viernes, 6 de mayo de 2011

"Siempre la moda fue la moda": un texto de Feijoo en la Prueba de Selectividad de Lengua Castellana

Siempre la moda fue la moda. Quiero decir que siempre el mundo fue inclinado a los nuevos usos.
Esto lo lleva de suyo la misma naturaleza. Todo lo viejo fastidia. El tiempo todo lo destruye. A lo que no quita la vida, quita la gracia… Piensan algunos que la variación de las modas depende de que sucesivamente se va refinando más el gusto, o la inventiva de los hombres cada día es más delicada. ¡Notable engaño! No agrada la moda nueva por mejor, sino por nueva. Aún dije demasiado. No agrada porque es nueva, sino porque se juzga que lo es, y por lo común se juzga mal. Los modos de vestir que hoy llamamos nuevos, por la mayor parte son antiquísimos. […]
Pero, aunque en todos tiempos reinó la moda, está sobre muy distinto pie en éste que en los pasados su imperio. Antes el gusto mandaba en la moda, ahora la moda manda en el gusto. Ya no se deja un modo de vestir porque fastidia, ni porque el nuevo parece o más conveniente o más airoso. Aunque aquel sea y parezca mejor, se deja porque así lo manda la moda. Antes se atendía a la mejoría, aunque fuese solo imaginada, o, por lo menos, un nuevo uso, por ser nuevo agradaba y, hecho agradable, se admitía; ahora, aun cuando no agrade, se admite solo por ser nuevo. Malo sería que fuese tan inconstante el gusto, pero peor es que, sin interesarse el gusto, haya tanta inconstancia. De suerte que la moda se ha hecho un dueño tirano y, sobre tirano, importuno, que cada día pone nuevas leyes para sacar cada día nuevos tributos; pues cada nuevo uso que introduce es un nuevo impuesto sobre las haciendas. No se trajo cuatro días el vestido cuando es preciso arrimarle como inútil y, sin estar usado, se ha de condenar como viejo. Nunca menudearon tanto las modas como ahora, ni con mucho
. (Benito Jerónimo Feijoo, Teatro crítico universal) Convocatoria de septiembre 2009-2010, Comunidad de Madrid:
http://www.emes.es/AccesoUniversidad/Selectividad/ModelosdeExamenes/tabid/344/Default.aspx

Como casi todos los viernes publicamos una Prueba de Comentario de texto de Lengua Castellana y Literatura, y dado que ya se han visto todos los textos periodísticos de los últimos años en Andalucía, damos un salto a la Comunidad de Madrid y esta vez hemos cambiado de género, dejamos el periodismo, para ver el ensayo de la mano de un clásico del siglo XVIII que como comprobaréis sigue de actualidad. Por lo pronto, publicamos solo el texto y a lo largo de estos días se ofrecerá el resumen, el tema, la estructura y el comentario crítico. Tenéis también el enlace en el que podéis encontrar otras interesantes pruebas de selectividad.

TEMA. La moda: esa tirana y efímera consejera.
RESUMEN. La moda ha condicionado desde tiempo inmemorial los gustos de la sociedad, pero en la actualidad se ha impuesto de tal manera que se ha convertido en una auténtica tirana, en una dueña y señora, que desde su trono efímero decide las tendencias en el vestir y provoca que rápidamente lo nuevo sustituya a lo antiguo, no por ser mejor, sino simplemente por ser nuevo.
ESTRUCTURA.
La estructura de este ensayo de Feijoo es claramente deductiva o analizante pues la tesis o idea principal se presenta al comienzo del texto: “Siempre la moda fue la moda. Quiero decir que siempre el mundo fue inclinado a los nuevos usos. Esto lo lleva de suyo la misma naturaleza. Todo lo viejo fastidia. El tiempo todo lo destruye”. Como puede comprobarse el autor del Teatro crítico universal expone que la moda tiene un carácter efímero y el ser humano se ha supeditado siempre a ella. Una vez expuesta su tesis, este notable ensayista del siglo XVIII inicia el cuerpo argumentativo en donde hace una reflexión sobre cómo la moda condiciona el gusto de la sociedad. En dicho cuerpo argumentativo comienza reconociendo la existencia de opiniones distintas sobre el tema en cuestión (la moda)- cuando hace referencia a que “algunos piensan que la variación de las modas depende de que sucesivamente se va refinando más el gusto..”-, para rechazarlas a continuación manifestando notablemente su disconformidad (“¡Notable engaño!”) Aquí empieza precisamente la REFUTACIÓN y el uso de los siguientes argumentos que la sostienen, fundamentalmente racionales: 1) Las nuevas tendencias triunfan no porque sean mejores que las anteriores, sino simplemente porque son novedosas; 2) los nuevos estilos en el vestir, se basan en realidad en patrones anteriores; 3) la moda siempre ha estado presente en la sociedad, pero en la actualidad la condiciona mucho más; 4) “antes el gusto mandaba en la moda, ahora la moda manda en el gusto” (crítica mordaz a partir de la antítesis); y 5) los cambios en las formas de vestir no están condicionados por la utilidad o por la operatividad, simplemente por la moda. Finaliza el texto con una CONCLUSIÓN, que en donde se manifiesta –a modo de consecuencia- que la moda se ha transformado, sobre todo ahora y por la razones aducidas anteriormente, en una tirana que marca las tendencias de la sociedad y convierte a los individuos en seres caprichosos que desechan las cosas que son útiles simplemente porque dejar de estar a la última (“De suerte que la moda se ha hecho un dueño tirano….Nunca menudearon tanto las modas como ahora, ni con mucho”).

32 comentarios:

Lidia dijo...

En este texto de Benito Jerónimo Feijoo, podemos ver cómo la preocupación por la moda ha existido siempre, y cómo -en este caso- en pleno siglo afrancesado las tendencias en la forma de vestir y de peinarse pasaron a convertirse en una cuestión importante para la sociedad más pudiente del momento. Por tanto, este ensayo de Feijoo está de rabiosa actualidad aunque sea del siglo XVIII: la moda cambia continuamente, pero las tendencias que quedan desfasadas vuelven pasado un tiempo.
Sin embargo, casi nadie nota que las modas han cambiado hasta pasados unos años. Estamos tan acostumbrados a vernos cada día con distintos chalecos, distintos zapatos y peinados, que solo notamos algunos cambios cuando nos vemos en las fotografías de hace tan solo un año. Las tendencias de cada temporada condicionan nuestra forma de vestir y nos obsesionamos con ir a la última o con lo que nos vamos a poner en determinadas ocasiones o eventos.
Inevitablemente todos caemos en la tiranía de la moda, sobre todo con mi edad y no siempre tenemos criterio para elegir nuestro propio estilo y salirnos de lo que nos marcan las líneas de cada temporada. Han pasado varios siglos y no hemos cambiado en nada, es más nos hemos vuelto más consumistas y caprichosos con la moda. Por tanto podemos decir que: hoy por hoy, el pensamiento de Feijoo sí que está de moda.

Ana dijo...

