viernes, 8 de abril de 2011

La soledad


La soledad está en todo para ti, y todo para ti está en la soledad. Isla feliz adonde tantas veces te acogiste, compenetrado mejor con la vida y con sus designios, trayendo allá, como quien trae del mercado unas flores cuyos pétalos luego abrirán en plenitud recatada, la turbulencia que poco a poco ha de sedimentar las imágenes, las ideas. Hay quienes en medio de la vida la perciben apresuradamente, y son los improvisadores; pero hay también quienes necesitan distanciarse de ella para verla más y mejor, y son los contempladores. El presente es demasiado brusco, no pocas veces lleno de incongruencia irónica, y conviene distanciarse de él para comprender su sorpresa y su reiteración. Entre los otros y tú, entre el amor y tú, entre la vida y tú, está la soledad. Mas esa soledad, que de todo te separa, no te apena. ¿Por qué habría de apenarte? Cuenta hecha con todo, con la tierra, con la tradición, con los hombres, a ninguno debes tanto como a la soledad. Poco o mucho, lo que tú seas, a ella se lo debes. De niño, cuando a la noche veías el cielo, cuyas estrellas semejaban miradas amigas llenando la oscuridad de misteriosa simpatía, la vastedad de los espacios no te arredraba, sino al contrario, te suspendía en embeleso confiado. Allá entre las constelaciones brillaba la tuya, clara como el agua, luciente como el carbón que es el diamante: la constelación de la soledad, invisible para tantos, evidente y benéfica para algunos, entre los cuales has tenido la suerte de contarte. (LUIS CERNUDA, "Ocnos. Prosa completa").

De nuevo volvemos con textos que han caído o han sido propuestos para las Pruebas de Selectividad en Andalucía, y en este caso hemos seleccionado este hermoso poema en prosa perteneciente a Ocnos del poeta sevillano del 27 Luis Cernuda. Esta obra, publicada en 1942, es fruto de la primera etapa del poeta en el exilio londinense. La nostalgia, el desasosigo existencial y el recuerdo constante de España y de su Sevilla natal, El Edén perdido, fluyen en todos los versos de este libros que supone un rescate vital para el poeta.


Como siempre, abordamos en este artículo las tres primeras partes de la Prueba de Selectividad, (tema, resumen y estructura) siguiendo las directrices que nos marca la Ponencia de Selectividad.


La soledad se presenta como un lugar de paz y de felicidad o como un estado ideal de plenitud espiritual, que preside la totalidad de la vida y que está presente desde la infancia en la existencia de la persona a quien el poeta se refiere. La soledad, así mismo, es vista como un don precioso que solo es apreciado por los "contempladores", frente a los "improvisadores" que la perciben rápidamente y no saben disfrutarla. (Resumen)


La soledad: un remanso de paz y felicidad apreciada por unos pocos elegidos. (Tema)


En cuanto a la organización y jerarquización de las ideas en este texto, podemos decir que presenta una estructura paralela, pues la misma idea se va repitiendo y ampliando a lo largo de este poema en prosa. En primer lugar podemos observar cómo la idea principal aparece de pleno en el primer párrafo, en donde el poeta del 27 nos indica que la soledad preside completamente la vida de la persona a quien dirige su texto: “La soledad está en todo para ti, y todo para ti está en la soledad”. Expuesta la idea principal, el poeta ahonda en ella y nos define o nos explica qué es la soledad y así a través del uso de la metáfora y de la comparación, fundamentalmente, nos presenta la soledad como “una isla feliz”, como un espacio en donde “la vida y sus designios” y “la turbulencia” del día a día encuentran un lugar de sosiego o la compara con un espacio "de plenitud recatada" ideal para que las flores muestren su aspecto más hermoso. Prosigue el poeta sevillano en el segundo párrafo profundizando sobre el concepto de soledad y ahora nos plantea los dos puntos de vistas existentes a la hora de concebirla o entenderla: a) por un lado están los “improvisadores”, que son aquellos que la disfrutan muy poco con el ajetreo diario; y b) por otro lado, están los "contempladores", que son aquellos que saben disfrutarla. De nuevo en el tercer párrafo, el autor de Ocnos retoma la idea principal y la amplía porque no sólo la soledad lo es todo para la persona a quien se dirige sino que está omnipresente y se interpone en todas sus relaciones con los demás, con el amor y con la vida misma sin que por ello le produzca pena o tristeza: “Entre los otros y tú, entre el amor y tú, entre la vida y tú, está la soledad. Mas esa soledad, que de todo te separa no te apena”. Por último, finaliza este poema retomando todas las ideas anteriores y haciendo hincapié en que la soledad ha estado siempre presente desde la infancia en la vida de la persona a quien se dirige, de tal manera que el principio y el final del mismo redundan otra vez en esa idea del todo y de plenitud existencial que la soledad confiere a unos pocos, a los elegidos o contempladores, para quienes la soledad no provoca miedo o pavor, sino sosiego o “embeleso confiado".


Nota. El comentario crítico se ofrecerá en los comentarios a este artículo.

28 comentarios:

Rosa María Calderón dijo...

La soledad, ese sentimiento que experimenta el ser humano cuando se encuentra apartado y aislado del mundo, puede ser concebida positivamente como un espacio de paz y de reencuentro con uno mismo; o bien, todo lo contrario, como la situación más terrible o el pozo más abismal que conduce a la infelicidad más absoluta. En el texto que estamos comentando del poeta sevillano Luis Cernuda la soledad es entendida en este primer sentido, pues equivale al paraíso perdido o lugar ideal en donde el escritor encuentra la felicidad que en la vida real no tiene. La soledad se convierte así en un refugio y en una “isla feliz” para un ser que se siente insatisfecho con el mundo que le rodea, que lucha a diario entre la realidad y el deseo, que enfrenta continuamente su derecho a la libertad individual frente a los prejuicios de la sociedad burguesa, y que no puede mostrar abiertamente su condición sexual y sus sentimientos verdaderos. Ante esta situación, la única escapatoria que tiene el poeta es huir de la sociedad, crear un mundo perfecto en torno a la soledad y a los recuerdos de la infancia (“De niño, cuando a la noches veías el cielo…”)- que para él simbolizan la ingenuidad y la felicidad plena, y fundirse con la naturaleza, en un universo perfectamente ordenado que comulga con sus deseos de perfección, de eternidad, de paz y de felicidad (“…cuyas estrellas semejaban miradas amigas llenando la oscuridad de misteriosa simpatía…”) y en donde es capaz de hallar también la belleza, motivo por el cual en este poema en prosa se dice que la soledad es un espacio de “plenitud recatada” en donde las flores muestran su total hermosura.

