida. La intensidad de nuestro interés nos da la medida de lo muy necesitados que todos estamos de creer en lo que Mandela representa: alguien a quien la adversidad no doblegó, a quien el odio no envenenó, a quien el poder no corrompió. Era un político que honró la política.
Corren malos tiempos para la democracia. Veo en todo el mundo una crisis en la credibilidad de este sistema, un creciente enojo ante sus abusos evidentes, ante su hipocresía y su cinismo. Nadie parece confiar en los políticos: la frase “todos son iguales” es el lema de moda. Y los únicos que parecen un poco menos iguales, justamente, son los que preconizan las hogueras purificadoras y la mano dura. Quiero decir que veo brotar por doquier la flor negra de la añoranza de la tiranía. Haber nacido en una dictadura me vacunó contra ello, pero el mundo está lleno de ignorantes que, escandalizados por las corruptelas democráticas, creen que los sistemas dictatoriales son más limpios sólo porque son infinitamente más opacos: no sólo la porquería y los abusos no trascienden, sino que además dan respuestas simples a los problemas complejos y luego se encargan de ocultar todo el daño que esa simplificación ha provocado. Yo sigo creyendo, en fin, que la democracia es el sistema menos malo, y que, con todas sus contradicciones, ha permitido mejorar notablemente la situación del mundo. Y también creo que no hay que rendirse y que hay otra manera de hacer política. Lo demostró Mandela. 

Rosa Montero, Otra manera, El País,10/12/13. PAU Andalucía, septiembre de 2014

Siguiendo con la práctica del Comentario de Texto encaminado a la PAU, hemos elegido ahora el texto "Otra manera" de la escritora Rosa Montero, propuesto en la convocatoria de septiembre de 2014 en Andalucía. Los artículos y columnas de la autora de La hija del caníbal o de La ridícula idea de no volver a verte han sido seleccionados para las PAU de distintos distritos universitarios. En ese sentido, sería interesante que leyérais algunos de sus textos de opinión que han caído en Selectividad como: Calvarios (una tribuna libre) o las columnas Civismo , Olvidadas  o La vida real.     
Dejamos a continuación la solución a las tres primeras preguntas de la prueba: tema, resumen y estructura, dejando de la mano de los alumnos de 2º de Bachillerato la realización del comentario crítico.   
Tema. Madiba nos enseñó que la democracia, con sus errores, sigue siendo hoy por hoy el sistema más justo.
Resumen. Los funerales de Nelson Mandela y lo que ha representado para la historia actual la figura de este político y activista sudafricano son el punto de partida para defender la democracia, a pesar de que la situación actual de crisis y de corrupción institucional hayan mermado con razón la confianza en la clase política por parte de los ciudadanos y hayan hecho aflorar las simpatías de algunos hacia sistemas dictatoriales.
Estructura. La estructura de esta columna es claramente inductiva o sintetizante, pues la tesis o idea principal la encontramos al final del texto: “Yo sigo creyendo, en fin, que la democracia es el sistema menos malo, y que, con todas sus contradicciones, ha permitido mejorar notablemente la situación del mundo. Y también creo que no hay que rendirse y que hay otra manera de hacer política. Lo demostró Mandela”
Para llegar a esta tesis, Rosa Montero ha tenido que ir convenciendo poco a poco a los lectores, porque parte del hecho de que hoy en día la situación de crisis económica y de descrédito del sistema por culpa de los continuos casos de corrupción han conseguido que la población esté más que harta de la clase política. Por tanto, después de hacer una introducción  (“Me admira….. esa fiesta interminable que está siendo su despedida”) referida a las exequias del activista que lideró la lucha contra el "apartheid", inicia el cuerpo argumentativo  con el objeto de que los lectores comulguen al final con su tesis y con este fin usa los siguientes recursos: 1) argumento de autoridad irrefutable por el cual presenta a Mandela como icono del político honesto e incorruptible, que conducirá al lector a que sin darse cuenta piense que todavía existen políticos honrados como Madiba; 2) empleo del recurso de la "concesión", por el cual la escritora manifiesta su comprensión hacia los que desconfían del sistema ("Veo en todo el mundo una crisis en la credibilidad ....un creciente enojo ante sus abusos evidentes.."); y 3) argumento de implicación al advertir del peligro que corren aquellos "ignorantes" que se acercan hacia posturas totalitarias buscando otra solución porque ella nació bajo un régimen fascista y sabe muy bien lo que supone ("Haber nacido en una dictadura me vacunó contra ello.."). Una vez realizada esta estupenda argumentación, se plantea -como hemos dicho antes- la tesis que nos es otra que la defensa del sistema democrático y de "otra manera" de hacer política como nos enseñó Nelson Mandela.