Primavera-verano 2011: se llevan los colores beis, el vaquero, vestidos largos con estampados…
Si no tenemos nada beis, nos lo compramos, si no tenemos camisas vaqueras también, y ¿Qué pasa con lo que tenemos de hace un año o dos? ¿Lo tiramos? Hay personas que hacen eso, se dejan llevar por la moda. Siempre van perfectas y sobretodo a la última, le importa lo que opinen sobre ellas.
En cambio otras que no siguen la moda, siguen su propio estilo. Eso es un signo de que tienen una personalidad y le importa bien poco lo que opinen de ellas.
Pero no hay que ir a la moda, para ir bien vestida, se puede combinar colores, con modelos de otros años. Si estamos cómodas con unos vaqueros de campana, ¿Por qué tenemos que llevar unos pitillos solo para ir a la moda? Se supone que llevamos ropa con la que nos sentimos a gusto, guapas, perfectas… Pero si llevamos lo que está en boga, y estamos incomodas con ellas, no nos sentimos perfectas.
Con esto saco una única conclusión, debemos de tener nuestra propia personalidad, no nos tenemos que dejar influenciar por los demás y como bien dice Benito Jerónimo Feijoo, lo que es viejo estorba, esa idea deberíamos dejar de tenerla. Puede que lo que es viejo sea más bonito que lo nuevo.

Ana dijo...

Primavera-verano 2011: se llevan los colores beis, el vaquero, vestidos largos con estampados…
Si no tenemos nada beis, nos lo compramos, si no tenemos camisas vaqueras también, y ¿Qué pasa con lo que tenemos de hace un año o dos? ¿Lo tiramos? Hay personas que hacen eso, se dejan llevar por la moda. Siempre van perfectas y sobretodo a la última, le importa lo que opinen sobre ellas.
En cambio otras que no siguen la moda, siguen su propio estilo. Eso es un signo de que tienen una personalidad y le importa bien poco lo que opinen de ellas.
Pero no hay que ir a la moda, para ir bien vestida, se puede combinar colores, con modelos de otros años. Si estamos cómodas con unos vaqueros de campana, ¿Por qué tenemos que llevar unos pitillos solo para ir a la moda? Se supone que llevamos ropa con la que nos sentimos a gusto, guapas, perfectas… Pero si llevamos lo que está en boga, y estamos incomodas con ellas, no nos sentimos perfectas.
Con esto saco una única conclusión, debemos de tener nuestra propia personalidad, no nos tenemos que dejar influenciar por los demás y como bien dice Benito Jerónimo Feijoo, lo que es viejo estorba, esa idea deberíamos dejar de tenerla. Puede que lo que es viejo sea más bonito que lo nuevo.
(Ana vidal muñoz 2ºBach. A)

Cristina Jiménez dijo...

´´ La moda se ha hecho un dueño tirano`` expresa Jerónimo Feijoo del que su visión no se aleja mucho de la realidad. ¿Cuántas personas han dejado de ponerse aquel pantalón, camisa… que tanto les gustaba solo porque ya no está de moda? Últimamente importa más lo que unas personas dicen que se lleva que lo que realmente te gustaría llevar a ti y nosotros como corderos vamos siguiendo sin rechistar lo que esos señores digan aunque lo que ellos crean que es la moda discrimine a otras personas solo por el hecho de no usar una 38 y después millones de personas se escandalizan cuando descubren los altos índices de trastornos alimenticios que se producen entre los adolescentes.
Pero este desfile de sumisión a los modelos impuestos no acaba aquí sino que además pretenden engañarnos con esa palabra NOVEDAD puesta en la etiquetas de prendas que se llevaron hace menos de 40 años haciéndonos creer que la moda está en continua renovación y lo cierto es que está en continuo retroceso y que pronto llegará el día que nos vistan con pieles como en la prehistoria.
Al fin y al cabo no somos más que juguetes a los que visten y desvisten a su antojo las grandes marcas y que estamos tan bien enseñados que ponemos a parir a quien no vaya igual que nosotros e incluso nos burlamos de ellos. Muchas veces la humanidad ha luchado por la libertad de expresión, sin embargo dejamos que nos coaccionen a lo hora de vestirnos y no hacemos nada al respecto porque, sencillamente, es la moda y nosotros sus esclavos.

carolina dijo...

Según Benito Jerónimo “antes el gusto mandaba en la moda, pero ahora la moda manda en el gusto”. Y es así. Solo hace falta que salgan en una pasarela una serie de prendas para que millones de personas la quieran solo porque es nueva y diferente. Sin embargo, hay personas al que este asunto de la moda le es indiferente, al contrario de otras que viven supeditadas y esclavizadas por los dictados de los diseñadores, y además se permiten el lujo de criticar a aquellas otras que tienen criterio propio y tienen su propio estilo al margen de las últimas tendencias.

El hecho de que una persona sea más conservadora y tenga su propio estilo puede ser la causa de la burla de muchachitas sin escrúpulos que van a la última y miran con cierto desdén a las que no pertenecen a su grupo. Creo que las personas que van a la moda de modo exagerado, no tienen personalidad y se dejan llevar fácilmente por el círculo social o por lo que marcan las firmas. En este sentido, no llego a comprender este afán por ir a la última: ¿no tienen criterio propio? o ¿es falta de personalidad?.

En definitiva, la moda cada vez atrae a más gente de diferentes edades y sexos. Ya no es cosa solo de mujeres, sino que los hombres cada vez se están preocupando más por su físico y por ir a la moda: a la vista está que muchos de ellos son más coquetos que una mujer. Así pues, la moda desde hace mucho tiempo, y actualmente todavía más, condiciona los gustos de la sociedad: muy poquitos escapamos a sus dictados, y como ya decía Feijoó, cuyas palabras y pensamiento están hoy por hoy vigentes, las nuevas tendencias nos gustan más por lo nuevo que por el hecho de que sean mejores.

CAROLINA RAMIREZ PIZARRO 2 º BACH B

María José Ganfornina dijo...