Pero este concepto ideal de la soledad, al que solo pueden acceder unos pocos elegidos (“los contempladores”) que conocen su “iter secretum” –como Fray Luis de León- cuando huyen del “mundanal ruido” para encontrar la paz, la felicidad o a Dios; no es la situación normal del resto de los mortales. Así pues para aquellos que no somos “contempladores” o no buscamos en la soledad un refugio espiritual como los monjes budistas, la soledad puede percibirse brevemente en la vorágine del día a día de tal manera que es entendida como un momento de privacidad o como un pequeño oasis de descanso (seríamos “los improvisadores”); o bien puede convertir en una carga insufrible con fatales consecuencias para nuestra salud psíquica y física. Y así está la soledad del exiliado, del inmigrante, del incomprendido, del diferente, del que ha sido abandonado, del que ha perdido a un ser querido, de las personas mayores….Para estos últimos la soledad es una enfermedad que desequilibra el estado físico y emocional, anula el pensamiento positivo y las ganas de vivir en muchos casos. De esta última soledad, nadie está a salvo, - Cernuda tampoco lo estuvo porque era un incomprendido social- todos en algún momento de nuestras vidas experimentamos este sentimiento, pero lo que nos diferencia es cómo la superamos y la afrontamos.

Lidia dijo...

¿Cómo podemos saber si la soledad es buena o mala? ¿cuántos tipos de soledad nos rodean y cuáles nos afectan?
Hay personas a quienes la soledad les da pánico, pero no es tan mala como la pintan. A veces, hay que reconocer, que ella hace mucho por nosotros: nos ayuda a reencontrarnos con nosotros mismos, nos invita a la reflexión, nos ayuda a estudiar o a comprender las cosas mejor porque la soledad es una gran aliada de la concentración y de la meditación. En este sentido, a mí me gusta y me relaja estar sola en casa porque trabajo mejor y más tranquila. Sin embargo, hay personas a las que les aterra estar solas, y necesitan estar siempre acompañadas de gente o bien de la televisión o de la radio, pues el silencio les sobrecoge y les asusta.
Pero hay más tipos de soledad, y una de ellas consiste en huir del mundo que no te gusta escapando a otra realidad o a otro espacio en que uno se construye un mundo perfecto y bello a medida de su personalidad. Este tipo de soledad análoga a un paraíso ideal, a la que solo pueden acceder unos pocos (“los contempladores”) es precisamente la que nos describe Cernuda. Esta soledad no está al alcance de los demás, por este motivo tú y yo, y el resto del mundo somos “improvisadores” que observamos o disfrutamos en la medida de nuestras posibilidades de un soledad mundana y corriente en donde a veces hay también un poquito de espiritualidad. Por esto, la soledad no es ni buena ni mala, solo depende de nuestra experiencia personal y de cómo uno la dibuje.

Lidia Durán Cabrera 2º bach.B

rosa maria dijo...

Viernes santo, a tan solo unas horas de ocultarme bajo una túnica y un antifaz de nazareno, con los nervios a flor de piel y pendiente del tiempo, observo el que será dentro de unas horas mi recorrido. Todo un pueblo por delante, calles, avenidas y parques estarán repletos de ese olor a incienso, de los quejidos de costaleros y capataces, y de un color morado y blanco, representado por cientos de penitentes. Ahí estaré yo, con mi cirio morado delante de todos, pero sin ser vista. Porque en eso consiste la misión de un nazareno, en ocultar su identidad hasta el momento en que vuelve de nuevo a su hogar. En esas largas filas, bajo un riguroso silencio y contemplándolo todo a través de unos pequeños agujeros que se adaptan al tamaño de cada ojo, los que llevamos túnicas, experimentamos toda clase de sentimientos: unos, agobio, otros calor o frío, pero en lo que seguramente coincidimos es en el sentimiento de soledad. Pues estamos solos, ante toda una masa de personas, curioso ¿verdad? Ya que siempre entendemos la soledad como ese sentimiento horrible, penoso, que pasan aquellos que no se encuentran satisfechos en la vida y que como la propia palabra indica están solos, sin nada ni nadie alrededor. Sin embargo, no siempre es así. Tal y como dice Luis Cernuda en su poema “Mas esa soledad, que de todo te separa, no te apena. ¿Por qué habría de apenarte?” En ocasiones la necesitamos, no podemos prescindir de ella. ¿Que sería una vida sin soledad? ¿Una playa de noche sin alguien a quien arropar? ¿La Semana de Pasión sin su gran compañera? Muchos elementos perderían su sentido, incluso más de los que podamos llegar a imaginar.
La soledad, nuestra gran amiga y compañera, aquella que nunca nos falla, siempre está ahí “entre los otros y tú, entre el amor y tú, entre la vida y tú, está la soledad.” Es hora de que, siendo “contemplador” o “improvisador”, le demos su lugar apartándola de esa lista de sentimientos oscuros y que comencemos a vivir con ella. Es hora de que viajemos a esa “isla feliz” donde no todo es abstracto y donde con cierta seguridad, te encontrarás a ti mismo, como nunca antes lo habías hecho.

Rosa Monge Bellido.

Ana dijo...

-Hola, ¿Por qué lloras?
+ Porque te necesitaba
- ¿A quien? ¿A mi?, pero si todo el mundo me odia
+ Nadie te odia, todos te necesitamos, tú nunca nos abandonas, nos aportas tranquilidad, seguridad, nos llenas de soledad, eso que ansiamos tantas veces.
- Nadie quiere como compañera a la soledad.
+ ¿y cuando necesitamos llorar? ¿Cuándo necesitamos reflexionar en tu compañía?
- Sí, en esos momentos soy una buena compañía, pero a veces necesitáis más compañía que la que yo os doy.
+ Claro que la necesitamos, pero tú siempre serás nuestra mejor aliada.