Nota. En la PAU es difícil que distingáis si este texto periodístico de opinión es un artículo o una columna, por tanto si hubierais puesto artículo hubiera sido correcto. Como ya sabéis la diferencia entre la columna radica en el menor espacio que los periódicos dedican a este subgénero de opinión y en que la columna es un texto de opinión más condensado que el artículo. También hemos visto en clase que los diarios tienen a gala el tener a buenos columnistas para dar prestigio a sus páginas de opinión.
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ANIMACIÓN A LA LECTURA. Lee si tienes tiempo los artículos de la escritora Rosa Montero publicados en El País. 

13 comentarios:

María del Carmen Scharff Bellido dijo...

Tras leer esta maravillosa columna, debo decir que me encuentro completamente a favor de la opinión de su autora. Lo que Rosa Montero pretende mostrarnos, es que debemos seguir creyendo en nuestro sistema de gobierno, porque aunque actualmente depositemos pocas esperanzas en él, es sin duda el mejor sistema con el que guiar a nuestro país.

Actualmente, muchas personas rechazan nuestro sistema democrático tras haberse llevado numerosos desengaños por parte de nuestros políticos y otras entidades del estado.
Nos sentimos decepcionados y defraudados porque observamos como nuestros líderes no han sido capaces de tomar las riendas de nuestro país, y observando la difícil situación
en la que nos encontramos, pensamos muy erroneamente que otro sistema político podría ser capaz de sacarnos de esta situación.

Yo opino, que debemos seguir creyendo en la democracia, pues, como bien es dicho; "La esperanza es lo último que se pierde"
y todos deberíamos poner algo de fé en ella.

Tenemos que tener en cuenta que llevar un país adelante no es una tarea fácil, nuestro presidente, nuestro parlamento y todo nuestro sistema político: carga con el peso de todos nosotros.
Al igual que nos encontramos con momentos difíciles en nuestra vida, nuestro país también tiene que pasar por duras situaciones y múltiples obstáculos hasta poder volver a un periódo de paz y prosperidad.

Yo no he vivido en periódos de la dictadura, pero sé por testimonios familiares que aquel sistema no favorece a nadie, simplemente enriquece a su dictador mientras que el pueblo es convertido en meros objetos sin alma que pueden ser utilizados o desechados a gusto de este.
Por ello, opino que no tiene sentido pensar que una dictadura sería la forma correcta de gobernar nuestro país.

Como ya bien he dicho, nos hemos decepcionado al ver como tras depositar esperanzas sobre nuestros dirigentes nos hemos visto estafados por ellos, pero debemos recordar que no todos son iguales y por ello se nos muestra la figura de Mandela, quién fue un político ejemplar, honesto y un símbolo de superación y lucha.

Por todo lo ya dicho, quiero terminar mi comentario volviendo a insistir en que debemos volver a creer en la democracia de nuestro país, porque hemos luchado mucho para llegar hasta aquí y no podemos permitir que todo el esfuerzo puesto para llegar a lo que somos hoy, sea destrozado por un simple periódo de crisis.

Será difícil y necesitaremos tiempo, pero con un poco de fé, seremos capaces de crear un próspero y nuevo futuro para todos.

María del Carmen Scharff Bellido 2 Bach A

carmen marrufo dijo...

Ya lo ha dicho Rosa Montero: la democracia, con sus respectivos errores y fracasos, sigue siendo el mejor sistema político que puede hacerse cargo de nuestro país aunque quizás esté siendo llevada a cabo por las personas equivocadas.

Es cierto que España no está pasando por su mejor momento económico, pero ¿acaso ayudaría depositar todas nuestras esperanzas en un régimen dictatorial?

Desde mi punto de vista y, dándole la razón a la autora de esta columna, Mandela fue quien nos demostró lo que verdaderamente es ser político y que hizo indiscutiblemente bien su trabajo como tal.