En estadística se llama moda al valor más frecuente que adopta una variable aleatoria. En economía, la moda está relacionada con las maldades del capitalismo: esclaviza a la población y elimina la soberanía del consumidor.
El individuo ya no es libre porque no elige por sí mismo, sino que su comportamiento depende de las grandes tendencias estéticas marcadas por las multinacionales. Todos nosotros, unos más y otros menos, nos dejamos influir por las nuevas tendencias.
Bershka, Zara, Stradivarius, Pull and Bear… todos nos dejamos influir por las tendencias que estas grandes cadenas nos imponen cada temporada, y nosotros los consumidores las seguimos, dando a conocer con ello que tenemos una escasa personalidad, porque nos dejamos llevar por lo que otros nos imponen.
No obstante, las modas siempre vuelven, como nos da a conocer el autor de dicho ensayo, Benito Jerónimo Feijoo: “Los modos de vestir que hoy llamamos nuevos, por la mayor parte son antiquísimos”, teniendo con ello Feijoo toda la razón del mundo, porque las modas que hay en la actualidad eran las mismas que cuando mi madre era joven: pantalones pitillo, complementos de leopardo… todas estas cosas que hoy en día están de moda, nos las hubieran presentado hace varios años cuando estaba el boom de los pantalones acampanados, y nos hubieran parecido de la época de la prehistoria, pero como hoy día las multinacionales nos las “imponen”, pues a nosotros nos parecen perfectas.
Hace varios años, cuando veíamos a alguien que llevaba unos pantalones de pitillo decíamos: “mira ese o esa con esos pantalones que eran de mi abuela cuando pequeña”, pero sin embargo, hoy por hoy, todos nosotros nos los ponemos. Curioso verdad, pues con todo esto creo yo que lo único que damos a conocer es que nosotros no tenemos personalidad ninguna, refiriéndome con ello a lo referido a la indumentaria. Yo soy de la opinión de que si a alguien le gusta, por ejemplo, vestirse con un traje de buzo en pleno verano (un ejemplo un poco exagerado), ¿por qué no se lo va a poder poner? si a esa persona le gusta. Yo creo que la moda es aquella que cada uno de nosotros llevamos puesta cada día, sin necesidad de que venga una cadena multinacional a decirnos que nos debemos de poner.
Pues bien, concluir decir únicamente que “las modas siempre serán las modas”, o mejor dicho la moda será aquella que cada uno de nosotros nos pongamos.
(María José Ganfornina Sánchez. 2º Bachillerato A)

Rosa María Calderón dijo...

Corrección de los comentarios del texto de Feijoo subidos hasta la fecha.

Muy bien Lidia, has hecho un comentario estupendo. Has ido fundiendo tu reflexión personal con el pensamiento de este ensayista y pensador del siglo XVIII.
En cuanto a Ana Vidal, también está muy bien tu comentario y la argumentación de tu tesis, pero te falta hacer más referencia a Feijoo. Me parece acertado que reivindiques el derecho a tener un propio estilo al margen de la esclavitud de las tendencias que marcan los modistos.
Con respecto al comentario de Cristina Jiménez, lo primero que tengo que comentarte es que revises un poquito más la puntuación y tengas cuidado con la construcción de las oraciones de relativo: al principio del comentario tienes un "del que" que debería sustituirse por "cuya" (expresa Jerónimo Feijoo del que su visión no se aleja mucho de la realidad > cuya visión.....) Bueno a parte de este comentario, me parece que está bastante bien tu ejercicio y que lo has relacionado con el problema de los trastornos alimentarios, elemento que no se ha incluido en los comentarios anteriores. No obstante, te comento lo mismo que a Ana: la presencia del autor y del texto que es objeto de comentario debe estar más presente, como en el caso del ejercicio de Lidia.
Pasamos ahora a Carolina Ramírez Pizarro, a la que solo tengo que decirle que el ejercicio está francamente bien. Empiezas y acabas haciendo referencia a Feijoó, de tal manera que le das una estructura encuadrada a tu reflexión. Adoptas y compartes la tesis del escritor ilustrado al principio del texto (tesis deductiva), y a continuación en el cuerpo argumentativo la demuestras trasladando el tema a la actualidad.
Por último, está el comentario de Mª José Ganfornina, a la que tengo que felicitar porque el ejercicio es fantástico. Me ha gustado mucho la introducción haciendo referencia a la moda, el capitalismo y por extensión a la sociedad consumista en la que nos encontramos todos inmersos. En segundo lugar, organizas de modo deductivo tu propia argumentación y propones como tesis la esclavitud a la que se ve sometida el individuo debido a la tiranía de la moda. A partir de aquí desarrollas muy bien el cuerpo argumentativo, haces uso de muchos argumentos de ejemplificación y haces referencia a las principales cadenas de moda que condicionan la forma de vestir de los más jóvenes, que son los que están más condicionados por esta esclavitud. En definitiva, está muy bien, aunque solo te aconsejaría que hicieras más alusión al texto que estás comentando. Haces referencia a Feijoó en la mitad de tu comentario, y de pasada al final. Por lo demás, estupendo comentario.

macarena dijo...

“Siempre la moda fue la moda”, así comienza el artículo de Feijoo. Siempre la forma de vestir, es decir la manera en que el ser humano envuelve su cuerpo ha sido una forma de distinguirse. Antiguamente desde la Edad Media y durante varios siglos la forma de vestir era una distinción entre las distintas clases sociales. Por tanto la moda y la forma de vestir va de acuerdo con los tiempos y con la sociedad en sí.
Eso si, al ser humano le gusta ir renovándose constantemente ya que la sociedad no es inmóvil va avanzando continuamente en cuanto a forma de pensar etc, como en la forma de vestir, por eso nos gusta ir cambiando. Nos sentimos más jóvenes, ya que todo lo antiguo y lo rutinario nos cansa y nos aburre, por esto Feijoo nos dice “Esto lo lleva de suyo la misma naturaleza. Todo lo viejo fastidia”.
Una persona se siente más joven si lleva una ropa más juvenil.
En la sociedad actual en la que vivimos continuamente la publicidad nos están bombardeando queriéndonos implantar unas ideas sobre la mujer perfecta: debes de pesar X, debes de utilizar la talla X, debes de utilizar estos colores para ir a la moda y tener este look.
Todo esto da lugar a que mucha gente se deje arrastrar y esté continuamente comprando y renovando su vestuario aunque la ropa sea nueva y aunque la nueva que compre no le favorezca. Simplemente cambiar por cambiar, porque es nuevo y es lo que se lleva, no porque nos siente mejor. Por esto dice el autor “Antes el gusto mandaba en la moda pero ahora la moda manda en el gusto”.
Hay personas que se dejan influir tanto en su esclavitud por la moda que llegan a extremos y por conseguir una talla llegan a adelgazar tanto que caen enfermos y padecen enfermedades como la anorexia o la bulimia.
Por tanto el autor nos quiere hacer reflexionar sobre la moda en el sentido de que no nos dejemos arrastrar por ella y que no seamos esclavos de la moda si no que elijamos lo que mejor nos siente a nuestro cuerpo y a nuestra economía, no seamos compradores compulsivos. Gastemos en ropa lo necesario y vistamos con personalidad y con un estilo propio.

Macarena Caro Gracia 2º Bach. B

cecilia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cecilia dijo...

¿Somos realmente nosotros los que elegimos la moda, o es la moda la que nos elige a nosotros? Verdaderamente esta pregunta deja mucho que desear. Primeramente nos encontramos en una sociedad reinada por el mayor manipulador, controlador y el que decide sobre nosotros, el dinero. Obviamente si tenemos la suerte de contar con este, fácilmente podremos caer en la trampa que la moda nos tiende, y es ahí el quid de la cuestión. Desde tiempo inmemorial la moda ha sido y es el punto de mira de todo el mundo, todos estamos pendiente de los últimos modelitos que las estrellas de cine llevan, por ejemplo, en la gala de los Oscars, o de los últimos diseños que los grandes diseñadores acaban de sacar al mercado, pero de lo que no nos damos cuenta es de que esos fantásticos modelos que a nuestro parecer parecen novedosos y preciosísimos, han tenido otro patrón anteriormente y lo que ahora nos ofrecen es una réplica o similitud del mismo, y como dice Feijoo en su artículo, “Los modos de vestir que hoy llamamos nuevos, por la mayor parte son antiquísimos”, y nos engañan como si fuese algo moderno y que está de moda, porque efectivamente nosotros hacemos que esté de moda, independientemente de que la indumentaria sea bonita o fea, sencilla o extravagante, natural o sofisticada y un largo etcétera.
Por otro lado uno de los mayores influyentes que hacen que la moda subordine nuestros gustos son, por ejemplo, las famosas tiendas donde estamos acostumbrados a ir a comprar. Naturalmente casi todas ellas presentas las mismas vestimentas, con lo que no te dejan mucha libertad para elegir entre un modelito u otro, y finalmente terminas comprando esa prenda que antes te parecía horrible, pero que poco a poco vas asimilando y te va encantando hasta tal punto de convertirse en unas de tus favoritas.