En definitiva, necesitamos ese sentimiento, su fiel compañía, necesitamos a la Soledad. De acuerdo con mi compañera Rosa, no siempre la soledad es odiosa, hay ocasiones en la que ella es una aliada nuestra.

Ana Vidal Muñoz 2º Bach. A

Alfonso dijo...

La soledad, ese sentimiento de angustia para muchos y momento de evasión para otros. ¿Es mala la soledad o tal vez, por muy raro que parezca, buena?
La soledad, ese momento tan habitual en nuestra vida, ese momento de lágrimas entre tus cuatro paredes, ese momento solitario, pensando que podías estar fuera con tu gente. O mucho peor ese momento de soledad cuando no tienes a nadie.

Se puede interpretar la soledad de dos maneras: estar solo o sentirse solo.
Estar solo es un hecho común para todos. No siempre estamos acompañados. Esta experiencia de soledad se puede disfrutar mucho y suele ser muy constructiva.
Cuando estamos solos podemos no hacer nada y sentirnos bien, descansar, disfrutar de la naturaleza, tomar sol, caminar, meditar o simplemente hacer lo que nos gusta sin interferencias de otras personas.
Sentirse solos es diferente, porque uno se puede sentir solo también en compañía.
El sentimiento de soledad está relacionado con el aislamiento, la noción de no formar parte de algo, la idea de no estar incluido en ningún proyecto y entender que a nadie le importamos lo suficiente como para pertenecer a su mundo.
El sentimiento de no pertenencia nos lleva a la depresión, cuando además nos sentimos culpables de nuestra propia soledad.

Nos quejamos de estas situaciones habitualmente, pero no pensamos que muchas personas si sienten solas porque no tienen a nadie, personas huérfanas, personas que no tienen a quien contarles sus penas, personas con las que compartir risas, abrazos, simples palabras.

Pero no es tan mala como parece, como bien nos plantea Luís Cernuda, para él, la soledad es el momento ideal, que lo utiliza como media de evasión y como no de reflexión.

Necesitamos momentos soledad, momentos donde reflexionar las decisiones tomadas, situaciones de descanso. Solamente cuando estamos solos podemos ponernos en contacto con nosotros mismos. Esa oportunidad nos permite vernos y evaluar si realmente somos como queremos ser y si estamos haciendo lo que deseamos hacer; y si esa imagen no estuviera de acuerdo con nuestras expectativas, es el momento de preguntarnos, que es lo que estamos haciendo ahora para lograrlo.
Transitar el propio camino es lo más importante y el principal propósito de nuestra vida y todo el universo conspirará para lograrlo.

“La soledad me permite saber quién soy, sólo después puedo tener una verdadera relación”


Alfonso Jurado

cecilia dijo...

A veces con tan solo oír la palabra soledad, todos nuestros sentidos irremediablemente se adormecen, directamente pasamos a pensar en esa sensación de nostalgia, hastío, melancolía, tristeza, dolor…
En esa sensación de sumergirnos en un agujero negro del que por más que lo intentemos no conseguimos ver la luz, que por mucho que nos empeñemos en buscar un fin, no lo tiene. En esa sensación de abandono, estorbo, arraigo, en esa sensación el la que todo está demás, en la que solo estás tú.
Pero ahora bien, nos olvidamos del otro lado de la soledad, de aquel que hace de la soledad una amiga serena, armónica, leal, fiel, contempladora, compañera…, de ese lado que hace que cuando estemos leyendo un libro, no haya más mundo que tú y esas páginas con letras, que cuando estemos frente al mar, nos sumerjamos completamente en la contemplación de ese pacífico, armonioso, tranquilizante y encantador sonido que produce ese consecuente oleaje al romper unas olas con otras.
Podrás medir una mesa, podrás medir un papel, pero difícilmente podrás medir la inmensidad de la soledad, aquella que te acompaña, aquella que no te abandona, aquella que es tu desahogo, tu amparo, tu silencio…
En definitiva, la soledad te podrá asustar más o lo hará menos, te puede gustar o no, la puedes apreciar o ignorarla, pero lo que sí es cierto y como dice Luis Cernuda “ la soledad está en todo para ti, y toda para ti está en la soledad

pilar dijo...

La soledad a veces la interpretamos como sinónimo de tristeza,esa interpretación que haces en algunas ocasiones no es la correcta, ya que en algunas ocasiones la soledad es una gran aliada nuestra.
Hay momentos en tu vida en los que necesitamos estar solos, bien para reflexionar o bien para relajarnos, por tanto en esos momentos la soledad se convierte en una gran amiga.
Normalmente relacionamos soledad con tristeza debido a que cuando una persona que era exiliada estaba triste y sola. Pienso que Luis Cernuda escribe este texto debatiendo la soledad porque el estaba exiliado y no sabia si esa soledad era buena o mala.
Al igual que lidia me cuestiono si la soledad es buena o mal, a mi no me gusta la soledad, habrá personas que coincidan con mi criterio y otras que no opinen los mismo. Aunque no sea partidaria de la soledad creo que es la única que nos entiende y que jamás cuestionara todo aquello que pensemos, por tanto siempre nos va a acompañar.

Pilar García Gómez 2bach B

Cristina Jiménez dijo...

La soledad, ese sentimiento tan temido por todos y tan extrañamente deseado por algunos. Esa sensación de que nadie está ahí contigo, de que no le importas a nadie y de que si te murieras en ese instante no pasaría absolutamente nada. Para algunos (la mayoría de nosotros) ese sentimiento nos produce miedo al pensar que estamos solos y que nadie va a venir a por nosotros, que estaremos perdidos igual que un náufrago en el mar que ansía ser hallado por alguien.
Todos hemos pasado algunas vez por esa sensación de desamparo cuando un día no sabes que hacer y parece que todo el mundo se ha puesto en complot para estar ese día demasiado ocupado para hacerte caso o cuando de niños te preparabas para salir de clase y observabas como los demás corrían felices a abrazar a sus padres y tú desesperado buscabas a los tuyos que no aparecían, entonces intentas ocupar tu mente en otros asuntos para mantenerte distraída pero no puedes evitar que esa sensación, que se te clava como una estaca, vuelva a ti y que la dura verdad te golpee la cara: ´estas sola`.
Pero esa misma soledad, a la que muchos temen y que todos experimentamos, puede ser un lugar maravilloso y lleno de paz para aquellos que necesitan distanciarse y poder contemplar la vida más y mejor, como menciona Luis Cernuda en su obra La Soledad y que al igual que las estrellas brilla en la oscuridad dándonos serenidad porque al fin y al cabo todos necesitamos estar solos alguna vez y poder disfrutar de esa sensación tan extraña de libertad que nos aporta.
En la soledad ya sea buena o mala, amarga o dulce de una cosa podemos estar seguros y es que ella nunca nos dejará solos.