Es normal que ciudadanos españoles hayan perdido toda fe que se pueda tener en el sistema de gobierno actual e incluso se han llegado a escuchar comentarios escandalizadores como: “¡a los tiempos de antes deberíamos volver!”.

Comentarios de personas ignorantes que intentan buscar soluciones a algo que ya es de por sí una solución para el mundo, y no es más que el sistema democrático.

Por lo demás, yo también soy ciudadana, por lo que también me indigno cada día más al ver que, probablemente, ya casi no existen políticos como Mandela, que la frase “todos son iguales” ya nombrada por Rosa Montero cada vez se escucha más, o que decepción tras decepción están haciendo que España no mejore su situación.

Quiero terminar no sin antes volver a recalcar que apoyo totalmente la opinión de la autora y que, aunque no sepa de propia experiencia lo que supone una dictadura, sí sé lo que sería para el país volver a estar inmersos en ella, por lo que la democracia, como ya dije al principio, sigue siendo el mejor sistema político.

Ismael dijo...

“Corren malos tiempos para la democracia” indica Rosa Montero; en momentos como los que actualmente estamos viviendo la democracia es juzgada y tachada como única responsable.

Es cierto que se cometen actos, a mi modo de ver, imperdonables que terminan con la paciencia de muchos, que con la soga al cuello por numerosas reformas incentivadas para mejorar la situación del país, ven como ciertos personajes corrompen la inestable mejora que poco a poco todos intentamos conseguir.

Aun así, esto no es excusa para desprestigiar el sistema político que tanto bien ha dado, como es la democracia. En momentos así se olvida lo beneficioso para únicamente perpetuar y elevar los puntos negativos. Pues bien, la democracia no ha dañado ni está impidiendo el desarrollo de nuestro país; para justificar esto, me remito a todo lo obtenido ya por este sistema político: libertad de voto, pudiendo elegir cada ciudadano al representante que crea más cualificado para ello; el derecho a disentir, pudiendo revisar versiones sobre la mejor manera de hacer las cosas; la diversidad cultural y la libertad de opinión, entre otros muchos conceptos.

Pero a pesar de esto, como indica Rosa Montero, hoy día, muchos ven mejor un sistema dictatorial: creerán mejor el autoritarismo, la discriminación, la violencia con las minorías étnicas…

La democracia permite un entorno propicio para el desarrollo y crecimiento del propio país, en cambio un sistema político basado en una dictadura rompe la ley de derecho ocasionando graves conflictos entre naciones…

Así, no me queda más que decir que la elección de un sistema u otro muestra verdaderamente nuestra moral y conciencia.

Ismael Ruiz González

Carmen dijo...

Perecedero es el hombre pero no el ideal, los ideales perduran, pero el hombre, su nombre y su herencia acaban olvidados en lo más recóndito de nuestra mente si no es para nosotros allegado. Pero hay personas que marcan la historia de tal manera que su nombre queda grabado en la mente de todos aquellos que conocen su historia, sus ideales.
Perdura pues en la historia el nombre de aquel capaz de dar un ápice de esperanza a todos aquellos que la perdieron, aquel que mostró el verdadero significado de la palabra democracia y cuyo nombre resonará cada vez que se hable de dicho sistema político. Y es que a pesar de que el hombre es un ser quebrantable, el célebre Mandela supo anteponer sus principios, supo mostrar la honradez que a otros muchos le falta en ese arduo trabajo que es el gobierno de un país, la política. Así, años después de su muerte Mandela sigue siendo el mejor ejemplo a seguir en la política, que queramos o no, está corrompida en la mayoría de lugares.
Como armas llevan las mentiras, como escudo el uso de la alusión a la oposición y sus errores. Innegable y triste realidad aquella que nos rodea, en la que los dirigentes de los países se suelen preocupar más por las votaciones que por el país y su desarrollo en sí. Tan innegable es esto como la actual decadencia de la democracia.
Pero en esto como en otros muchos casos el hombre se centra en determinadas cuestiones obviando otras de suma importancia. Hago referencia con esto a que es indudable la viabilidad de dicho sistema, es por tanto el hombre el quebrantable ser que la corrompe, el que provoca su decadencia.
La crisis económica ha hecho no solo que el país entrara en decadencia si no que fueran poco a poco destapados los casos de corrupción, es por esto que pensamos que en la actualidad las personas son menos honradas, pero realmente esto no es así. Es decir, en tiempos de auge económico una gran mayoría de personas tienen bien-estar por lo que, desde mi punto de vista se centran más en su vida y , por lo tanto la corrupción queda más escondida, mientras que en tiempos de crisis las personas, descontentas quieren explicaciones y soluciones, y así , de una forma u otra se acaban destapando muchos casos de corrupción.
Pero a pesar de sus problemas, es cierto lo que dice Rosa Montero de que la democracia es la mejor forma de gobierno, en el que poseemos una serie de libertades que no poseeríamos si estuviéramos, por ejemplo en una dictadura. Así demostrado está que la democracia es el sistema más ecuánime, cuya estructura se caracteriza por la separación de poderes así como la soberanía nacional. Pero esto es solo una pieza del puzle puesto que realmente todo depende del ser humano que la dirija y es aquí donde encontramos el problema.
Pero ¿cuál es la solución a este grave problema? Desde mi punto de vista, la respuesta está en la educación. Ya que un pueblo culto es el peor enemigo de un gobierno corrupto. Una mejor educación así como la enseñanza del verdadero significado de la palabra democracia haría que poco a poco los políticos llevaran no solo mejor formación si no más honradez, para así no cometer actos deplorables como el de robar al mismo país que dirige. Y aunque la situación no cambie de un día para otro, aunque nos lleve años solucionar los problemas de la política, siempre tendremos presente aquella frase de Mandela que decía: “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”