En definitiva, estamos tan acostumbrados a lo “que está de moda” que cuando alguien se decide a llevar algo diferente, algo que cambie las reglas del juego o simplemente algo que causa tal impacto en tus ojos que decides juzgar a esa persona tachándola de “cateta” por así decirlo, sin ni siquiera saber o entender que es realmente la moda y lo peor aún creyéndonos que vamos a la moda , porque la moda no debe elegirte a ti, tú eres quien la tienes que elegir.

elvira dijo...

Abro todos los cajones, desmantelo media casa estoy buscando algo pero no lo encuentro y de repente aparecen mis pantalones preferidos en la bolsa que mi madre ha destinado para donarla a la gente que necesita ropa.
-Mamá ¿por qué has tirado mis pantalones?
-Ay, hija es que están pasados de moda.

Están pasados de moda… solo es la frase para dejarnos embaucar una vez más en nuestro día a día por una sociedad que lo controla todo.
La moda solo es una forma más de control social puesto que solo unos pocos son los “elegidos”, los “creadores” que nos hacen el favor de “iluminarnos” con su divinidad y ofrecernos complementos, bolsos, ropa etc. A los demás mortales pues solo ellos tienen el don de decidir que es lo que se lleva y que lo que no.
Pero todo lo novedoso, todo lo puntero no lo es pues al igual que en la poesía ya está todo inventado y simplemente lo que se renuevan son los autores, la moda es lo mismo solo que en vez de autores son modistos y en vez de versos hablamos de ropa pero en definitiva es similar. “Los modos de vestir que hoy llamamos nuevos, por la mayor parte son antiquísimos” defiende Feijoo en el texto y estoy totalmente de acuerdo con él ya que en cuestiones de moda se sigue el patrón que dejaron las modas anteriores solo que se alternan estampados, tejidos o se le añade un abalorio a lo que antes no lo tenia; es simple y fácil llevarse el mérito de lo que inventaron otros ¡son genios!, pues no señores se aprovechan de la mentalidad de rebaño de la sociedad guiándonos por donde les plazca para después dar un tijeretazo y cambiar rápidamente de estilo.
Como bien dice Feijoo “La moda se ha hecho un dueño tirano”, pero un tirano encubierto por la sociedad pues nosotros mismos somos los que ofrecemos una vez más al dictador el quedarse y el seguir imponiendo por doquier sus arbitrarias exigencias pero esto seguirá así, la moda solo será un tirano más que muera con la humanidad puesto que es ella la que dirige las riendas y nosotros solo somos los que tiramos del carro.
(Elvira García Fernández 2Bach A)

rosa maria dijo...

La que nos indica la procedencia. La que nos muestra la edad. La que establece la situación económica. La que, sin más, es capaz de describir a una persona fácilmente. Sí, hablo de ella. De la tan admirada y a la vez odiada moda. “De la dueña y tirana de nuestro mundo”. Aunque esto de tirana sea cuestionable para muchos. Puesto que como casi todo en la vida tiene sus defensores, sus detractores y otros que simplemente no se sitúan cerca de ella. No sé si será por suerte o por desgracia, pero debo situarme en el primer bando, en el de los defensores. Pues el problema no está en que esta cambie, evolucionando o retrocediendo, tampoco en el gusto y mira que es importante en asuntos de este tipo, pues como bien dice Feijoo “malo sería que fuese tan inconstante el gusto, pero peor es que, sin interesarse el gusto, haya tanta inconstancia”. Sin embargo, sólo es cuestión de personalidad. De tener la capacidad y el derecho de elegir y opinar, de saber que debemos obviar y a que acogernos. De no dejarnos llevar por lo que la mayoría hace si no por lo que nos dicta nuestra conciencia, nuestro gusto y sobre todo nuestra cartera. Si somos capaces de posicionarnos a la izquierda o a la derecha políticamente, si ante monarquía o república sabemos que elegir porque nuestros ideales nos indica una cosa u otra, por qué ante temas como este, dejamos caer la culpa en otro lado, y no en nosotros mismos. Por qué decimos que la moda nos impone, nos empuja y nos obliga a ser como somos, por qué ante una camisa de cuadros y una de rayas elegimos la última puesto que el rollo marinero está en auge y no nos plantamos y contestamos que lo hacemos porque nos da la real gana. Porque para eso somos libres y vivimos en democracia, para ser capaces de elegir por nosotros mismos y no por las influencias del actor, el cantante o la periodista de turno. Es sencillo y práctico. Sólo es cuestión de ser sincero y de vivir con tu propia esencia. Aunque claro estamos hablando de esos seres humanos que se dejan influenciar y de los que en su mayoría prefieren seguir lo establecido para no desentonar y ser diferente.
Rosa Monge Bellido.

Rosa María Calderón dijo...

No se me habían olvidado estos cuatro comentarios de Macarena Caro, de Cecilia Ramírez,de Elvira García y de Rosa María Monge, que han sido las últimas alumnas de 2º de BTO que han subido sus ejercicios a este blog.

La verdad es que tan solo tengo que felicitaros por vuestro trabajo y porque pienso que a final de curso habéis logrado expresar con coherencia, cohesión y corrección (aunque a veces hay algunos lapsus ortográficos)vuestra opinión de forma argumentada y vinculando el tema expuesto en el texto que os sirve de comentario con la realidad.

Deseo a todos mis alumnos de 2º de BTO, tanto a los que se presentan a Selectividad en junio como a los que lo harán en septiembre, mucha suerte en todas las pruebas, y en especial en la que compete al Comentario Crítico de Texto.

Mucha suerte y un beso para todos.

Penélope. dijo...
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Gloria. dijo...


Partiendo de la tesis que hace el autor comparto plenamente la idea de este ensayista del siglo XVIII. Sobre todo,estoy de acuerdo con el comentario que hace sobre que el gusto se va refinando, que el estilo de los hombres cada vez es más delicado. O esa idea anodina de que la moda nueva es mejor, cuando se sabe que todo está inventado, que la moda es algo cíclico y la mayoría de las prendas que vestimos ahora son de hace varias décadas.