María José Ganfornina dijo...

“Pelotón”….silencio… “apunten”… silencio… “fuego” “fuego” “fuego”…… Aquella persona que se encuentra ante un pelotón de fusilamiento esa son las últimas palabra que escucha, y en esta situación siente la mayor soledad que una persona haya podido sentir en toda su vida.
¿Por qué este miedo tan espeluznante cada vez que escuchamos la palabra soledad? A todos nos da pavor el simple hecho de escuchar esa palabra, pero tenemos que ser conscientes que en algún momento de nuestra vida vamos o hemos sentido este sentimiento.
Cuando desaparece de nuestra vida alguien a quien hemos amado o que ocupaba un espacio muy grande en nuestra vida, nos invade una particular sensación de soledad, un vacío, una nada enmudecida que nos sume en la tristeza y la desesperanza. Hemos de sobrellevar la dolorosa percepción de desamparo, de ausencia de una persona insustituible. Nos vemos perdidos y sin referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar la vida. Pero esto siempre acaba pasando y nosotros volvemos a nuestra vida normal, pero con un vacio indefinible en el interior de nuestro ser.
Pero la soledad en ciertas ocasiones es también buscada por nosotros para eludirnos del mundo, o bien para estar solos con nosotros mismos para así poder reflexionar sobre nuestras cosas o simplemente para relajarnos después de un día duro.
En definitiva, la soledad es una situación que hemos de aspirar a convertir en transitoria y que conviene percibir como no forzosamente traumática. Podemos mutarla en momento de reflexión, de conocernos a fondo y de encontrarnos sinceramente con nuestra propia identidad. Hay un tiempo para comunicarnos con los demás y otro (que necesita de la soledad) para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos. En palabras del propio Cernuda: “Entre los otros y tú, entre el amor y tú, entre la vida y tú, esta la soledad […] Poco o mucho, lo que tú seas a ella se lo debes.”
(María José Ganfornina Sánchez.2ºbch A)

Rosa María Calderón dijo...

Acabo de leer los últimos comentarios críticos que se han subido, correspondientes al texto "La soledad" de Luis Cernuda, y de entrada felicito a los alumnos que ya han subido sus comentarios: Lidia Durán, Rosa Mª Monge, Ana Vidal, Alfonso Jurado, Cecilia Ramírez, Cristina Jiménez, Pilar García y Mª José Ganfornina.

El comentario de Lidia me parece muy acertado y cada vez está mejorando más en su estilo personal que además ya se caracteriza por un comienzo en forma interrogativa. De Rosa Mª Monge, hay que destacar cómo ha trasladado el sentimiento de la soledad a la experiencia íntima de procesionar con una Hermanad en Semana Santa. Su estilo es realmente delicioso. En cuanto al comentario de Alfonso Jurado, me ha parecido muy emotivo y está muy bien construido. Este mismo comentario es válido para los ejercicios de Cecilia y Cristina. Con respecto al comentario de Pilar, hay que decir que ha mejorado mucho su estilo, teniendo en cuenta cómo empezó a principio de curso. Su expresión ya tiene coherencia, cohesión y corrección. Una pequeña crítica: Cernuda tenía muy claro el concepto de soledad, por este motivo no tiene sentido cuando dices: "Pienso que Luis Cernuda escribe este texto debatiendo la soledad porque él estaba exiliado y no sabía si esa soledad era buena o mala".

Por último, y lo siento mucho Ana, te ha tocado la crítica más dura: un comentario crítico de texto no puede estar prácticamente construido en forma de diálogo. Una cosa es que se utilice este tipo de discurso de manera puntual, como habéis hecho en algunos de los comentarios críticos de “El mando” de Manuel Vicent, y otra cosa es que el comentario crítico sea prácticamente un diálogo. Por tanto, tienes que hacerlo otra vez y subirlo al blog.

Y un último apunte: me olvidaba de Mª José Ganfornina. Me ha gustado mucho el comienzo de tu comentario y cómo has trasladado el sentimiento de la soledad al terrible estado en el que se encuentra una persona que sabe que va ser ejecutada.

Tres cosas más: la primera en todos los comentarios habéis abordado o analizado el sentimiento de la soledad desde vuestro punto de vista, y a posteriori lo habéis relacionado mejor o peor con la visión cernudiana; la segunda, tengo pendientes de corrección los comentarios de Carolina Ramírez Pizarro y Mª José Noguera que ya me han enviado sus ejercicios por correo; y la tercera, tened cuidado con las tildes.

Lidia dijo...

Nos encontramos ante un texto perteneciente a Luis Cernuda, donde la soledad es entendida como el paraíso perdido o “isla feliz” donde el escritor encuentra la felicidad. La soledad se puede interpretar de dos maneras: estar solo o sentirse solo. Estar solos es un hecho común para todos porque no siempre estamos acompañados. Esta experiencia de soledad nos permite hacer lo que nos gusta sin interferencias de otras personas, mientras que sentirse solos es diferente, porque hay personas que se pueden sentir solas estando en compañía.
El sentimiento de soledad está relacionado con el aislamiento, la idea de que a nadie le importamos lo suficiente como para pertenecer a su mundo. Por eso la soledad para el ser humano puede ser positiva, cuando el ser humano se siente bien y acompañado o por el contrario puede ser negativa cuando la persona se siente sola y aislada de todos. Hay personas que no soportan la soledad y son los “improvisadores” y otros quienes necesitan alejarse de ella, son los “contempladores”.
Otro tipo de soledad es la pérdida de un ser o seres queridos, lo que hace cambiar nuestro estado físico y emocional, lo que antes nos hacia feliz junto a ellos, sin embargo ahora sin ellos se nos quitan las ganas de vivir, de enfrentarnos a un mundo lleno de posibilidades. Con esto podemos entender en la situación que se encuentran muchas personas en Japón sin sus familiares, debido al terremoto. Todos podemos comprender este tipo de soledad pero no para muchos afrontar y superar la situación.
María José Noguera Suárez.

carolina dijo...