Carmen Gil Romero.

Cristina Romero Romero dijo...

Hay distintas opiniones sobre este extenso tema como es el de la política y el cual nos influye a todos, pero he de reconocer que estoy de acuerdo con la autora en su criterio, más aún, en que la democracia es el mejor sistema político.
Vivimos en tiempos difíciles, aunque no tanto como otros, en los que siempre hay quienes critican el sistema de gobierno actual pero deberíamos pararnos a pensar que tal vez el error no sea dicha democracia sino aquellos que están a cargo de ella. Desgraciadamente vivimos en un país en el que abunda la corrupción y tal vez por ello es que la democracia no parezca para muchos una buena opción a seguir.
Asimismo también hay quienes están a favor de regresar a una dictadura. No he tenido la infortunidad de haberla vivido, pero sí estoy al tanto y puedo hacerme una idea. Abundando en la opinión considero que sería un atraso volver a aquellos tiempos pues la idea está en progresar poco a poco y evolucionar en lugar de quedarnos estancados en un sistema que poco haría por levantar al país. Por tanto no me gustaría en algún momento de mi vida pasar por una dictadura pues prefiero una democracia aunque no sea tan limpia por razones que ya he citado en líneas anteriores.
Por consiguiente, muchos de los políticos que están presentes en el gobierno y con solo nombrarlos se les da ya más importancia de la que merece, deberían reflejar y tener siempre presente al gran político Mandela, el cual debería ser un modelo a seguir y que se ha ganado el respeto y el afecto de todos.

Celia Jurado Delgado dijo...

La democracia, un sistema de gobierno por el que nuestros precedentes han luchado tanto es ahora criticado y visto desde un punto de vista a mi parecer equivocado.
Mucha gente es la que afirma que los tiempos pasados deberían volver, al hablar así parece que no saben que están ante el sistema que les ha dado la libertad de la que hoy pueden disfrutar. Aquellos que afirman que volver a una dictadura sería lo mejor para levantar y enderezar el país no piensan en las consecuencias que ello acarrearía. En una dictadura el único que sale beneficiado es el dictador mientras que el pueblo queda sometido a él, como simples marionetas, él es el único que se enriquece a costa de los demás.
Por otra parte también es normal que, al ver la situación del país, se llegue a pensar en algo así, pero antes de hablar a la ligera se debe pensar en todo lo bueno que nos da el gobierno actual, el cual nos ha concedido la libertad para votar, unos normas y leyes necesarias en todo país y así muchos más ejemplos.
Pienso que si comenzamos a pensar en todo ello, en lo bueno y lo malo de cada modelo veremos que a pesar de tener algunos fallos la democracia es la opción que más favorece al ciudadano, como ya afirma Rosa Montero en su columna.

Celia Jurado Delgado. 2ºBto A.

Inma Fernandez Benitez dijo...