Es cierto que “todo lo viejo fastidia”, todo lo que no sea de una nueva temporada es hortera, sin glamour e incluso vulgar y es que las nuevas modas nos imponen constantemente la forma de vestir, de peinarnos y cómo no, el modo de combinar los complementos que marcarán a qué clase o grupo social perteneces.
Nos dicen cómo un conjunto puede ser más fashion, si lo combinas con un zapato de tacón o con unas bailarinas, y lo peor de todo es que nos dejamos manipular y asumimos como máquinas estas influencias que nos imponen porque no nos queda otra opción. Somos víctimas del capitalismo y del consumismo en la era de la publicidad y de la globalización más tirana: cuanto más tenemos, más queremos tener.

Por otra parte, no puedes diferenciarte del resto de la gente, porque si vistes de negro eres gótica, y como tal moda te impondrán los collares con cruces, las chaquetas largas hasta las rodillas y los zapatos con hebillas. Si tienes clase y gusto para la ropa, adoptas lo que dictan las pasarelas, pero - adecuándolo a la edad y al cuerpo correspondiente- serás siempre una chica Trendy; e incluso si haces todo lo contrario para ir fuera de la moda y no sigues la última tendencia que dictan los modistos serás una chica Out.

Mi madre decía que antiguamente cuando querías algo que destacase más de lo normal tenias que buscarlo porque quizás solo encontrarías en un tienda concreta, sin embargo, ahora si queremos algo de ropa fuera de lo común podemos encontrarlo en cualquier tienda, porque todas te ofrecen más o menos lo mismo.

Destacando uno de los argumentos que utiliza el autor de este texto, Benito Jerónimo Feijoo, eso de cuando nos ponemos un vestido un par de veces y sin estar apenas usado lo condenamos como viejo, en el pasado podías adorarlo, pero ahora -por lo que dicen las celebrities o las bloggers del momento- deja de gustarte. Anteriormente, mencionaba algunas de las tendencias de moda que existen, sin embargo la Vintage es una de esas que se caracteriza por usar complementos antiguos, de otras épocas y gentes, ropa que quizás como mínimo tenga 20 años.

En conclusión, donde quiero llegar con todo esto es a la paradoja de que cómo pueden imponernos comprar cosas nuevas y tirar lo viejo si más tarde dejaremos de lado lo nuevo para comprar loVintage.Desde luego, la moda como decía el eminente ensayista del siglo XVIII no gusta más porque sea mejor, sino simplemente porque se cree o se juzga que es novedosa y con esto precisamente juegan los modistos, las grandes cadenas de moda y por supuesto los medios de comunicación que están al servicio del consumismo más despiadado.

Laura Lapeña dijo...

Tres siglos después, y parece increíble, el pensamiento de Feijoo sobre la moda está de actualidad. Por tanto comparto plenamente el hecho de que la moda sea efímera, y de que no siempre nos aporte elementos novedosos, sino que en muchas ocasiones vuelven a llevarse tendencias que quedaron desfasadas años atrás. La moda simplemente atrae y gusta porque es nueva y porque marca estilo, pero no porque conlleve una mejoría den la calidad o en la comodidad de los usuarios.

En este sentido, creo que cada persona debe de tener su propia moda, y sentirse cómodo con lo que lleva puesto y verse bien, claro que esto es difícil ya que en la sociedad en la que vivimos la gente se preocupa demasiado por ir a la moda y por lo que digan los demás. Pero al igual que cada uno de nosotros tiene una personalidad, cada persona debería de tener su vestuario.
Vemos todos los días cómo nos bombardean con publicidad, personas que dicen que son expertas en moda y que hablan de lo que se lleva y lo que no, y yo me pregunto ¿por qué? Si aunque no se lleve a mí me gusta y me veo bien con él. Esto es un negocio basado en la manipulación ya que cambian constantemente los colores, la forma de las prendas, etc. Para que sea rentable y mueva dinero, se incita al consumismo y asi compramos continuamente ropa de moda y renovamos los armarios porque la que tenemos es de la temporada pasada.
Ahora esto es otra cosa, las modas siempre acaban volviendo, es increíble cuando ves que anuncian en los medios publicitarios tipos de prendas que ya han estado de moda antes y que se sustituyeron por otra, el más claro ejemplo son los pantalones anchos, los cuales se dejaron de llevar por los pitillos que son justamente lo contrario y ahora han vuelto otra vez. Pienso que como ya no saben qué sacar nuevo tienen que tirar de lo antiguo, y no veo claro que la moda sea algo que haya que seguir porque visto lo visto siempre se acaba llegando al principio.
En definitiva, no hay que demonizar la moda, ni mucho menos, porque a todos en cierto modo nos gusta seguir las tendencias que están a la última y sería hipócrita negárlo. Lo que hay que hacer en realidad es adoptar una conciencia más crítica ante el amplio abanico que la moda nos ofrece, y saber seleccionar lo nuevo sin desdeñar lo antiguo porque sea de la temporada anterior.

realidad dijo...
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realidad dijo...
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realidad dijo...
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yolanda tejero dijo...

La moda es la tendencia que marca o modifica la conducta de las personas, suele cambiar en periodos cortos, lo que provoca gastos de consumo, así como incita a la compra compulsiva y constante. Según Benito Jerónimo Feijoo "siempre la moda fue la moda" por ello desde hace años venimos viendo cómo se a convertido en parte importante en el día a día de las personas.

La moda desde hace mucho tiempo provoca que las personas se vean influenciadas a la hora de vestir. Se intenta vestir igual que los famosos, igual que las personas más “guays"……. Cada individuo es libre de escoger su forma de vestir, pero gran parte de ellos parecen pensar igual. Dependiendo de si les gusta la moda, si pueden permitirse esas prendas o sus preferencias a la hora de escoger su indumentaria, se observan divisiones en los pueblos, ciudades e incluso países, como pueden ser los "canis, pijos o chonis".

Desde mi punto de vista se gasta mucho dinero en comprar ropa, zapatos o complementos a la moda que dentro de un par de meses ya no servirá porque esa moda ha cambiado y la vigente es otra. Esta forma de gasto también influye en la marca de ropa, porque no es lo mismo la ropa de Zara que la del mercadillo. Claro que no es lo mismo, la de Zara que es más cara por llevar la marca, que la del mercadillo sin marca alguna. La excepción radica en que a veces ese precio aumenta por la calidad de la prenda, pero esto no siempre es así, solo en la minoría de los casos. En alguna ocasión mi madre ha comprado ropa de marca y del mercadillo y han resultado igual de buenas tanto una como otra, siendo los precios totalmente diferentes.

Se dice que la moda es cíclica, es decir, que cambia pero y termina volviendo a lo mismo. Hace tiempo no se veía a nadie con faldas largas o pantalones de pata de elefante porque en aquel momento ese tipo de prendas no se llevaban pero ahora muchas chicas utilizan de nuevo este tipo de prendas y están totalmente a la moda. Dentro de poco los pantalones pitillos tan modernos en la actualidad pasarán a la historia y entonces, ¿qué hacemos con ellos? Generalmente se tiran o se donan a los más desfavorecidos, cosa que no está mal, pero y si ¿se guardaran para cuando se volvieran a llevar? o ¿si se combinaran con alguna prenda más moderna?.......Porque, desde mi punto de vista, no todo tiene por qué estar completamente a la moda, podemos combinar diferentes tipos de prendas a la hora de vestir y así evitar una gran pérdida de dinero, aparte de seguir utilizándola también se podría guardar para cuando se volvieran a llevar, claro que con el mismo fin que si te la sigues poniendo.

