lunes, 22 de febrero de 2010

Un milagro de la naturaleza: todavía quedan alguna especies nuevas por conocer.

“El descubrimiento de 30 nuevas especies vivas —mamíferos, ranas, pájaros, mariposas y plantas— en la Papúa indonesia ha devuelto emocionalmente la confianza simbólica de que no todo está perdido. Más bien la paradoja de la esperanza consiste en que aún queda tierra por conocer, territorios "perdidos" donde precisamente puede hallarse una pequeña compensación a lo que diariamente se desvanece.
En este inédito paraje que han explorado algunos biólogos estadounidenses e indonesios se han registrado cinco especies más de mariposas, veinte más de ranas y dos raras aves que se tenían por extinguidas. Viene a ser una insignificancia si se tiene en cuenta que asistimos a la exterminación de 6.000 especies animales cada año; entre ellas, 780 clases de pájaros.
La sensación de recuperación de lo "natural", que tanto prestigio otorga a los tomates biológicos, al algodón o al lino, comunica con la melancolía que ha suscitado el tierno gesto de los nuevos mamíferos que, según sus descubridores, se acercaban mansamente a los humanos desconocidos. La reunión de especies en el tiempo idílico de un paraíso perdido se conecta también, trágicamente, con el arca de Noé en un intervalo histórico donde se preparaba una catástrofe bíblica. Estos seres vivos, recién nacidos para el conocimiento científico, vienen a ser un aporte neto de vida inaugural. Aunque vieja y desconocida, esta nueva vida se traduce en una corazonada de esperanza tan ingenua como sentimental, tan anecdótica como significativamente oportuna. O de radical desesperanza si se observa que los pocos paraísos que puedan quedar lo son porque no hay seres humanos en ellos”.
("Paraíso terrenal", El País, febrero de 2006)

De nuevo, y siguiendo con la práctica semanal de ofrecer comentarios críticos de alumnos de 2º de BTO, esta semana hemos seleccionado un interesante y muy literario texto periodístico propuesto como Modelo 6, opción B de la Prueba de Selectividad en el año 2006.

El hallazgo de nuevas especies es un hecho tan maravilloso y un milagro tan extraordinario de la naturaleza, que todos debemos sentirnos satisfechos porque aún quedan pequeños lugares recónditos en nuestro planeta en los que la actuación del hombre no se ha hecho presente. Hechos como éste nos devuelve la esperanza perdida de encontrar esos paraísos terrenales, edénicos o arcádicos con los que el hombre ha soñado desde su propia existencia plasmándolos en los tópicos del “locus amoenus” o de la mítica “Edad de Oro”. Y este fascinante y emocionante descubrimiento cobra aún más importancia en el 2010 por ser el Año Internacional de la Diversidad Biológica, efeméride que fue proclamada por la ONU con el objetivo de captar la atención de todas las naciones para afrontar el grave problema de la continua pérdida de especies; destacar la importancia de la variedad de vida sobre la tierra (biodiversidad) y hacer un esfuerzo por conservar la que ya existe promoviendo soluciones reales e innovadoras, estableciendo acuerdos entre la comunidad científica y los distintos Estados para lograr compromisos globales que frenen el cambio climático ante la emisión de gases de efecto invernadero y la degradación progresiva de los ecosistemas, aumentando las áreas o zonas protegidas, potenciando las energías renovables y un transporte y agricultura sostenibles con el medio ambiente, porque en definitiva el futuro de nuestro planeta depende ahora de nosotros y debemos salvarlo como hizo Noé en tiempos bíblicos ante el “diluvio universal”.

A continuación os ofrecemos algunos de los comentarios críticos que los alumnos de 2º de BTO han realizado a partir de este texto:

“La existencia de territorios donde todavía quedan especies animales y plantas por descubrir, es una grata alegría, ya que podemos comprobar que no todo está perdido. Las malas acciones del hombre sobre la flora y la fauna, y la naturaleza en general, están haciendo desaparecer miles de especies anualmente. Pero gracias a que existen Parques Naturales como Doñana, dispuestas a preservar el medio ambiente y proteger especies en peligro de extinción, podemos decir que todavía hay esperanza No obstante, debe existir una mayor concienciación social hacia los problemas que afectan a la naturaleza y hacia las especies en peligro de extinción, y del mismo modo por las que queden por descubrir ya que éstas últimas constituyen un patrimonio natural que cada vez escasea más” (Moisés Marrufo Jiménez)

“El hecho de encontrar nuevas especies nos da una tregua a aquellos que nos preocupamos por la naturaleza que nos rodea. Estos descubrimientos a veces nos muestran especies que creíamos desaparecidas o bien nos sorprenden con el hallazgo de otras que no conocíamos: plantas, mamíferos y más especies nuevas de mariposas y ranas, como es el caso de este hecho en la Papúa Indonesia. Pero esto, aunque extraordinario, resulta insuficiente si lo comparamos con el elevado número de especies que se extinguen anualmente. El hombre es el gran culpable de esta catástrofe natural, debido a la contaminación, a la deforestación y a una agresión continua en el medio que nos rodea. En 2009 se hallaron 54 nuevas especies en este “inédito paraje”, y gracias a ello los biólogos mantienen la esperanza de encontrar y preservar paraísos como éste. Así pues, la conservación de la naturaleza es hoy en día tarea de todos, y por tanto hemos de tomar conciencia de ello si queremos mantenerla en un futuro.” (Estefanía Calvillo Galán)

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