Hoy en día la palabra política es la causante de muchos debates más en contra que a favor de ella. Al salir a la calle y preguntar a los ciudadanos la opinión acerca de todo aquello que engloba esta simple palabra podemos observar como los temas principales son corrupción, recortes y falsas promesas entre otras cosas, ahí es cuando se confirma la frase enunciada por Rosa Montero: “Nadie parece confiar en los políticos”. Además de esto, parece que la culpa de todo recae en nuestro sistema político, el que nos salvó de un futuro regido por limitaciones excesivas de la libertad, nuestra querida democracia.

Desde mi punto de vista, nuestro país tras pasar por largos años de crisis y casi haber tocado fondo está desilusionado y decaído, porque ante esta dura situación se ha descubierto que la mejor manera para varios políticos de escapar de ella o de hacerla más amena para sí mismos ha sido la corrupción. No han sido uno ni dos, si no diez los casos que empañan hoy por hoy a nuestro país, y es por eso que puedo comprender a aquellas personas que han perdido la fe en ellos. Por ello pienso que no deberíamos pensar que la culpa de todo ello la tiene nuestro sistema político, sino que quizás las personas que nos gobiernan no sean las correctas. Tanto es así que a los hechos me remito, nuestro mayor líder en política Nelson Mandela nos lo demostró en su momento, no todos tienen porqué ser de la misma calaña, además como bien dijo: “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”, por lo tanto no está todo perdido, debemos luchar por nuestra valiosa educación y por mejorar con ella las deficiencias de nuestro país.

Es por esta razón por la que aconsejo paciencia a todas las personas que hayan perdido la esperanza y a aquellas que están por perderla, ya que las personas que nos gobiernan pueden ser cambiadas en elecciones, pero un sistema político es casi imposible en ocasiones. Por eso espero que valoremos las ventajas de las que hoy podemos disfrutar y confiemos en nuestra democracia, la que hoy por hoy, hace que pueda estar escribiendo este comentario crítico.

Inmaculada Fernández Benítez. 2ºBTO A

Rosa María Calderón dijo...

Siempre lo he dicho y no me cansaré de decirlo, no entiendo a España.

Cada país tiene una monarquía o un gobierno, pues bien, la especial España tiene las dos cosas, las cuales solo sirven desde mi punto de vista para gastar todo el poco dinero que nos queda, por un lado tenemos una figurante monarquía a cargo de Los Borbones encargados de vivir en un gran palacio, dar la cara en importantes eventos posando para la prensa o gastando todo nuestro dinero cazando elefantes. Y por otro lado un gobierno, a cuyo frente se encuentra nuestro importante presidente, Mariano Rajoy, cabeza de millones de diputados habitantes de parlamentos gigantes que ganan miles de euros al mes a nuestra costa por hacer nada y fingir hacer de todo, este presidente nuestro es otro que igual calza, hago una y me cuento veinte, tanto unos como otros solo miran y buscan su propio beneficio e intereses propios.

Para mi todos son iguales, ladrones con corbatas y chaquetas en busca de una fortuna mayor sin importar el futuro ni situación del pueblo al que representan, los mismos a los que hunden en la miseria mientras ellos se hacen ricos.

Pensemos fríamente por un segundo, si nos decidiéramos por una sola forma de gobierno quizás las cosas irían mucho mejor, daros cuenta que solo pagaríamos a la mitad del millón de personas que están chupando del bote a lo tonto. De esta manera serían menos personas para pasarse el problema de unos a otros y estarían obligados a hacer algo eficaz para su pueblo si quieren seguir en el poder viviendo del cuento. Se acabarían las vacaciones pagadas, los grandes palacios, yates y fortunas amortizadas en países fiscales, sería el fin de la corrupción en España ya que todo estaría más a la vista. Pero claro, es soñar demasiado, hemos permitido durante mucho tiempo que todos estos ladrones de guante blanco vivan como verdaderos reyes a nuestra costa y pretender cambiarlo ahora de la nada no será nada fácil, por lo que habrá que seguir aguantando.

¿Habéis oído eso de “Democracia”? Por lo visto, la Democracia es una forma de organización social que atribuye todo el poder al pueblo. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son tomadas por el pueblo de forma directa o indirecta que dan legitimidad a sus representantes. Resumiendo, la democracia es una forma de gobierno en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a unos principios. Pues bien, supuestamente esta es la forma de gobierno que tenemos nosotros los españoles, y no se la de ustedes pero os aseguro que mi opinión, ni la de mi familia, ni vecinos es aprobada ni siquiera expuesta en una de estas importantes reuniones que hacen los políticos, seamos realistas al pueblo no nos tienen en cuenta.