Por tanto algo tan efímero y se ha convertido en una parte esencial en el día a día de las personas, podríamos decir que sí, que es dueña y tirana de nuestras decisiones como Feijoo comenta en su texto. Así pues, debemos aprender a ser dueños de nuestro propio estilo y no serlo del que nos impongan.

Lorena Rivas dijo...

A partir de la lectura de Benito Jerónimo Feijoo, “Siempre la moda fue la moda”, he de comentar que estoy a favor de lo que defiende el autor. Desde mi punto de vista la moda siempre ha estado presente en nuestras vidas, prácticamente en todo momento. ¿A qué es debido esto?

Antiguamente la moda podía estar sujeta, en cierta manera, a la mejora en la calidad y comodidad en el vestir; pero en la actualidad, no estoy segura de que esto sea así. Si nos centramos en la manera de vestir, no encuentro la ventaja de utilizar pantalones estrechos, frente a las grandes campanas que se llevaban cuando mi madre era una adolescente. Pues simplemente es mejor por la razón que encontramos en el texto leído, es decir, por el simple hecho de ser nuevo. Debemos reconocer que vivimos en una sociedad marcada por la imagen, de hecho, se dice que “una imagen vale más que mil palabras” y se le da una importancia excesiva a lo último, en detrimento de lo que queda rápidamente desfasado.

Los medios de comunicación también influyen notablemente en la sociedad de consumo y en los patrones o modelos de comportamiento, pues las maravillosas y perfectas modelos que lucen los diseños de temporada se convierten en los iconos a seguir por miles de mujeres, muchas de las cuales pueden llegar a sufrir trastornos de salud por el solo hecho de alcanzar el sueño de ser como los perfectos ángeles que lucen espectacularmente las últimas tendencias.

En definitiva, a pesar de que ya han transcurrido tres siglos, apoyo en gran medida al argumento de Feijoo de que la moda condiciona al gusto, y no a la inversa. Vivimos, pues, en una sociedad tiranizada por la moda, en donde la única forma de escapar es teniendo una clara conciencia crítica y una fuerte personalidad.

Andrea Cordero dijo...

Como Feijoo nos indica en este ensayo que nos sirve de objeto de comentario “La moda se ha hecho una dueña tirana” de la sociedad y parece mentira que tres siglos después esta afirmación esté increíblemente de moda y sea tan certera. La moda surgió siglos atrás, aunque afectó exclusivamente a las clases más pudientes, y esto se puede comprobar si hacemos un análisis de la historia del vestido y de los complementos a lo largo del tiempo. En la época en la que Feijoo hace este ensayo, la moda se convirtió en algo más y lo francés arrasaba frente a lo español, que se consideraba con menor estilo y gusto. Y así el petimetre afrancesado se impuso al la figura castiza del majo español.
Dos siglos después, en los años 60 se puso de moda el pelo con volumen y la variedad de colores, en los años 70 los pantalones campanas….. Podemos seguir hablando de todos los tipos de moda que ha habido en nuestra historia tanto tiempo como de esta misma, y ello no haría más que confirmar lo que ya hemos comentado. Otro fenómeno también de este tipo, que nos tiene rodeado es el marquismo. Muchos de los jóvenes y mayores de hoy en día prefieren gastarse 50€ en un chaleco de Massimo Dutti, que en otro de la misma textura y de las mismas características que vale 8€ en otra tienda cualquiera y todo eso por el simple hecho de llevar una marca. Creo que a las personas a que más les afecta esto es a los jóvenes, ya que hay algunos que están obsesionados con eso y son capaces de discriminar a otros niños porque no lleven marcas. Esta es una de las razones por las que en algunos centros escolares imponen la uniformidad de manera obligatoria. El tema de la moda engloba a muchos otros temas, como por ejemplo el de los modelos y los famosos. Quizás hoy en día la moda la empiezan ellos, ya que si Cristiano o Messi salen peinados de una forma a la semana siguiente probablemente muchos jóvenes vayan peinados así. Hace dos años se puso de moda una plancha del pelo que valía 250€ y la patrocinaba una modelo de alto prestigio, miré sus características y era igual que una de 80€, pero la mayoría de las niñas que la conocían pedían por Reyes o cumpleaños esa plancha, porque era la moda.
Las tiendas de ropa, son las que marean todo esto de la moda, ya que si este año se llevan los colores y tonos lilas y tú ves una camisa o un vestido lila y no te gusta probablemente no te lo compres, o sí porque no tienes otra elección porque lo más seguro es que la camisa o vestido que tu quieres, que es de color rosa fucsia no te la puedas comprar porque como no está de moda no se encuentra en la tienda.
En definitiva, personalmente creo que estamos dominados por la moda y me gustaría acabar con la frase con la que he empezado de Feijoo “La moda se ha hecho un dueño tirano”.

Andrea Cordero Cabral

irene gil delgado dijo...
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irene gil delgado dijo...

Nos encontramos ante un texto argumentativo, concretamente ante un ensayo,  en el que el autor del Teatro crítico universal muestra su opinión sobre la moda por considerarla efímera y poco práctica.

Desde mi punto de vista, al  igual que dice el ensayista del S.XVIII la moda es algo pasajero y condiciona el gusto de la sociedad sobre todo hoy en día por el hecho de que vivimos en un mundo globalizado y manipulado por los medios de comunicación. La globalización nos ha llevado a todos o a casi todos a vestir de la misma manera, ya que las tiendas de ropa venden lo que se considera “a la última”, por tanto si uno va de “shoping” al final no tiene más remedio que adquirir lo que hay en las tiendas, de tal manera que la moda nos la imponen queramos o no. Y del mismo modo que la globalización condiciona la moda, también la determinan los gustos de las “celebrities” y el marquismo que incide directamente sobre los jóvenes y las distintas tribus urbanas, como por ejemplo la de los “pijos”.
Nadie escapa de la influencia de la moda, y decir o afirmar que se pasa de ella es absurdo porque todo el mundo está más o menos influenciado. El problema deviene cuando la obsesión por la moda, conlleva –sobre todo entre las chicas jóvenes- cierta discriminación o rechazo si una se sale de las pautas establecidas. En muchos casos se critica a las personas por su manera de vestir, pero no nos damos cuenta de la situación económica de cada persona. Si por ejemplo tienes suficiente dinero para comprar toda tu ropa de colección está muy bien, pero no hace falta criticar a la otra persona por llevar ropa de la temporada pasada, ya que cada uno vive cómo puede y viste cómo puede.
En mi opinión es increíble cómo la moda puede afectar tanto a la sociedad, y que antes “la moda vivía para nosotros, y ahora nosotros vivimos para la moda”. También comparto la idea con Feijoo de que “las nuevas tendencias triunfan no porque sean mejores, si no porque son más novedosas”.
A fin de cuentas, la moda es algo cíclico por que si nos paramos a pensar en la moda de los años 50 veremos que es la misma que se ha dado hace un par de años o tres y que los pantalones de campanas que se ponían los hippies, se ha llevado hasta hace un par de años y que los pitillos que antes lo usaban vuestras madres, ahora lo usamos nosotras.