Si buscamos en el diccionario el término de la palabra soledad nos dice que significa "aislamiento o confinamiento, falta de contacto con otra persona", también podemos encontrar más significado ya que hay miles.
Pero para las personas la soledad puede verse como algo malo o algo bueno por muchos significado que pueda llegar a tener.
Por ejemplo hay personas que le temen a la soledad porque nunca quieren sentir que estan solos sin nadie que les ayude o también por el hecho de pensar que nadie tiene sentimientos por él o ella.
Por otro lado hay personas que piensan que la soledad nos ayuda a reflexionar sobre muchos temas y a tener un tiempo de calma en nuestra vida ya que lo ven como algo positivo por eso toda persona debería estar en algun momento de sus vidas solos asi verían y notarian que es estar solos con la soledad.
Yo también me e preguntado y además me gustaria llegar a saber si la soledad es buena o mala y creo que con el paso del tiempo esa duda que tengo se me va a resolver.
Aunque soy una persona a la cual no le gusta la soledad se que ella es la única que en muchos momentos de nuestra vida nos entendera y nos ayudara a reflexionar, a relajarnos y a sentirnos mejor.

Carolina Cordero Suárez 2º BACH B

Estefania dijo...

Voy corriendo, me adentro en ese bosque oscuro, frío, nubloso...y no tengo más compañía que la soledad. Creo que no me sigue nadie así que pasare aquí la noche. Llegó la hora de abandonar mi pueblo, mi familia, mi trabajo…en definitiva, mi vida y, ¿por qué? ¿Por tener tendencias sexuales diferentes a todo el mundo? ¿Merece eso la muerte? Sea como sea, he tenido que marcharme al exilio y lo único que necesito ahora, es un poco de soledad para poder reflexionar sobre lo ocurrido, para realizarme conmigo misma y para, al fin, decidir qué va a ser de mí. Sólo me queda eso o un final desastroso…

Al igual que Luis Cernuda, en el momento de su “viaje obligado” a América, deseo con toda ansia ese sentimiento que para una gran mayoría es aterrador y que para nosotros es un regalo y se llama soledad. La soledad esa “isla feliz” que deseo encontrar en un futuro muy cercano para poder acabar con el dolor que siente mi corazón al dejar atrás al amor de mi vida.

Estefanía de la Cruz Doña

Pilar Giraldo dijo...

Soledad, esa sensación temida por muchos y deseada por otros tantos. La soledad puede ser algo esperanzador y ansiado cuando se necesita evadirse del mundo y reencontrarse con uno mismo. Sin embargo, no es tan deseada cuando se tienen ansias de compañia y cariño. En esta última versión de la soledad se me viene la cabeza las personas mayores que, por desgracia se han quedado solas en el mundo, ya sea por la muerte de su pareja o porque sus hijos se han casado y han hecho sus vidas. Esa soledad no es la más deseada ya que provoca momentos de tristeza, de añoranza e incluso de desolación. Pero si miramos la otra versión de esta abstracta sensación nos encontramos ante un sentimiento tranqulizador y de reflexión, que nos ayuda a poner las ideas en orden y a reorganizar las cosas.
Tan necesaria es la soledad a veces que nosotros mismos la reivindamos pidiendo por favor, que nadie nos moleste y que necesitamos estar solos. O es que quizás nadie ha mencionado en algún momento de su vida alguna frase como esta: "Hoy no me apetece hablar con nadie". En esos momentos estamos pidiendo un poco de soledad aunque siempre es inconscientemente.
En conclusión, pienso que un poco de soledad nunca viene mal pero siempre que no sea de forma prolongada, ya que la sensación de alivio y satisfacción que podriamos sentir se convertiría en uno de los sentimientos más atroces e infelices.

Lidia dijo...

En este texto de Luis Cernuda el poeta sevillano concibe la soledad como un paraíso perdido o “isla feliz” en donde el escritor encuentra la felicidad que en la vida real no tiene. Pero, la soledad para el resto de las personas puede concebirse desde dos puntos de vista: estar solo o sentirse solo.
En el primero de los casos, la soledad está relacionada con el hecho de que no siempre estamos acompañados: esta experiencia de la soledad nos permite hacer lo que nos gusta sin interferencias de otras personas o encontrarnos a nosotros mismos, siendo muy placentera y beneficiosa. Sin embargo en el segundo caso, el sentimiento de soledad está relacionado con el aislamiento, la idea de que a nadie le importamos lo suficiente como para pertenecer a su mundo. De ahí que la soledad para el ser humano puede ser positiva, cuando el ser humano se siente bien y acompañado; o por el contrario puede ser negativa, cuando la persona se siente sola y aislada de todos. Este último tipo de soledad, la más triste y terrible, es la que padecen también las personas que han perdido a sus seres queridos o lo han perdido todo debido a la guerra o bien a catástrofes de la naturaleza como es el caso reciente de Japón. En este último caso, todos podemos llegar a comprender esta aterradora soledad, aunque no sepamos cómo afrontarla y superarla. Esta es la peor soledad de todas.
María José Noguera Suárez.

Marina Pérez dijo...

El sentimiento que para algunas personas es algo muy duro y para otras todo lo contrario es un sentimiento que todos necesitamos en algún momento de nuestras vidas, ese gran sentimiento llamado “soledad”.

Todos necesitamos momentos de soledad donde tenemos que pensar o reflexionar por una situación difícil y que necesitamos una gran capacidad de concentración donde no haya nadie para tomar la mejor decisión que sea posible. También nosotros necesitamos un poco de soledad para estudiar para poder aprobar los examenes ya que es algo muy importante para los jóvenes que quieren estudiar y a partir de hay sacar un futuro.
Por otro lado hay personas que con solo oír la palabra soledad tienen una sensación tan mala que pueden llegar hasta el punto de entrar en una depresión u otro tipos de enfermedades.
A veces nos encontramos ante esa soledad y durante el dia estamos a gusto pero cuando llega la noche me entra un miedo por el cuerpo en el que la soledad tiene que salir de nosotros para poder estar tranquilos.