Thalía Flores Alpresa (2º de BTOA A)
..........Continúa en siguiente comentario

Rosa María Calderón dijo...

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Es cierto, tenemos derecho a voto, y todos muy contentos, votamos con la mayor de las ilusiones al candidato que más honrado creemos, pero al fin y al cabo nos defrauda, creo sinceramente que el poder corrompe, estas personas tienen que ser hechizadas, o dan cursos de mentiras. Prometen el oro y el moro y lo único que se ve es oro pero en sus bolsillos, es increíble como cambia el dinero a las personas. Por todo ello llego finalmente a la conclusión de que esto de la democracia es otra de las muchas pantomimas que nos venden para mantenernos callados, aunque claro mi opinión tampoco cuenta ni mucho menos va a cambiar el mundo, es una más de las miles que son ignoradas.

No soy la nueva defensora del pueblo ni mucho menos intento salvar el mundo, solo pido que todos estos políticos conscientes de que tienen el poder y las riendas del país piensen un poco más en los que estamos abajo, tenemos familias, problemas y proyectos que cumplir, los cuales con tantas trabas y obstáculos se hacen imposibles.

Señores políticos, piensen en nosotros, su pueblo, a la hora de tomar decisiones y no miren solo por ustedes, recuerden que están donde están gracias a nuestra ignorante confianza, por lo que nos deben al menos una buena forma de vida y un país donde se nos tenga en cuenta, lo que se dice una verdadera democracia.

Thalía Flores Alpresa (2º de BTO A)

alberto dijo...

En este artículo publicado por Rosa Montero, en "El País" en 2013, hace referencia sobre la buena política que ejerció el sudafricano Nelson Mandela, fallecido no hace mucho y en el que recordamos como si siguiera vivo. ¿Por qué? Pues por como gobernó su país, luchando contra la pobreza, la desigualdad social, en definitiva, hacer todo lo mejor para los ciudadanos, que hoy en día pocos políticos hacen, ¿todos? Como señala la autora que casi todos los ciudadanos creemos (todos son iguales) ¡Pues no! No todos los políticos lo son, ya que no hemos escuchado nada malo de ellos , pero como todos están metidos en el mismo saco, es lo que se suele escuchar.

Algunos ciudadanos, piensan que votar, no vale la pena, pues ésta opinión me parece totalmente absurda y creo que están bastante equivocados ¿Por qué digo esto? Pues porque ésta es la libertad que tenemos para elegir a quienes nos gobiernen, claro está que es la mayoría la que decide pero ya das tu propia opinión.

No he tenido la desgracia de vivir en una dictadura, pero me han hablado sobre ella, y también me han hablado de la democracia, y es el mejor sistema político, porque como dice Rosa, es el menos malo. La dictadura con lleva la falta de libertad , el miedo y no podemos permitir que sea una persona la que decida por nosotros.

Alberto Jurado Alcón.
2º Bach.B

miriam gomez dijo...

En este fantástico artículo de Rosa Montero publicado hace un par de años en “El País”, nos encontramos frente a los malos tiempos de la democracia, la misma que es tachada por su mala gestión y la principal responsable de la situación global de nuestro país.

Y es que España no ha sido llevada a esta situación por este sistema político, sino por las personas que han dirigido y se han aprovechado de esta situación. Y sí, aprovechados son aquellos corruptos que han visto la oportunidad de mejorar su vida propia a cambio de empeorar y humillar a España.

Con suerte podemos decir que nuestro sistema político quizás no es el peor aunque estemos en un aire corrupto en su mayoría (que no con esto quiero decir que todos los políticos lo sean); nos podemos encontrar con una situación de un régimen dictatorial donde son sometidos a la discriminación, al machismo, a la violencia, a las sucesivas guerras…

¿Y cuantas personas desearían el sistema político que impulsó Nelson Mandela? Dentro de ellas me incluyo, tendríamos un sistema político con una buena dirección, una democracia en las que los derechos del ciudadano y sus libertados se llevarían a cabo sin ataduras y un verdadero voto que nos permitiría elegir la situación a la que nos sometemos, sin que nos engañen a veces, como en España.