Y para finalizar como dijo la diseñadora de moda Mary Quand, creadora de la minifalda: "Hoy, cada cual lleva lo que quiere, donde quiere y como quiere. Y eso me pone muy feliz”.

nazaret gordillo ruiz dijo...

En la actualidad los modos de vestir de las personas vienen a ser una copia de los modelos antiguos, ya que todo lo antiguo no pasa de moda, al revés vuelve a ser de nuevo moda.
Un claro ejemplo se puede ver en los pantalones en forma de campana en sustitución de los recientes pantalones pitillos. La moda puede llegar al punto de marcar diferencias éticas y sociales, ya que se puede apreciar la diferencia social de cada persona por la forma de ir vestida. Aquellas personas con mejor situación económica podrán ir vestidas mejor que otra que no posea dicha situación. Por lo general, hoy en día vivimos en un mundo en el que la moda o el ir bien vestidos es una de las principales prioridades, y sentimos la necesidad de innovar nuestro vesturio conforme vayan saliendo prendas nuevas. Esto provoca un continuo gasto de dinero, aunque hay personas que no se ven en esa situación de crisis y siguen derrochando el dinero sin más.
La moda cambia nuestra personalidad sin darnos cuenta, ya que no tendemos solo a seguirla sino que copiamos los modelos de vestir de otras personas, hasta el punto de vestir todos de manera parecida.
Ahora es la moda la que domina o manda sobre el gusto y no al contrario. La moda se ve ya como una rutina, algo que se debe seguir sin más o porque al seguirla nos sentimos más a gusto con nosotros mismos. Para concluir, actualmente lo que seguimos a "raja tabla" , lo que marca tendencia, lo refinado, lo innovador o como se quiera llamar , no es más que una simple copia de un modelo antiquísimo que vuelve a ser de nuevo moda. Y esto lleva consigo el gasto innecesario de dinero no por gusto sino por seguir esta tendencia ( la moda ). Pero de todo esto la culpa no la tiene la moda ni mucho menos, sino las personas que se dejan influenciar por está, modificando su forma de vestir y otros muchos más aspectos.

Noemi dijo...

Este texto de Feijoo critica el poder de la moda en la sociedad dieciochesca, y sorprende cómo ya en esta época su influencia era muy parecida a la actual, aunque obviamente en el siglo XVIII la clase social que se veía más afectada era la nobleza o la aristocracia, que es la que se podía permitir cambiar alegremente el fondo de armario. Muy acertadamente Feijoo nos comenta que la moda gusta simple y llanamente porque es nueva (y de ahí su atractivo), pero no realmente porque sea mejor o porque implique una mejora en la calidad de la prenda. Por tanto, la moda nos viene impuesta y en este sentido no hemos cambiado mucho desde el siglo XVIII, aunque hay que matizar que hoy en día, más que nunca, somos más gregarios o más “borreguitos”, y al final terminamos siguiendo las pautas que nos dictan los modistos y las grandes industrias de la moda, entre otras cosas porque la oferta que encontramos en las tiendas nos condicionan irremediablemente y nos dejan poco margen de actuación.

En cierto modo pensamos que la moda nos trae lo nuevo, pero realmente la moda se repite con los años: hace unos 30 años se utilizaban los pantalones de pitillo, más tarde se dejaron de usar, y ahora de nuevo se llevan….. Entonces, ¿esta moda es nueva o volvemos a copiarnos de lo antiguo?. Sinceramente pienso que la moda nos hace ser más consumistas y más tontos, pues por seguir algo que supuestamente está de “moda” podemos llevar ropa que no nos gusta, y solo por el hecho de ir a la moda la compramos. Además de todo esto, creo que no nos damos cuenta de todo lo que hay detrás del gran escaparate de la moda: niñas de 13 o 14 años, cuyos son ídolos modelos “esqueléticas”, o jóvenes que caen en la anorexia por el simple hecho de querer ser como las modelos a las que imitan, y esto sin contar con chantajes del tipo “Si adelgazas tendrás mucho más trabajo”. Sabemos realmente qué hay detrás de la moda? Pensamos que ese mundo es muy bonito, y que parece un cuento de hadas, pero no se ve la obsesión por la delgadez, la presión de las agencias de moda o el mal ambiente que puede respirarse entre las propias modelos que tratan de abrirse paso en el difícil mundo de la pasarela y compiten entre ellas mismas.

No conformes con todo esto, no nos damos cuenta de que inevitablemente todos caemos en la tiranía del consumismo y de que no nos importa gastar dinero tontamente en algo que realmente no es nuevo, sino copiado de otra época. Realmente la moda, a pesar de tener sus bondades y de que en cierta manera todos estamos influenciados por ella, tiene mucho aspectos negativos sobre los que tendríamos que reflexionar seriamente como personas y consumidores.

Cristina Vidal dijo...

Como decía Feijoo en el siglo XVIII, las nuevas tendencias en el vestir han gustado casi siempre no porque aporten una mayor calidad y comodidad, sino simplemente porque son novedosas y como hoy en día se diría, marcan estilo. Si hoy en día alguien está de moda, sin duda alguna es Feijoo, porque parece increíble que la clarividencia de su pensamiento siga vigente hoy en día y pueda aplicarse a algo tan efímero y al mismo tiempo tan influyente en la sociedad actual como es la moda.

En la actualidad, las personas van inclinadas hacia las nuevas tendencias, no por ser mejores, sino por ser nuevas, es decir vivimos en un país condicionado por la moda hasta tal punto de influir en nuestros gustos. En primer lugar, la adición por el marquismo está muy presente en nuestros días debido a que cada vez hay más personas que quieren vestir de marcas, por ejemplo en los adolescentes, el vestir así parece ser más “guay”, permite la aceptación de los compañeros de clase, entre otros motivos. Por lo que de tal manera la moda condiciona el gusto de la persona. Por otro lado, encontramos la influencia de la publicidad, que desde mi punto de vista es el plato fuerte porque considero que es una manera rápida y directa para mostrar a todo el mundo las nuevas tendencias. Cabe añadir, la existencia de modelos de personas en las cuales se refleja la moda en tanto los distintos cortes de cabello, los colores tratados en cada temporada, así como el estilo de ropa actual. Además, la manera de vestir de las personas persuadidas por la moda es una de las consecuencias de la globalización; aunque todavía hay ciertos países donde se mantienen sus propios estilos de ropa, estos son menos en comparación con años anteriores, donde la moda no era algo tan generalizado.

