viernes, 4 de noviembre de 2011

Violencia en las gradas

En el presente curso escolar retomamos la publicación de los comentarios críticos realizados por los alumnos de 2º de Bachillerato en la materia de Proyecto Integrado. Iniciamos esta práctica con el ejercicio de la alumna de 2º de Bachillerato Elvira Fernádez García, quien expone su opinión de forma argumentada a partir de la lectura del editorial "Violencia en las gradas" publicado en El País en marzo de 2006 y que fue propuesto para Selectividad en Andalucía ese mismo año. Este texto periodístico de opinión parte de unos hechos acaecidos en el encuentro Barça-Zaragoza, en el que el el actual exjugador del equipo culé (Samuel Eto´o) recibió insultos racistas durante el partido, motivo por el cual el club maño fue sancionado. A partir de esta noticia, el editorial del momento reflexiona sobre las causas, consecuencias y posibles medidas que pueden tomarse para paliar y condenar la violencia verbal, que es un primer paso para la física. Os dejamos a continuación con el comentario de nuestra alumna.



Los insultos en el fútbol lamentablemente existen desde que el fútbol es fútbol, pero los hinchas no solo son los que insultan (como cita este editorial), también los jugadores son partícipes de todo esto por mucho que nos empeñemos en negarlo o en suavizar las cosas porque actualmente los insultos y vejaciones están a la orden del día en este deporte.
Un claro ejemplo de esto se dio en el último partido Barça-Sevilla, en dicho encuentro Cesc Fábregas llamó a Frederic Kanouté “moro de mierda” aunque el jugador barcelonés desmiente estas declaraciones. Este penoso hecho no es aislado y para nada justificable ya sea o no un insulto racista, puesto que ninguna persona tiene derecho a ofender a otra y menos todavía si hablamos de jugadores profesionales de un deporte internacional (ya que los jugadores son modelos a seguir para muchos niños).


¿Pero cuándo se dejó atrás la deportividad y el respeto por los demás? Desde la más tierna infancia la mayoría de los niños son apuntados a equipos de fútbol, donde se supone que van a divertirse y a pasárselo bien, pero es ahí donde por parte de algunos padres y entrenadores se fomenta la actitud agresiva del jugador. Así si nuestro equipo no gana, tendemos a despotricar en contra del árbitro o de los jugadores contrarios, y todo ello por no buscar el fallo en los integrantes de nuestro grupo o simplemente por no saber afrontar una derrota. Este comportamiento es presenciado por niños que tienden a imitar lo que su jugador favorito hace, y claro está si no llegan a ser futbolistas profesionales pueden llegar a convertirse en “ultras” de su equipo.

Ese fanatismo y extremismo religioso que tanto se menciona en las noticias y se vincula a actos terroristas es perfectamente comparable con el fanatismo que algunos adeptos al fútbol sienten por sus respectivos equipos y por los que son capaces de armar peleas, detener un partido o incluso destrozar estadios y después hacen gala de ello. Comparto plenamente la opinión del autor en lo referente a que las gradas no deben ser refugio para la xenofobia y que por ello deberían tomarse seria medidas con aquellos que atenten contra la dignidad de las personas.

En definitiva: reflexionemos un poco señores, somos capaces de sancionar duramente cualquier agresión física pero cuando se trata de insultos y vejaciones somos más benevolentes.... ¿A caso es menos serio una agresión de este tipo? Tomemos medidas contra el racismo en los estadios, contra la violencia en general, no dejemos que esta sociedad vuelva a erguir muros que antaño fueron derribados y digamos entre todos: "NO A LA VIOLENCIA FÍSICA Y VERBAL EN EL DEPORTE".

Elvira Fernández García (alumna de 2º de Bachillerato)

2 comentarios:

Rosa María Calderón dijo...

Añadimos una opinión más, perteneciente en este caso al alumno de 2º de Bachillerato Antonio Rodríguez Delgado:

Los insultos racistas no son más que otra manifestación de la violencia que ha generado el fútbol a lo largo de los años, pues es indiscutible que el fútbol es uno de los deportes que genera más violencia, tanto entre sus jugadores, como entre sus seguidores, llegando al punto en que debemos plantearnos si ¿es el encuentro en sí y el resultado de éste, o el enfrentamiento contra los adversarios lo que verdaderamente excita a muchos aficionados de este deporte?
Por un lado, todos hemos pasado por algún parque u otro lugar, y hemos visto a niños, ya sean pequeños o mayores, jugando al fútbol, niños que siendo amigos de toda la vida, en su mayoría, terminan peleando por este deporte, ¿Qué es lo que genera esta violencia? Parece impensable creer que es el mero motivo de enfrentarse uno con otros lo que le gusta a estos niños, no, la respuesta es ganar y no admitir una derrota ¿Acaso vivimos en una sociedad donde nos venden continuamente la idea, ya sea de forma más o menos directa, que lo importante es ganar sin importar los medios para ello? Ante esta situación la mejor solución sería la difusión de la cultura de la paz, de la tolerancia y de la humildad con el objeto de ser capaces de aceptar que a veces uno es menos capaz que lo demás, sin perder la confianza en sí mismo.
Por otro lado, nos encontramos ante el grupo que verdaderamente lo que busca es violencia. Como suele pasar cuando la gente se pierde en el anonimato de las masas, nadie es nunca responsable de lo que ocurre, esto provoca que ciertas personas aprovechen la impunidad que otorgan las masas, para hacer las cosas más terribles que jamás se plantearían hacer estando solas. Puede suceder que sea una persona la que tira la piedra que pueda acabar con la vida de alguien pero los demás colaboran y lo incentivan. Evidentemente en este caso, el resultado del encuentro se convierte en un motivo secundario en los estadios, anteponiéndose el enfrentamiento cuerpo a cuerpo contra los adversarios. En principio, la solución más evidente seria mejorar la seguridad de estos estadios y concienciar a la gente sobre los problemas de estas actitudes.
En resumen, el fútbol es un deporte que genera violencia manifestada en distintas formas, y provocada por muchas razones, debemos poner fin a este tipo de acciones, ya sea incentivando la tolerancia o concienciando a la gente sobre este tipo de hechos, entre otros métodos.

El Cuervo Deportes dijo...

Hola, os dejo el siguiente enlace por si lo queréis poner en el gadget (Otros Sitios de Interés)

El Cuervo Deportes

Saludos Cordiales.