En definitiva un poco de soledad no viene mal para nadie , pero nos encontraremos mejor cuando estemos acompañados.

carolina dijo...

La soledad nuestra amiga más fiel, es la que siempre está ahí cuando la necesitamos, pero: ¿cuándo la necesitamos?, ¿siempre?..

A veces necesitamos estar un tiempo a solas respirar profundo y encontrarnos a nosotros mismos. Los estudios, los padres diciendo que hagas esto o que hagas lo otro, las actividades extraescolares… Todo se acumula y nos agobiamos tanto que necesitamos estar un tiempo a solas para estar con nosotros mismos y poder dejarnos llevar por nuestros sentimientos.

¿Pero que ocurriría si nos quedáramos solos en el mundo? Si no hubiera nada más que nosotros, entonces: ¿querríamos estar solos?

La situación cambia si contemplamos la soledad desde este punto de vista, porque una cosa es sentir deseos de estar a solas en un momento determinado de nuestra vida, y otra cosa es estar completamente solos. Así un anciano, sin nadie a su alrededor, puede experimentar la soledad de un modo triste cuando se sabe que su vida se acelera y se acerca al final; del mismo modo, una persona abandonada o que ha perdido a un ser querido puede experimentar también la soledad de un modo desgarrador….Por tanto, el sentimiento de la soledad depende mucho del punto de vista desde el cual la analicemos.
La soledad además puede ser un lugar de refugio para aquellas personas que no sienten contentas con el mundo que les rodea, y así escapan del mundo real para crearse un mundo ideal o imaginario en el que pueden sentirse felices y realizados: es el caso del poeta sevillano Luis Cernuda.

En definitiva, la visión de la soledad –como ya se ha comentado con anterioridad- depende de cada persona y circunstancia, se puede considerar como una gran aliada para los que necesitan un momento de paz o desean escapar del mundo que les rodea, o bien puede ser la tortura más terrible del mundo. Personalmente, me gusta mucho estar sola, ahora que puedo, pero no hay nada mejor que estar en compañía de los que te quieren, aunque alguna que otra vez necesite y desee estar a solas para reflexionar.

Carolina Ramírez Pizarro 2º BACH B

Jose Manuel dijo...

La soledad, un fenómeno que puede verse desde dos enfoques diferentes, uno como el que nos muestra Luis Cernuda en su texto en el que la soledad es evasión y bienestar y otro en que la soledad es tristeza.

Hay momentos en los que necesitamos estar solo, contigo mismo, momentos en los que te conoces, en los que sabes los sentimientos que tienes, momentos de recuerdos, de reflexión, de meditación y de tantas y tantas cosas que pensamos cuando estamos solos. Estar solo nos permite evadirnos, evadirnos de un mundo en el que hay guerras, en el que un terremoto arrasa todo lo que encuentra a su paso y destroza todo lo que tienen muchas personas que a pesar de todo se muestran luchadoras, personas que fallecen en accidentes o que son asesinados por sus parejas. Pero en el lugar donde nos encontramos no existen esas desgracias solo existe la felicidad y la tranquilidad donde estas con las personas a las que quieres incluso con las que ya no están contigo, un mundo de paz y armonía, una “isla feliz” como la llama el poeta sevillano.

Sin embargo, hay otro tipo de soledad, una soledad involuntaria, la soledad de alguien que ha sido abandonado, que ha perdido un ser querido, la soledad de una persona mayor que ha perdido a la persona que mas quería y con la que ha compartido los peores y los mejores momentos de su vida, una soledad en la que esperas tu final con la única ilusión de volver a encontrarte con aquella persona a la que tanto ha querido. Ante una soledad no deseada solo se quiere estar con algún conocido, alguien que te escuche y que te entienda.

El contraste que existe entre las dos maneras de estar solo es muy diferente, y es mucho más agradable la visión que nos presenta el autor de la soledad.

José Manuel Borrego Gómez

cristina dijo...

-Mira el niño nuevo está solo.
-Ya, pero si no habla ni se relaciona como va a estar
-¿Intentamos hablar con él?
-No déjalo que hable él con nosotros
A los colegios e institutos llegan nuevos alumnos procedentes de otros países y tienen que soportar miradas, críticas sobre rumores de su familia, sobre su forma de vestir… Mientras tanto ellos están solos, desamparados en un país nuevo, a miles de kilómetros de sus amigos y familia.

En nuestro país en los últimos años se ha vivido un aumento de la población inmigrante, en una sociedad que ha lo largo de la historia siempre ha sido emigrante. Esto dificulta la aceptación de este gran número de desplazados que sin saberlo generan cambios en el paisaje y las costumbres de los habitantes del lugar, se dice que la inmigración provoca un choque cultural en el país de acogida. Pero si este fenómeno es difícil de incorporar para la sociedad receptora, el estrés al que están sometidos los inmigrantes NO es menos traumático.

¿Nos damos cuenta realmente del trauma y la soledad permanente en la que se ven sometidos los inmigrantes?
Pienso que no somos conscientes, solo nos paramos a pensar en la vida del inmigrante desde su llegada y no en la vida que deja atrás.
Los inmigrantes sufren el llamado Síndrome de Ulises, es decir, soledad que padecen los que llegan a otro país, que no conocen a nadie y que no pueden traer a la familia porque primero tiene que tener estabilidad económica.

Como dicen gran parte de mis compañeros hay varios tipos de soledad, pero la soledad que sufren los inmigrantes debería ser reemplazada por la compañía de las personas de su lugar de destino.

salome dijo...

Para poder amar, para poder vivir[...], necesitamos aver sentido la soledad en carne propia, necesitamos saber que es la soledad.
La soledad puede ser un encuentro con tigo mismo, ese encuentro que todos necesitamos para poder pensar, reflexionar, meditar;
incluso me atrevería a decir que sin la soledad no somos capaces de vivir. La soledad es un sentimiento que no suele gustar mucho ya que este sentimiento nos puede llevar al dolor e incluso nos llevaria a la locura pero tambien hay que recordar que la soledad puede llevarnos también a la paz,a un momento de felicidad,a la tranquilidad.
Estos encuentros con la soledad encuentros que el autor Luis Cernuda lo decifra como "isla feliz" nos asen ser personas, personas ya con capacidad de poder vivir la vida y afrontar la realidad, afrontar el mundo en que vivimos sin temor a lo que nos vaya a ocurrir ya sea malo o bueno. En fin La soledad es uno de los sentimientos más necesitados por el ser humano.