En conclusión, la moda condiciona cada vez más nuestros gustos gracias a la presión de los medios de comunicación y al consumismo de la sociedad capitalista en la que vivimos inmersos. No obstante, deberíamos pararnos a pensar qué conciencia crítica tenemos, qué actitud adoptamos como consumidores de la moda en estos tiempos de crisis, puesto que la situación que nos rodea ya no propicia el consumismo salvaje al que hemos estado acostumbrados hasta ahora.

Cristina Vidal dijo...
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Marta Díaz Gordillo dijo...

La moda va cambiando a lo largo del tiempo, adecuándose a los nuevos usos y tendencias existentes. Pero eso no ocurre como antes, ahora no se busca la mejora y el bienestar para el individuo, sino los beneficios para las grandes industrias en las que ésta se estructura. Tal y como se advierte en el texto de Feijoo, antes el gusto mandaba en la moda y ahora la moda manda en el gusto, convirtiéndose ésta en tirana e importuna.

La moda se percibe a través de los medios de comunicación y sobre todo de la publicidad. Es ahí donde se utilizan diferentes estrategias en las emisiones televisivas o en la prensa escrita, creando la llamada inclinación al marquismo o induciendo a un estilo concreto e incitando a la sociedad consumista en la que vivimos a hacerse con la última tendencia por temor a quedarse anticuado. Claro está, estando todas estas novedosas tendencias subordinadas a los intereses de la cúpula de las grandes industrias de la moda, fieles agentes del consumismo despiadado. Además, existen otro tipo de situaciones en las que la industria textil se ve beneficiada y que son las creadas cuando se establece un modelo a seguir, normalmente fijado a través de la imagen de un famoso. En esa ocasión se intenta producir ese estilo pujante o en alza para poder de nuevo continuar obteniendo ganancias.

Aparte de todo esto, una de las cosas que afianza la rentabilidad y las ganancias de este sector, en los tiempos que corren, es la globalización puesto que garantiza una mayor cobertura de la información y esta puede llegar a un número mayor de consumidores. Por tanto, la moda va a ser siempre lo mismo, siempre va a adaptarse a lo nuevo. Pero lo nuevo depende de su concepto y del significado que este cobre a lo largo del tiempo.

Laura Díaz Gordillo dijo...

Como dijo Feijoo, “la moda siempre fue moda” y el mundo siempre se inclina a los nuevos usos. Hoy en día la industria de la moda está presente en casi todas las partes del mundo, con una gran cantidad de tiendas y anuncios publicitarios vistosos.
La mayoría de estas industrias se aprovechan de la situación en la que está la moda en estos tiempos, de tal manera que la moda se ha convertido en algo común y habitual en revistas, programas de televisión, radio o desfiles, con lo cual es más fácil para esta industria hacer que los compradores accedan a sus productos gracias a la influencia que ejercen desde los medios
Así pues, la introducción de personajes de fama en anuncios y campañas publicitarias hace que el consumidor se vea atraído por los productos que anuncian. La mayoría de estas industrias contratan a muchísimos famosos que están de moda en ese momento, no importa de dónde procedan, si son modelos, cantantes, deportistas, periodistas etc., solo importa que sean reconocidos por la gran mayoría del planeta para aprovechar su fama y utilizarla como arma a su beneficio.
En definitiva, miles de jóvenes se ven influenciados por las celebridades de sus tiempos e intentan imitar la forma de vestir de estos y la industria de la moda se aprovecha de todos los recursos posibles para incentivar el consumo de productos de moda que realmente no son necesarios en la mayoría de los casos. Por este motivo, los consumidores deberían tener mayor conciencia crítica y no dejarse arrastrar por el atractivo mundo de la moda.

Rosa María Calderón dijo...

Felicito a mis alumnas de 2º de Bachillerato por la primera aproximación que han hecho al comentario crítico y por publicar su opinión a partir de este maravilloso ensayo de Feijoo que sigue estando de moda.

Maria Jiménez dijo...

“La moda siempre fue la moda” y “no agrada… por mejor sino por nueva” dijo Benito Jerónimo Feijoo hace ni más ni menos que tres siglos .Y efectivamente las nuevas tendencias, que temporada a temporada, nos marcan los modistos y las grandes cadenas de la moda nos gustan simplemente porque son novedosas y porque en el fondo estamos inmersos en una sociedad consumista que desdeña lo antiguo aunque este en perfecto estado y acoge con entusiasmo todo lo que esté a la última y marque estilo.
Lo que se consigue con esto de “ir a la moda”, es dejar atrás toda la libertad que tenemos cada uno en elegir nuestro propio estilo de ropa. Pienso que es una forma de quitarnos el derecho de libertad de expresión, aunque no sea de una forma tan radical porque es cierto que no se nos impone un estilo de ropa a llevar. pero si lo pensamos bien, se nos impone esto de forma indirecta, ya que si no llevas lo que la mayoría identifica como el estilo de ropa conveniente, te critican e incluso esto te puede hacer sentir marginado.

Al hablar de la moda podemos mencionar el tema del marquismo. Es sinónimo, muchas veces, de vestir con ropa de marca y carísima, que cualquier persona no se puede permitir. Esto podemos identificarlo como una diferencia entre clases, ya que una persona con buenos recursos económicos si podría permitírselo, en cambio, una persona de menor nivel económico no. Por tanto, es una forma de crear diferencias entre clases de nivel económico más alto y las de un nivel más bajo, lo cual es totalmente injusto y discriminatorio. El hecho de no tener la “suerte” de tener más recursos económicos no debería influir en nada para poder llevar la misma prenda que otra persona con más dinero.
Por otra parte, los medios de comunicación, como la televisión , las revistas del corazón o Internet se están convirtiendo en elementos predominantes que día a día bombardean con publicidad a los ojos de los consumidores la nueva moda, imponiendo nuevas conductas y cambios de comportamiento, ya que por tratar de verse bien y “estar a la moda” muchos optan por hacer cambios en su manera de vivir y actuar. Un ejemplo claro de esto está en las jóvenes del momento : casi todas se empeñan en ser iguales que las modelos que salen en las revistas de moda o televisión de hecho, algunas llegan a dejar de comer jugando con su salud y muchas más cosas que hacen por convertirse en otra mujer de pasarela.
La moda también es una forma de globalización, pues se ha convertido en algo generalizado. Dicha globalización tiene elementos negativos pues determina nuestra forma de vestirnos y nos convierte en seres gregarios sin personalidad .
Un dato más : la moda ya no es símbolo de novedad e innovación, puesto que muchos modos de vestir a los que llamamos nuevos, son antiguos, simplemente se vuelven a introducir como algo que se ha vuelto a poner de moda. Un ejemplo de ello es el pantalón de campana o de pata ancha que se llevaba antiguamente, pues este mismo estilo ha vuelto a ponerse como novedoso desde hace un tiempo.

En conclusión, todas estas razones hacen que nos pongamos a reflexionar sobre los cambios que ha tenido la moda a lo largo de los años en cuanto a su objetivo final y las consecuencias que esta trae en la sociedad. Sin duda, ya no podemos cambiar la moda de hoy en día, pero al menos no podemos dejar que nos manipulen a su antojo, cada uno es libre de vestir como quiera y no debe de verde influido por esto. La moda definitivamente deja mucho que desear.