Así que para finalizar todo lo expuesto anteriormente y relacionándolo con la opinión de Rosa Montero, somos conscientes del sistema que nos rodea y deberíamos de hacer algo para combatirlo y no empeorar nuestro país, que al fin y al cabo somos nosotros los perjudicados mientras que otros se financian con esta situación.

MIRIAM GÓMEZ, 2ºBACHILLERATO B.

Daniel Cordero Lopez dijo...

En este gran articulo de Rosa Montero, estoy de acuerdo con su opinion. La autora nos muestra que debemos seguir creyendo en nuestro sistema politico, que en este caso es la democracia, ya que es el mejor que podemos tener aunque no lo creamos.

Hoy en día la mayoría de las personas no confían en nuestro sistema político debido a que hemos sido engañados, ya sea por los políticos o por otras partes del Estado, por lo que nos sentimos decepcionados y buscamos una solución en una nueva forma política , lo que es erróneo, ya que este es el único que nos puede sacar de la situación. Aunque hemos sido engañados numerosas veces debemos de confiar en que hay personas honradas, ya que no todos somos iguales, como ocurre en el caso de Mandela.

Nelson Mandela fue un político que recibió una admiración global, el que su muerte haya consternado a todo el mundo y el deporte no fue una excepción, ya que el lo ultilizó para conseguir sus fines políticos algo totalmente nuevo en aquel momento. Para Nelson Mandela el deporte era una guerra en la que se enfrentaban varias naciones, pero sin victimas de por medio. Este hombre utilizó el deporte como medio para ganar una guerra , en la que antes de alejarse del enemigo blanco, le tendió la mano para construir juntos una nueva nación.

En mi opinión, aunque yo no haya vivido en un periodo de dictadura, dice gente como Rosa Montero que este es el mejor sitema politico que podemos tener , a pesar de los engaños, por el que debemos de seguir luchando como hacía Mandela y no permitir que todo nuestros esfuerzos sean derrotados por una crisis.

Daniel Cordero López
2º Bachillerate B

Rocio Rodriguez Ruiz dijo...

Se agradece leer columnas como estas de ven en cuando, pues como dice su autora Rosa Montero, corren malos tiempos para la democracia, sobre todo en España, pero a pesar de todo sigue siendo el sistema menos malo.

La autora no ha podido escoger un mejor ejemplo que el de Nelson Mandela para que no perdamos la esperanza, pues después de un par de años de crisis, después de ver como cada vez más políticos se quedan con nuestro dinero, de ver a personas que se quedan sin sus casas y de darnos cuenta que la mayoría no hace más que llenar sus bolsillos, gran parte de la sociedad, hemos perdido la confianza en que ciertas personas sean capaces de sacar nuestro país adelante. Cada vez con más frecuencia nos encontramos con un nuevo caso de corrupción, dinero desaparecido y con que nuestros políticos tienen inmensos paraísos fiscales en el extranjero. ¿Qué confianza podemos depositar en estas personas? Y es que puede llegar a ser comprensible que muchas personas ante esta profunda desconfianza e insatisfacción hayan podido llegar a pensar en los tiempos de antes, en un gobierno dictatorial. Por suerte, yo no he conocido la dictadura, pero no me cabe duda de que sería la solución más errónea para este problema que presenta nuestro país. Pues al fin y al cabo, gracias a la democracia podemos votar y elegir a nuestros representantes (aunque ahora para muchos lo más fácil sea dejar el voto en blanco porque no confía en ningún partido), podemos expresarnos con total libertad sin temer a ninguna represión política y gozamos de amplios derechos. Sin embargo, mis abuelos por ejemplo, saben lo que es vivir en una dictadura y valoran muchísimo el progreso que ha tenido nuestro país. De esta manera, refiriéndome al texto, comparto totalmente la opinión de Rosa Montero, no debemos perder la esperanza, pues Mandela nos demostró que no todos son iguales, que hay políticos honrados que saben hacer política, que miran por su país y no por sus bolsillos y que la democracia, con todas sus imperfecciones, es el mejor sistema en el que podremos convivir, por eso los ciudadanos, deberíamos de aprovechar que contamos con la democracia para así corregir sus imperfecciones, pues no es la democracia lo que nos defrauda, es el uso que hacen de ella nuestros representantes.