Rosa María Calderón dijo...

COMENTARIO DE ELVIRA GARCÍA. A veces la vida nos da golpes que nunca hubiéramos imaginado y nos hace enfrentarnos a situaciones dolorosas y ahí es donde entra en juego esa amiga íntima que todos a lo largo de nuestra existencia hemos llegado a conocer, os hablo amigos de la soledad; la temida por los inseguros, la musa de los poetas…Esa misma que nos hace sentirnos solos entre el bullicio de la gente, la que reclamamos con ahínco ante la pérdida de un ser querido ante el acoso de la gente que no entienden que en algún momento quieras estar sola para llorar, para gritar, para enfadarte con el mundo, para maldecirlo todo…
Tú solo quieres llegar a esa “isla feliz” (como bien dice Cernuda) y encontrarte allí contigo mismo para poder reflexionar, pero el acceso a esta isla te está momentáneamente vetado por el mundo que te rodea que piensa que por tu bien nunca deberías enfrentarte sola ante tal situación aunque jamás hallan pedido tu opinión al respecto, ahí están pensando que lo mejor para ti es su compañía y no se dan cuenta que pueden llegar a ocasionar un daño mayor al permanecer a tu lado, al hablarte de temas triviales que para ti han dejado de tener sentido porque esa persona tan espacial no está, se ha ido y ya no volverá. Pero con el paso del tiempo esa soledad que tanto ansiabas se torna vacía y sin sentido y reclamas la presencia de aquellos que en su momento te ofrecieron su ayuda pero al haber pasado el tiempo tu desgracia ya no importa, quedó archivada en el olvido y entonces es cuando te das cuenta de lo sola que estás en el mundo, de la soledad que puedes sentir en un lugar abarrotado de gente y de repente en ese momento te das cuenta que la soledad no es tu enemiga ni motivo de sufrimiento puesto que cuando le tiendes la mano al mundo y todos te dan la espalda, ella siempre estará ahí para estrechártela.

Ana dijo...

Llego a casa, solo está ella sentada en el sofá, esperando a que llegase. Pues si ya estoy aquí, después de estar todo el día fuera, lo último que me apetecía ver era su rostro, pero por muy poco que me apetezca ahí está. ¿No te das cuenta que no quiero verte? Pero ella no se va, ella se queda ahí, suplicándome que no la trate así. Pero yo no puedo tratarla de ninguna otra forma, es lo que se merece, cuando ella aparece es cuando peor me siento, cuando me doy cuenta de la realidad.

Por mucho que me duela debo reconocerlo, ella es lo único que me queda, lo único que me puede ayudar, y la única que me hace compañía, cuando todos hacen su vida. Por mucho que ellos me quieran ayudar, tienen otra vida, otra familia. No tienen culpa de que la mía desde hace un año, no me puedan ayudar, mis queridos padres sé que le gustaría estar haciéndome compañía ahora mismo, pero solo pueden hacerlo desde el cielo, sí, mis dos ángeles, pero ahora mismo no me pueden ayudar. Ahora solo estoy yo y la soledad.

MARIA Y VIOLETA dijo...

La soledad es un sentimiento que transmite tristeza o puede transmitir tranquilidad.

Hay momentos en los que estas sola y con ganas de salir llamas a tus amigas y todas están ocupadas y no te queda otro remedio que quedarte en casa.
Es en ese momento cuando te paras a pensar en eso que tanto asusta a unos, y tanto les gusta a otros: la soledad.

Cada vez es más frecuente encontrar programas de TV donde buscan pareja, páginas webs que nos ofrecen tests de compatibilidad para encontrar la media naranja que se lleve la tristeza que inunda nuestras vidas...
Hay veces en que la soledad es una experiencia indeseada, deprimente y generadora de ansiedad, angustia y desesperación, que solemos vincular con estados de desamor o negatividad, entre otros muchos problemas cotidianos. Es el caso de una persona en el exilio, una persona encarcelada, o la soledad de una persona mayor.

Sin embargo, como se dice en el texto, esta sensación también podemos encontrarla entre el amor y nosotros mismos, en medio de la vida misma y, a pesar de todo, no nos afecta de forma negativa.
Pienso que la soledad no siempre debe causar efectos negativos en nosotros, sino todo lo contrario. A veces es favorable dar paseos con la simple compañía del viento, escuchar música relajada con la compañía de un buen libro o hacer deporte simplemente, rodeado del aire que llena tus pulmones.

Sería recomendable saber aprovechar los pequeños momentos que nos regala la vida, en soledad; sería aconsejable aprender a no depender de todos los que nos rodean y disfrutar de la compañía de nadie.
Porque quizá es mejor estar sólo que mal acompañado...

María Doblado Silva

Ana dijo...

La soledad es una palabra que en nuestra vida le damos el significado que necesitemos en determinados momentos, en algunas ocasiones cuando nos sentimos tan agobiados y esa impotencia por dentro de no saber de donde sacar fuerzas para tirar hacia adelante, sin nadie a tu lado que te apoye con lo que haces, no tener nada a lo que aferrarte en la vida para seguir luchando. Te das cuenta en un instante que estas solo mires donde mires, lo único que te acompaña en el camino es la soledad.
Deseas dar marcha atrás y que ese error que cometiste no ocurriera jamás, volver a estar rodeado de tu gente querida que siempre te apoyan y son capaces de sacarte una sonrisa, no volver a estar en vuelto en esa tristeza que te nubla sin ver como seguir adelante.
En el texto de Luís Cernuda el significado soledad es la reflexión, su refugio que lucha entre la realidad y el deseo, la soledad puede ser algo esperanzador y ansiado cuando se necesita evadirse del mundo y reencontrarse con uno mismo.
Por ultimo, aunque no me gusta la soledad sea buena o mala, se que en algunas ocasiones nos sirve para conocernos interior mente, y saber hasta lo que estamos dispuestos a llegar.
(Rosario Martín 2ºBach. A)

macarena dijo...

Cernuda escribió este poema cuando se encontraba exiliado en Escocia, por tanto nos habla de una soledad desde el exilio. Cernuda demuestra ser un hombre solitario, introvertido. Está obsesionado con recuerdos de su niñez y de su juventud a los que se aferra desde la distancia. La soledad la podemos entender desde dos puntos de vista distintos: existe una soledad mala, triste, que hace daño y enferma a la persona, como la que puede padecer un niño huérfano, un anciano abandonado, un preso, una persona maltratada, etc. Existe la otra soledad, que tiene un aspecto positivo para la persona y que hace cultivar el interior de la persona, y que el autor la utiliza como refugio, como un sitio para esconderse frente a la sociedad de ese momento que no le gustaba ni compartia y de la que escondía entre otras cosas su homosexualidad. Cernuda se refugia en la soledad frente a un mundo que no refleja la armonía y el mundo soñado por él. Por eso dice que la soledad es su compañera y que la protege del exterior. El autor sueña con los recuerdos de su niñez y los contempla desde la distancia para después plasmarlo en su poesia por esto el poeta dice:” El presente es demasiado brusco,y conviene distanciarse de él.”
Por lo tanto él la soledad la convierte en positivo y la hace una luz como si fuera un faro que lo guia y por eso dice:” Soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres”.

Macarena Caro Gracia 2ºBACH B

Rosa María Calderón dijo...

Después de actualizar los comentarios del texto de Millás, damos un salto atrás para revisar los ejercicios correspondientes a la Soledad de Cernuda y continuamos la corrección desde Mª José Noguera hasta Rosario Martín.

A Mª José Noguera, tengo que comentarle que después de revisar y modoficar este comentario varias veces, el resultado ya es aceptable. Te ha costado bastante trabajo, pero más o menos te ha salido bien. Sigue esforzándote.

Carolina Cordero no ha estado muy inspirada en este ejercicio, es bastante superficial, no haces referencia al autor y tienes problemas de ortografía y de concordancia.

Estefanía de la Cruz, igualmente, como en el caso de Carolina, no ha enfocado bien el comentario y el intento de fundir los discursos narrativo y argumentativo no ha tenido éxito. Como te comenté en clase, no puedes olvidar que tu comentario es un texto argumentativo y los pinitos literarios pueden jugarte una mala pasada. Deberías repetir el comentario porque no responde a las pautas de un ejercicio de Selectividad.

Pilar Giraldo: expones tu concepto de soledad, pero no haces para nada referencia al autor. Has cometido el mismo fallo que en el texto de Millás.

Marina Pérez: te hago el mismo comentario que a Pilar. expones tu visión de la soledad, pero no entras para nada en comentar u opinar sobre la visión cernudiana de este sentimiento.

Carolina Ramírez Pizarro: como siempre, la evolución de tus comentarios es notable. Trabajas mucho y el comentario que has publicado es el resultado de revisiones anteriores y de un deseo de mejora constante. La referencia a Cernuda es mínima, pero al menos lo citas.

José Manuel Borrego: tu comentario es muy bonito. Muy bien. Abres y cierras tu ejercicio haciendo referencia al poeta sevillano del 27

Cristina Vázquez: en primer lugar, tengo que comentarte que has de tener cuidado con la ortografía y con esos lapsus que tienes en relación a las tildes, la concordancia o el uso de las grafías ("a lo largo" con esa preposición con hache). En segundo lugar, evita los comienzos literarios, aunque puedan resultar originales. Me parece interesante que hayas relacionado el problema de la soledad con la situación de alienación o marginación en la que se encuentran los desplazados e inmigrantes, pero te falta reflexión sobre el tema de la soledad desde la óptica cernudiana. No debes olvidar, y esto te lo digo no solo a ti, sino a los demás compañeros, que en un comentario de texto has de partir de la vión o tesis del autor que es objeto de comentario. Esto último falta en tu comentario. No obstante, has mejorado bastante.

Silvia Salomé: el primer comentario va dirigido a la ortografía y a esa falta grave que cometes nada más comenzar el ejercicio ("necesitamos aver sentido...), a la que hay que añadir los fallos en las tildes, la concordancia y la puntuación en general. Aunque sé que lo intentas, los comentarios que realizas no alcanzan el nivel mínimo que debe tener un ejrcicio de este estilo en 2º de BTO. No obstante, sé que lo intentas, y te animo a que lo sigas intentando.

Y por ahora dejo la corrección, me voy a clase. Seguiremos más tarde.

Rosa María Calderón dijo...

Quedaban pendientes de la corrección de esta mañana para poner al día los comentarios de la "Soledad" de Rosario Martín y Macarena Caro.

En cuanto al ejercicio de Rosario Martín hay que comentar que encuentro una desproporción entre los dos primeros párrafos, en los que te centras en la soledad como sentimiento que experimenta el ser humano cuando se ve abandonado por todos; y los dos últimos, porque la transición entre los temas no está conseguida. En este sentido, pasas de la explicación, tal vez desde tu experiencia, de la soledad como sentimiento de abandono, al análisis superficial del planteamiento de Cernuda, y a una conclusión en la que falta algo más de reflexión. No obstante, has mejorado bastante en tu estilo. Ánimo y a seguir trabajando, has mejorado mucho.

Con respecto al comentario de Macarena Caro, tengo que comentarle que ha mejorado mucho el estilo en los dos últimos comentarios. En este en particular, se nota que has ido tomando elementos de comentarios anteriores, pero está bien desarrollado. Un detallito: debes mejorar un poquito más el estilo. Así por ejemplo en el fragmento:

"Existe la otra soledad, que tiene un aspecto positivo para la persona y que hace cultivar el interior de la persona, y que el autor la utiliza como refugio, como un sitio para esconderse frente a la sociedad de ese momento que no le gustaba ni compartia y de la que escondía entre otras cosas su homosexualidad"

no construyes bien las estructuras sintácticas y así resulta repetitivo el período "y que hace cultivar,...y que el autor utiliza.." En fin, hay que meditar un poquito más sobre las construcciones oacionales.

Richard Debroy リチャード dijo...

Que triste es estar tan solo